Carta de informacíon de la Comisión Permanente

Marzo 2002

Estimados amigos:

Nos acercamos rápidamente al final del año 2001 y si miramos atrás podemos constatar un año pleno de acontecimientos. En noviembre, el Movimiento se reunió en Ginebra en el Consejo de Delegados. Su trabajo fue exitoso e innovador. La Federación Internacional celebró su Asamblea General y eligió a un nuevo Presidente. Permítanme felicitar a Don Juan Manuel Suárez del Toro, a los vicepresidentes y a la nueva dirección, y desearles a todos mucho éxito en sus empeños. También doy la bienvenida al nuevo Presidente en la Comisión Permanente y confío en que se establecerá una colaboración fructífera y constructiva para fortalecer nuestro Movimiento. También quisiera agradecer calurosamente a la Dra. Astrid Heiberg sus incansables servicios al Movimiento.

Ha sido un honor y un placer para mí entregar las medallas Henry Dunant este año a dos personalidades muy destacadas en el servicio de nuestro Movimiento. La Sra. Phlech Phiroun pudiera ser presentada acertadamente como "Doña Cruz Roja de Camboya", teniendo en consideración su contribución general a la creación de esta Sociedad y su compromiso y labor en la promoción de los principios y actividades humanitarios en Camboya. De forma muy diferente, mas igualmente valiosa, el Sr. Roger Durand, historiador suizo, ha dedicado su vida al Movimiento, mediante el estudio e investigación de la vida de nuestro fundador y de nuestra historia. Ha escrito extensamente sobre Henry Dunant y sobre el Movimiento, y desempeñó un rol determinante en la creación del Museo Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de Ginebra.

Tanto la Asamblea General como el Consejo tuvieron como denominador común nuevos métodos de trabajo. Introdujimos en el Consejo el sistema de trabajo en comisiones para garantizar mayor participación y vivacidad en los debates. Esto posibilitó que muchas más delegaciones hicieran uso de la palabra y participaran en un verdadero debate. Además, se trató de que los documentos fuesen más claros, breves y directos. En los resultados iniciales de los modelos de evaluación devueltos (¡demasiado pocos!), los cambios parecen contar con la aprobación de las delegaciones. Indudablemente queremos basarnos en estas experiencias y opiniones recibidas de las Sociedades Nacionales para desarrollar aún más nuestros métodos de trabajo en el Consejo. ¡Aún se está a tiempo de devolver los modelos de evaluación! El Grupo de Trabajo de la Comisión Permanente sobre el Consejo de Delegados está en espera de los comentarios de ustedes para facilitar que su labor futura se avenga a las expectativas.

En las comisiones han participado gran número de personalidades de Sociedades Nacionales en diferentes cargos. Permítaseme expresar mi más sincero agradecimiento a cada una de ellas. Sin su contribución, compromiso y tiempo personales, las comisiones no hubieran podido realizar su trabajo.

Quisiera también llamar la atención de ustedes sobre el hecho de que todas las resoluciones e informes del Consejo se encuentran en el sitio de la red del Movimiento, junto con los Boletines Diarios y mi discurso inaugural. Están allí a disposición de ustedes. El sitio del Movimiento se encuentra en www.redcross.int o en los enlaces del sitio del Movimiento, tanto de la Federación como del CICR. Asimismo, fue un gran placer para mí presentar la Guía para los Comunicadores el último día del Consejo. Esta guía ha sido preparada por el Foro de Comunicación y se puede hallar en el sitio www.ifrc.org/publicat/commsguide/index.htm.

Como muchos de ustedes asistieron al Consejo, a continuación solamente quisiera referirme a algunos de los principales problemas relativos al Movimiento.

Estrategia para el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Como algunos de ustedes recordarán, la necesidad de elaborar y desarrollar una estrategia para el Movimiento surgió durante los años 90 a través del trabajo del Grupo de Estudio sobre el Movimiento, las comisiones consultivas y las resoluciones del Consejo de Delegados, especialmente la resolución 3/9/d de 1995 y las resoluciones 1 y 5 de 1999.

La Estrategia es, sin dudas, una piedra angular de nuestro trabajo. Su mensaje principal es desarrollar con mayor vigor la cooperación y la coordinación entre todos los componentes del Movimiento, en aras de satisfacer de forma más eficiente y eficaz las necesidades de las personas vulnerables y víctimas de guerras, conflictos y otros desastres y emergencias. Hemos podido basarnos en el "Acuerdo de Sevilla" de 1997, el cual fue un logro por derecho propio y mejoró extraordinariamente nuestra cooperación y coordinación internas en las operaciones de emergencia.

Además de su importancia para la definición de los cometidos del CICR, la Federación y, en cierto sentido, de las Sociedades Nacionales en operaciones de emergencia, el verdadero valor que se suma al Acuerdo de Sevilla se encuentra en su preámbulo: no es tanto en la división del trabajo, sino en la creación del espíritu de cooperación, donde los componentes del Movimiento pueden trabajar mejor de consuno, complementándose unos a otros y no compitiendo entre sí.

La Estrategia para el Movimiento que recién hemos aprobado amplía aún más ese espíritu de cooperación. Define tres objetivos estratégicos específicos, las acciones para lograrlos y los resultados esperados. Corresponde ahora a los componentes - el CICR, la Federación y las Sociedades Nacionales - garantizar que realicemos esas acciones. La Comisión Permanente supervisará de cerca, promoverá y hará consultas con todos, siempre que sea posible, para asegurar que así sea. Conjuntamente con representantes de todos los componentes, recopilaremos información sobre los progresos alcanzados. Analizaremos los resultados e informaremos al Consejo de 2003 el nivel que hayamos alcanzado como Movimiento. Si fuese necesario, prepararemos y propondremos revisiones de la Estrategia y las presentaremos a la consideración de los miembros del Consejo. Espero que las acciones para llevar a cabo la Estrategia formen parte del orden del día de todas las reuniones zonales y subzonales, con vistas a lograr los objetivos que hemos aprobado.


Desplazados internos y refugiados

La mayoría de nuestras Sociedades Nacionales han participado de una u otra forma en el trabajo con desplazados internos y refugiados. Ciertamente estas son personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad durante emergencias y conflictos, así como cuando se establecen en nuevos entornos. Siempre existe la necesidad de asistirlas de diversas formas, proporcionándoles desde apoyo psicológico, hasta alimentos y albergue. Como Cruz Roja y Media Luna Roja no sólo tenemos que prestarles la asistencia concreta necesaria, sino también lograr una mayor sensibilización pública ante sus dificultades y combatir cualquier forma de discriminación e intolerancia en todas nuestras comunidades.

En aras de fortalecer las relaciones de cooperación que ya existen entre nuestro Movimiento y el ACNUR, invité al Sr. Ruud Lubbers - Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados - a que hablara en el Consejo sobre este tema. El Consejo hace un llamado a todos los componentes, entre otras cosas, a garantizar que la respuesta del Movimiento en todo momento adopte un enfoque global, y que atendamos las necesidades de los refugiados, de los desplazados internos, así como de la población residente. Se nos pidió sensibilizar a la opinión pública y lograr una mejor coordinación, no sólo entre nosotros, sino con los demás actores humanitarios. También se nos pidió recordar a los Gobiernos y demás colaboradores pertinentes, los principios del derecho humanitario aplicable y observar nuestros propios Principios Fundamentales.

Muchas Sociedades Nacionales tienen diferentes tipos de acuerdos de cooperación con el ACNUR. El Consejo pide al CICR y a la Federación que inicien consultas con el ACNUR sobre las condiciones a que nos comprometemos con tal cooperación. Éstas se deberán presentar en el próximo Consejo. Se recuerda a las Sociedades Nacionales que tienen la obligación de informar a la Federación y/o al CICR los acuerdos formales que tienen actualmente con colaboradores externos, con organismos de las Naciones Unidas y con otras organizaciones internacionales, así como toda negociación que pueda conducir a tales acuerdos.

El emblema

La Comisión Permanente, por mediación de la Sra. Christina Magnuson, como su representante especial, y en estrecha cooperación y coordinación con el CICR y la Federación, ha tratado infatigablemente de encontrar una solución al prolongado problema de los emblemas. Se había programado una conferencia diplomática de Estados para octubre de 2000, en la que se discutiría y eventualmente aprobaría el emblema adicional propuesto - un marco rojo de forma cuadrada puesto en uno de sus vértices. Esta conferencia tuvo que aplazarse, debido a la situación en el Oriente Medio. Desde entonces, los planes de convocarla han tenido que abandonarse por la misma razón. Dado que los Estados son los actores fundamentales, el Movimiento sólo puede continuar su diplomacia calmada y su labor promocional de recordar constantemente a los Gobiernos la importancia de encontrar una solución necesaria y global.

El Consejo reafirma su apoyo a estos esfuerzos continuados. Asimismo, expresa su satisfacción por el aumento de la cooperación operacional con las Sociedades Nacionales que están en proceso de formación y cuyo reconocimiento está en espera de la solución formal del problema de los emblemas.

Como Presidenta, solamente puedo reafirmar la determinación de la Comisión Permanente de continuar sus esfuerzos en la dirección establecida. También hago un llamado a nuestras Sociedades Nacionales a contribuir a este esfuerzo y a dialogar con sus propios Gobiernos para lograr así que se convoque esta importante conferencia diplomática.

Informe de la Comisión Permanente

Desde 1999, la Comisión Permanente ha seguido el cumplimiento de las decisiones tomadas por la Conferencia Internacional y por el Consejo de Delegados. El aspecto central ha radicado en promover constantemente que el Movimiento reaccione de forma unida, eficaz y eficiente ante los desastres, en dar instrucciones estratégicas claras al Movimiento para adoptar una voz única y enérgica en lo que concierne a los desafíos humanitarios, al problema del emblema y a la preparación de la Conferencia Internacional como foro humanitario más importante.

Tanto el Consejo anterior como el actual han pedido a la Comisión Permanente que continúe dando participación a las Sociedades Nacionales. En los últimos dos años hemos tenido cinco grupos de trabajo diferentes que se han beneficiado tanto de nuevos talentos como de la larga experiencia de Sociedades Nacionales. Un grupo desarrolló la Estrategia para el Movimiento, otro se encargó del perfeccionamiento de nuestra reacción en operaciones internacionales de socorro y otro grupo de trabajo se dedicó a hallar una solución al problema de los emblemas. Estos tres grupos concluyeron formalmente sus tareas, ya que el trabajo se centró en llevar a la práctica sus resultados, a saber, la Estrategia, las recomendaciones para el socorro internacional y los esfuerzos continuados por resolver el problema de los emblemas. Dos grupos aún continúan con sus respectivos mandatos: uno es el grupo para la preparación de la Conferencia Internacional de 2003 y el otro es el grupo para la planificación y desarrollo del próximo Consejo, que sesionará también en el año 2003.

A los efectos de la planificación, es importante tomar nota de que todas las reuniones estatutarias y la Conferencia Internacional tendrán lugar durante el período del 26 de noviembre al 15 de diciembre de 2003.

También continuaremos trabajando con Sociedades Nacionales, mediante nuestra participación en tantas conferencias y reuniones zonales y subzonales como sea posible. Éstas nos brindan una excelente oportunidad, como miembros de la Comisión, de estar informados sobre las condiciones y desafíos que enfrentan las Sociedades Nacionales en su labor y de mantener los problemas del Movimiento en los órdenes del día. Estas reuniones también sirven de foro apropiado para supervisar y revisar las políticas del Movimiento en el contexto de condiciones locales.

Mirando al futuro

La realización en la práctica de la Estrategia es una gran prioridad en los próximos dos años. La Federación y el CICR desempeñan la función directiva en la mayoría de las operaciones trazadas. No obstante, muchas acciones demandan específicamente cooperación y consultas con las Sociedades Nacionales. El Grupo de Trabajo sobre la Conferencia Internacional se reunirá nuevamente en diciembre de este año para continuar su labor, tomando en consideración la información recibida y los mensajes expresados en el Consejo de noviembre, cuando el grupo presentó su informe de actividades. El año próximo, el trabajo en lo que concierne al Consejo de 2003 tendrá que comenzar por garantizar que estemos en sintonía con los preparativos de la Conferencia y por dar seguimiento a las experiencias y resoluciones de este año.

En 2002 tendrán lugar dos conferencias estatutarias zonales: toda Europa se reunirá en abril, en Berlín, y la zona de Asia y el Pacífico concurrirá en noviembre a Filipinas. El orden del día incluirá importantes problemas del Movimiento, que también influirán sobre nuestro trabajo en torno a la Conferencia y al Consejo de 2003.

Agradecimiento

Permítaseme concluir expresando mi más sincero agradecimiento por el apoyo que se nos ha brindado. Sin la participación y compromiso de tantos representantes de Sociedades Nacionales y sin las contribuciones financieras que hemos recibido, nuestros grupos de trabajo no hubiesen podido realizar sus funciones y no tendríamos, por ejemplo, una Estrategia que guía nuestro trabajo como Movimiento para enfrentar nuevos desafíos. El CICR y la Federación han hecho contribuciones para cubrir nuestros gastos vitales y han participado ampliamente con su personal en los grupos de trabajo, por lo cual deseo expresar a todos mi agradecimiento. También nos hemos beneficiado de los aportes y gran disposición del personal en prestación de servicios del CICR y de la Cruz Roja Noruega. Sin Anne Bergh, de la Cruz Roja Noruega, y sin Frank Schmidt, del CICR, hubiera sido mucho más difícil para nuestra reducida Secretaría realizar la parte del trabajo que le correspondió hacer en lo que concierne a la Estrategia. Llegue a ustedes mi más sincero agradecimiento por tan importantes contribución y apoyo.

Esperamos poder contar también con ustedes en el año 2002. Continuaremos necesitando los comentarios y la participación activa de ustedes, así como apoyo financiero. Esperamos poder valernos del personal y de los voluntarios de ustedes.

Como esta es la última Carta de Información de este año, reciban mis mejores votos en estas fechas, y les deseo un exitoso año 2002 a todas las Sociedades Nacionales, su personal y voluntarios.

Afectuosamente,

Princesa Margriet
Presidenta


Sobre el emblema
Para la revista del Movimiento en español