Saneamiento y alfabetización
Atención primaria de salud en Nepal
Tahun, aldea nepalesa en medio del Himalaya, está
mucho más alejada de la civilización de lo que
uno pueda imaginar. Hay unos pocos hombres porque las condiciones
de vida son tan arduas que muchos partieron a enrolarse en
el ejército de Gurja y casi ninguno ha vuelto. La mayoría
de las mujeres viven solas con sus hijos; trabajan en el campo
y tratan de atender a su familia y a su hogar. Todas son sumamente
pobres. No hay electricidad, ni agua corriente ni transporte
público.
¿Qué mejor lugar entonces para que la Cruz
Roja Danesa, en colaboración con la Cruz Roja Nepalesa,
llevara a cabo un proyecto de atención primaria de
salud? Mediante este proyecto, se enseña a las mujeres
a detectar las necesidades de atención sanitaria y
a instruir a las demás mujeres de la comunidad en materia
de: atención pre y posnatal; planificación familiar;
prevención de enfermedades infesiosas; inmunización;
cultivo del huerto familiar; mantenimiento de las fuentes
de agua potable, construcción de letrinas y otras medidas
de higiene.
La precariedad de las instalaciones sanitarias es la causa
de numerosas enfermedades, sobre todo infantiles. Rebecca
Ragaen, enfermera del proyecto, comenzó por construir
una letrina para ella. Luego, seleccionó a algunas
aldeanas en calidad de voluntarias de salud y a parteras tradicionales
para que fueran formadas en las clínicas cercanas.
Antes de que se le permitiera participar en los cursos, cada
una tuvo que construir una letrina cerca de su hogar, para
dar el ejemplo. Las participantes recibieron semillas para
cultivar el huerto familiar y enriquecer la magra alimentación
de sus respectivas familias.
El proyecto abarca otros dos elementos importantes: alfabetización
y esquemas de agua potable. La alfabetización es una
herramienta fundamental para que adquieran confianza en sí
mismas. En las clases, de veintidos mujeres cada una, se les
enseña a leer libros que no ofrecen mayores dificultades
y cálculo elemental. Los cursos se imparten durante
seis meses, a razón de dos horas diarias. Una vez que
han aprendido a leer y a hacer cuentas, todas anhelan adquirir
más conocimientos en materia de salud y no escatiman
esfuerzos por aplicarlos en favor de la comunidad.
“Damos prioridad a la alfabetización y ulterior
formación de la mujer para mantener las bombas de agua”
asevera Gitte Gammelgard, consultora del proyecto de la Cruz
Roja Danesa. “Si nos proponemos que la comunidad se
desarrolle, debemos concentrarnos en las mujeres pues son
ellas quienes velan por el bienestar de sus respectiva familias.”
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