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Estrategia
para el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
Como algunos de ustedes recordarán, la necesidad de elaborar y desarrollar
una estrategia para el Movimiento surgió durante los años 90 a través
del trabajo del Grupo de Estudio sobre el Movimiento, las comisiones consultivas
y las resoluciones del Consejo de Delegados, especialmente la resolución
3/9/d de 1995 y las resoluciones 1 y 5 de 1999.
La Estrategia es, sin dudas, una piedra angular de nuestro trabajo. Su
mensaje principal es desarrollar con mayor vigor la cooperación y la coordinación
entre todos los componentes del Movimiento, en aras de satisfacer de forma
más eficiente y eficaz las necesidades de las personas vulnerables y víctimas
de guerras, conflictos y otros desastres y emergencias. Hemos podido basarnos
en el "Acuerdo de Sevilla" de 1997, el cual fue un logro por derecho propio
y mejoró extraordinariamente nuestra cooperación y coordinación internas
en las operaciones de emergencia.
Además de su importancia para la definición de los cometidos del CICR,
la Federación y, en cierto sentido, de las Sociedades Nacionales en operaciones
de emergencia, el verdadero valor que se suma al Acuerdo de Sevilla se
encuentra en su preámbulo: no es tanto en la división del trabajo, sino
en la creación del espíritu de cooperación, donde los componentes del
Movimiento pueden trabajar mejor de consuno, complementándose unos a otros
y no compitiendo entre sí.
La Estrategia para el Movimiento que recién hemos aprobado amplía aún
más ese espíritu de cooperación. Define tres objetivos estratégicos específicos,
las acciones para lograrlos y los resultados esperados. Corresponde ahora
a los componentes - el CICR, la Federación y las Sociedades Nacionales
- garantizar que realicemos esas acciones. La Comisión Permanente supervisará
de cerca, promoverá y hará consultas con todos, siempre que sea posible,
para asegurar que así sea. Conjuntamente con representantes de todos los
componentes, recopilaremos información sobre los progresos alcanzados.
Analizaremos los resultados e informaremos al Consejo de 2003 el nivel
que hayamos alcanzado como Movimiento. Si fuese necesario, prepararemos
y propondremos revisiones de la Estrategia y las presentaremos a la consideración
de los miembros del Consejo. Espero que las acciones para llevar a cabo
la Estrategia formen parte del orden del día de todas las reuniones zonales
y subzonales, con vistas a lograr los objetivos que hemos aprobado.
Desplazados internos y refugiados
La mayoría de nuestras Sociedades Nacionales han participado de
una u otra forma en el trabajo con desplazados internos y refugiados.
Ciertamente estas son personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad
durante emergencias y conflictos, así como cuando se establecen
en nuevos entornos. Siempre existe la necesidad de asistirlas de diversas
formas, proporcionándoles desde apoyo psicológico, hasta
alimentos y albergue. Como Cruz Roja y Media Luna Roja no sólo
tenemos que prestarles la asistencia concreta necesaria, sino también
lograr una mayor sensibilización pública ante sus dificultades
y combatir cualquier forma de discriminación e intolerancia en
todas nuestras comunidades.
En aras de fortalecer las relaciones de cooperación que ya existen
entre nuestro Movimiento y el ACNUR, invité al Sr. Ruud Lubbers
- Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados - a que hablara
en el Consejo sobre este tema. El Consejo hace un llamado a todos los
componentes, entre otras cosas, a garantizar que la respuesta del Movimiento
en todo momento adopte un enfoque global, y que atendamos las necesidades
de los refugiados, de los desplazados internos, así como de la
población residente. Se nos pidió sensibilizar a la opinión
pública y lograr una mejor coordinación, no sólo
entre nosotros, sino con los demás actores humanitarios. También
se nos pidió recordar a los Gobiernos y demás colaboradores
pertinentes, los principios del derecho humanitario aplicable y observar
nuestros propios Principios Fundamentales.
Muchas Sociedades Nacionales tienen diferentes tipos de acuerdos de cooperación
con el ACNUR. El Consejo pide al CICR y a la Federación que inicien
consultas con el ACNUR sobre las condiciones a que nos comprometemos con
tal cooperación. Éstas se deberán presentar en el
próximo Consejo. Se recuerda a las Sociedades Nacionales que tienen
la obligación de informar a la Federación y/o al CICR los
acuerdos formales que tienen actualmente con colaboradores externos, con
organismos de las Naciones Unidas y con otras organizaciones internacionales,
así como toda negociación que pueda conducir a tales acuerdos.
El emblema
La Comisión Permanente, por mediación de la Sra. Christina
Magnuson, como su representante especial, y en estrecha cooperación
y coordinación con el CICR y la Federación, ha tratado infatigablemente
de encontrar una solución al prolongado problema de los emblemas.
Se había programado una conferencia diplomática de Estados
para octubre de 2000, en la que se discutiría y eventualmente aprobaría
el emblema adicional propuesto - un marco rojo de forma cuadrada puesto
en uno de sus vértices. Esta conferencia tuvo que aplazarse, debido
a la situación en el Oriente Medio. Desde entonces, los planes
de convocarla han tenido que abandonarse por la misma razón. Dado
que los Estados son los actores fundamentales, el Movimiento sólo
puede continuar su diplomacia calmada y su labor promocional de recordar
constantemente a los Gobiernos la importancia de encontrar una solución
necesaria y global.
El Consejo reafirma su apoyo a estos esfuerzos continuados. Asimismo,
expresa su satisfacción por el aumento de la cooperación
operacional con las Sociedades Nacionales que están en proceso
de formación y cuyo reconocimiento está en espera de la
solución formal del problema de los emblemas.
Como Presidenta, solamente puedo reafirmar la determinación de
la Comisión Permanente de continuar sus esfuerzos en la dirección
establecida. También hago un llamado a nuestras Sociedades Nacionales
a contribuir a este esfuerzo y a dialogar con sus propios Gobiernos para
lograr así que se convoque esta importante conferencia diplomática.
Informe de la Comisión Permanente
Desde 1999, la Comisión Permanente ha seguido el cumplimiento de
las decisiones tomadas por la Conferencia Internacional y por el Consejo
de Delegados. El aspecto central ha radicado en promover constantemente
que el Movimiento reaccione de forma unida, eficaz y eficiente ante los
desastres, en dar instrucciones estratégicas claras al Movimiento
para adoptar una voz única y enérgica en lo que concierne
a los desafíos humanitarios, al problema del emblema y a la preparación
de la Conferencia Internacional como foro humanitario más importante.
Tanto el Consejo anterior como el actual han pedido a la Comisión
Permanente que continúe dando participación a las Sociedades
Nacionales. En los últimos dos años hemos tenido cinco grupos
de trabajo diferentes que se han beneficiado tanto de nuevos talentos
como de la larga experiencia de Sociedades Nacionales. Un grupo desarrolló
la Estrategia para el Movimiento, otro se encargó del perfeccionamiento
de nuestra reacción en operaciones internacionales de socorro y
otro grupo de trabajo se dedicó a hallar una solución al
problema de los emblemas. Estos tres grupos concluyeron formalmente sus
tareas, ya que el trabajo se centró en llevar a la práctica
sus resultados, a saber, la Estrategia, las recomendaciones para el socorro
internacional y los esfuerzos continuados por resolver el problema de
los emblemas. Dos grupos aún continúan con sus respectivos
mandatos: uno es el grupo para la preparación de la Conferencia
Internacional de 2003 y el otro es el grupo para la planificación
y desarrollo del próximo Consejo, que sesionará también
en el año 2003.
A los efectos de la planificación, es importante tomar nota de
que todas las reuniones estatutarias y la Conferencia Internacional tendrán
lugar durante el período del 26 de noviembre al 15 de diciembre
de 2003.
También continuaremos trabajando con Sociedades Nacionales, mediante
nuestra participación en tantas conferencias y reuniones zonales
y subzonales como sea posible. Éstas nos brindan una excelente
oportunidad, como miembros de la Comisión, de estar informados
sobre las condiciones y desafíos que enfrentan las Sociedades Nacionales
en su labor y de mantener los problemas del Movimiento en los órdenes
del día. Estas reuniones también sirven de foro apropiado
para supervisar y revisar las políticas del Movimiento en el contexto
de condiciones locales.
Mirando al futuro
La realización en la práctica de la Estrategia es una gran
prioridad en los próximos dos años. La Federación
y el CICR desempeñan la función directiva en la mayoría
de las operaciones trazadas. No obstante, muchas acciones demandan específicamente
cooperación y consultas con las Sociedades Nacionales. El Grupo
de Trabajo sobre la Conferencia Internacional se reunirá nuevamente
en diciembre de este año para continuar su labor, tomando en consideración
la información recibida y los mensajes expresados en el Consejo
de noviembre, cuando el grupo presentó su informe de actividades.
El año próximo, el trabajo en lo que concierne al Consejo
de 2003 tendrá que comenzar por garantizar que estemos en sintonía
con los preparativos de la Conferencia y por dar seguimiento a las experiencias
y resoluciones de este año.
En 2002 tendrán lugar dos conferencias estatutarias zonales: toda
Europa se reunirá en abril, en Berlín, y la zona de Asia
y el Pacífico concurrirá en noviembre a Filipinas. El orden
del día incluirá importantes problemas del Movimiento, que
también influirán sobre nuestro trabajo en torno a la Conferencia
y al Consejo de 2003.
Agradecimiento
Permítaseme concluir expresando mi más sincero agradecimiento
por el apoyo que se nos ha brindado. Sin la participación y compromiso
de tantos representantes de Sociedades Nacionales y sin las contribuciones
financieras que hemos recibido, nuestros grupos de trabajo no hubiesen
podido realizar sus funciones y no tendríamos, por ejemplo, una
Estrategia que guía nuestro trabajo como Movimiento para enfrentar
nuevos desafíos. El CICR y la Federación han hecho contribuciones
para cubrir nuestros gastos vitales y han participado ampliamente con
su personal en los grupos de trabajo, por lo cual deseo expresar a todos
mi agradecimiento. También nos hemos beneficiado de los aportes
y gran disposición del personal en prestación de servicios
del CICR y de la Cruz Roja Noruega. Sin Anne Bergh, de la Cruz Roja Noruega,
y sin Frank Schmidt, del CICR, hubiera sido mucho más difícil
para nuestra reducida Secretaría realizar la parte del trabajo
que le correspondió hacer en lo que concierne a la Estrategia.
Llegue a ustedes mi más sincero agradecimiento por tan importantes
contribución y apoyo.
Esperamos poder contar también con ustedes en el año 2002.
Continuaremos necesitando los comentarios y la participación activa
de ustedes, así como apoyo financiero. Esperamos poder valernos
del personal y de los voluntarios de ustedes.
Como esta es la última Carta de Información de este año,
reciban mis mejores votos en estas fechas, y les deseo un exitoso año
2002 a todas las Sociedades Nacionales, su personal y voluntarios.
Afectuosamente,
Princesa Margriet
Presidenta
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