Un
circo de vocación social
Han pasado cinco años y el grupo se ha ampliado, dando
origen a un concepto único: el circo de vocación
social. En un país como Etiopía, donde las necesidades
son tan elementales, el circo ha encontrado un eco sorprendente.
Los niños del circo se han convertido en voceros de
la comunidad, y el público los acoge con entusiasmo
arrollador.
Las funciones gratuitas tienen lugar de preferencia en campos
de fútbol donde miles de espectadores asisten a un
espectáculo que comprende diversas números circenses.
La peculiaridad de este circo reside en los mensajes que impregnan
cada actuación, ya que las representaciones relatan
episodios de la vida de los chicos de la calle. A través
del teatro, la mímica, la orquesta, la acrobacia y
otros números circenses, se transmiten al público
conceptos fundamentales.
Hasta la fecha se han abordado varios temas de gran pertinencia:
primeros auxilios, prevención del SIDA y del paludismo,
tratamiento de la tuberculosis y la diarrea, consecuencias
del despoblamiento forestal, y motivos que llevan a los niños
a vivir en la calle.
En Addis Ababa, el grupo goza del estatuto de organización
no gubernamental (ONG), cuyo cometido es promover actividades
circenses en general y difundir algunas nociones básicas
en materia de salud. Con una experiencia de más de
200 representaciones, las destrezas artísticas de estos
niños han cobrado una fama que se extiene más
allá de la ciudad. Para responder a la demanda de la
comunidad se creó una escuela de circo, y otras ONG
que se ocupan de los niños de la calle han adherido
al Circo Etiopía, contribuyendo a establecer un programa
especial de adiestramiento.
Gracias a algunas apariciones en televisión, el grupo
inicial despertó vocaciones en otras regiones de Etiopía,
y hoy existen circos similares en Yimma, Nazaret, Tigré
y Yari. Todos ellos cuentan con un grupo de artistas, un centro
de adiestramiento, una escuela de circo y un programa de representaciones
en sus respectivas comunidades.
El modelo ha interesado también a la Unión
Nacional de Jóvenes y Estudiantes de Eritrea. Esta
organización formó el Circo Eritrea y abrió
una escuela de circo en Asmara, actividades que contaron con
la colaboración de la Cruz Roja de Eritrea, Sociedad
Nacional en formación. Por primera vez desde la independencia
del país, la Cruz Roja cuenta con un medio de difusión
de sus actividades. Cada grupo crea espectáculos que
vehiculan mensajes de interés social relativos a su
propia comunidad.
La idea de promover cuestiones de índole social por
intermedio del circo ha suscitado gran interés y amplio
apoyo. En la actualidad, ciudadanos de siete países
apoyan a los grupos circenses. Cabe destacar la labor de aquellos
que, con la colaboración de la Cruz Roja Neerlandesa,
el pasado mes de junio organizaron una exitosa gira del Circo
Etiopía por los Países Bajos durante dos semanas.
En Washington D.C., círculos de amigos del Circo Etiopía
junto con el Cirque Du Soleil preparan una función
benéfica que tendrá lugar en noviembre próximo.
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