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Las obras de art

por Angela Savage y Geoffrey Goddard.

Según una de las previsiones epidemiológicas más pesimistas, el número de personas infectadas por el VIH en Asia superará probablemente al del resto del mundo. Aunando conocimientos y recursos, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja se esfuerzan por contener esta amenaza en el ámbito regional. Con tal fin, se han dotado de una estrategia internacional que les permite sensibilizar y proteger a la juventud.

La apodan Joy y su tarea consiste en enseñar las precauciones que hay que tomar para mantener “relaciones sexuales sin riesgo”. Pero ello no es siempre bien visto en una sociedad conservadora como la de Laos donde el tema del sexo no se trata abiertamente.

Joy, cuyo verdadero nombre es Phuenchit Chantamaly, no se deja de-salentar. Esta educadora voluntaria de la Cruz Roja, que tiene 22 años, considera que romper los tabúes forma parte de su labor. “A veces, la gente debe pensar que estoy loca para hablar como lo hago, pero no se dan cuenta de la gravedad del problema”, comenta.

El problema al cual se refiere es la infección por VIH y el SIDA. El virus se está propagando en Asia mucho más rápido que en el resto del mundo; según cálculos de ONUSIDA, el número de adultos contaminados desde el comienzo de la pandemia se elevaba a unos 5.000.000 mediados de 1996. Esta cifra corresponde al 18% de personas infectadas en el mundo, y se registra en el continente donde habita más del 60% de la población del planeta.

Si bien el VIH/SIDA ha provocado grandes estragos en los países vecinos, hasta ahora Laos ha escapado a sus efectos. Comparado con la situación de Tailandia, donde hay unos 850.000 seropositivos y 40.000 enfermos de SIDA, el problema en Laos sigue siendo bastante insignificante. La población se muestra reacia a aceptar que se encuentra ante una amenaza atroz. Gracias a la labor de Joy y de un número cada vez mayor de jóvenes educadores de grupo, la Cruz Roja de Laos está llevando a cabo una dinámica campaña de sensibilización. El programa nacional en curso cuenta con el apoyo de la Cruz Roja Australiana y recibe financiación del organismo australiano de ayuda exterior AusAID.

 

 

Estrategia regional

Esta iniciativa es tanto más eficaz por cuanto forma parte de una estrategia regional. Establecido por la Federación en 1994, el Grupo de Trabajo SIDA de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Asia (ART) agrupa a las Sociedades Nacionales de Camboya, China, Corea del Sur, Filipinas, India, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Nepal, Tailandia y Vietnam. “ART es sin duda uno de los mejores ejemplos de trabajo de equipo que ha conocido el Movimiento”, dice Patrick Couteau, ex secretario del grupo y ex delegado sanitario regional de la Federación en Kuala Lumpur.

En toda la región, ART apoya diversos programas destinados a prevenir la propagación del VIH y a velar por los derechos de los seropositivos. Los esfuerzos de ART se articulan en torno a un plan de trabajo elaborado por profesionales de la salud y voluntarios de los 12 países citados. Dicho plan se centra actualmente en un programa de educación juvenil a cargo de jóvenes instructores, en cuyo marco se está movilizando a otros jóvenes de toda Asia a fin de capacitarlos para que hagan frente a las dificultades que se plantearán si se confirman las previsiones más pesimistas.

A fines del año pasado, en la mayoría de los países miembros de ART se estaban formando núcleos de jóvenes instructores. A ellos incumbe ahora la tarea de capacitar a otros educadores sociales juveniles que se encargarán de dirigir los grupos de formación comunitaria a nivel de distrito. Si todo sale como previsto, dentro de 18 meses cada país contará con 1.000 educadores juveniles; los resultados intermedios son desde ya alentadores. Myanmar, uno de los pioneros del programa de sensibilización de jóvenes, informó en otoño pasado que cerca de 300 animadores de 27 municipios habían realizado actividades de divulgación entre más de 13.000 jóvenes.

La estrategia es común para todos los países pero se toman en cuenta las diferencias culturales y socioeconómicas. El manual de formación básica se ha adaptado de manera que responda a las características y la problemática de cada país. Nguyen Thi Y Duyen, encargado del programa en Vietnam, dice: “Ha sido creado por jóvenes para jóvenes, utilizando su propio lenguaje. Comprendemos por qué estamos formando a nuestros amigos, pues lo que nos interesa es su bienestar. Queremos que hablen unos con otros, y contribuyan a difundir buenos modelos de comportamiento en la sociedad”.

Tú me enseñas, yo te enseño

En Laos, Joy comparte plenamente este enfoque. De hecho, la chica es el arquetipo de animador que ART está promoviendo. Desde que ingresara en la Cruz Roja de Laos en 1994 como voluntaria, ha participado en varios cursos y seminarios, entre ellos uno sobre el VIH y la mujer, que ART impartió en Malasia, y un seminario acerca de métodos de educación recíproca que tuvo lugar en Indonesia.

Este último, que duró cinco días, revistió una importancia decisiva, ya que reunió a destacados representantes de la juventud de los países que participan en ART, con el fin de dar cuenta de la preparación y poner a prueba la utilidad del manual en los respectivos idiomas. En dicha oportunidad, se estudiaron detenidamente capítulos fundamentales relativos a: causas de la infección y del SIDA; métodos anticonceptivos y de control de la natalidad; asesoramiento comunitario; abstinencia y relaciones sexuales prematrimoniales, y drogadicción. El objetivo del seminario era ponerse de acuerdo sobre un programa que instruyera claramente a los jóvenes respecto a la manera de protegerse y proteger a sus amigos del virus. A tales efectos, es preciso que comprendan y eviten los comportamientos riesgosos, desarrollen aptitudes sociales para tomar decisiones correctas, aprendan a tolerarse los unos a los otros y demuestren compasión por quienes sufren. Tras dar a conocer sus puntos de vista, los jóvenes volvieron a sus respectivos países para terminar la producción del manual y emprender el programa de formación de ART.

 
 

Precedente mundial

A Joy le queda mucho por andar, pero ART le está ayudando a avanzar más rápido. Con el respaldo de las Sociedades Nacionales de Gran Bretaña, Noruega, Suecia y Australia, se comparten decisiones, temas, experiencias, recursos y calificaciones técnicas que enriquecen la capacidad de las Sociedades Nacionales de la región.

Antes de que existiese ART, la colaboración regional era escasa. La Dra. Win Win Aye, de la Cruz Roja de Myanmar, observa que su Sociedad Nacional había trabajado más o menos aislada durante 25 años.

Como en el caso de Laos, los problemas de Myanmar en relación con el VIH eran mínimos comparados con los de sus vecinos, pero se sabía que po-drían llegar a ser considerables si no se tomaban medidas oportunas. “Según cifras oficiales había unos 7.000 seropositivos y casi 200 casos declarados de SIDA. Nos dimos cuenta de que estas cifras podrían aumentar a un ritmo alarmante si no se desplegaban a tiempo esfuerzos conjuntos, puesto que la rápida urbanización y el mayor de-
sarrollo económico favorecen los comportamientos de riesgo entre los jóvenes”, añade la Dra. Win. Con 308 secciones repartidas en los 320 municipios del país, la Cruz Roja se encontraba en condiciones de actuar, pero también le parecía fundamental romper su aislamiento.

Patrick Couteau, indica que la colaboración entre la Cruz Roja Tailandesa y la de Myanmar inspiró en cierta medida la creación del Grupo de Trabajo. Hoy en día, la cooperación va desde la preparación de estrategias comunes para recabar fondos hasta la concertación de asociaciones regionales con UNICEF y ONUSIDA para apoyar la puesta en práctica del programa. No cabe duda de que en varias esferas, ART sienta un precedente muy estimulante para los programas que la Federación apoya en el mundo entero. Sin embargo, habida cuenta de la creciente amenaza que representa el VIH/SIDA para Asia, no hay que dormirse en los laureles. El Dr. Anis Ahmad, presidente de ART y voluntario de la Media Luna Roja de Malasia, recalca: “Acabamos de iniciar la labor más importante. Queda tanto por hacer y las facetas del problema son tantas... Tenemos que movilizar nuestras energías, competencias y conocimientos hacia niveles más elevados, obtener mejores resultados y convertirnos en la principal organización no gubernamental de la lucha contra el VIH/SIDA”.

Por intermedio de Work of ART, boletín del Grupo de Trabajo, el Dr. Ahmad invitó a otras Sociedades Nacionales a participar en la red. Sigue siendo necesario, dijo, prestar ayuda a las sociedades hermanas de varios países de la región para combatir eficazmente la pandemia.

Artículo compilado a partir de informes de Angela Savage y Geoffrey Goddard.

La Sra. Savage, Coordinadora de la Red Subregional sobre VIH/SIDA de la Cruz Roja Australiana con sede en Hanoi, es la actual Secretaria de ART.

El Sr. Geoffrey Goddard fue voluntario de la Cruz Roja Australiana en Laos.



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