|
Una
banda de sonido de bombardeos y gritos desgarradores de mujeres
y niños sirve de fondo a la voz de una famosa estrella
del cine egipcio que lee el guión en el que se deplora
la devastación que siembra la guerra y se hace un llamado
por la seguridad de los civiles. Esta es una escena de los
33 episodios de Mawaqif Insaniya (Posiciones humanitarias),
la segunda de las cinco series producidas por el CICR que
se difunden una vez por año en los países árabes,
en un esfuerzo renovado por divulgar conocimientos de derecho
internacional humanitario.
En esta radionovela, la célebre actriz Nadia Lutfy
abandona la pantalla del cine y utiliza su voz y su talento
para transmitir rotundos mensajes sobre el derecho de la guerra.
Las otras cuatro series, en las que también participan
conocidas figuras del cine y el teatro, tienen la misma finalidad.
Breves radionovelas en las que se utilizan personajes legendarios
de los cuentos tradicionales, los programas abarcan temas
tales como el trato a los prisioneros de guerra, las disposiciones
particulares para los heridos y los enfermos en el campo de
batalla, y la protección de los civiles durante un
conflicto armado.
|
|
| |
Relato
de un suceso
Estos programas son tan populares que el pasado mes de julio,
el CICR fue galardonado con el Premio de oro a la mejor producción,
en el Festival de Radio y Televisión de El Cairo, en
el que participaban 45 países que presentaban casi
200 obras en árabe. Tarek Youssef y Ahmed Selim recibieron
respectivamente, el premio al mejor guionista y al mejor director,
por su trabajo en dichos programas. Khaled el Dhehabi ganó
el premio de mejor actor y Ehsan el Kala’wy el de mejor
actriz.
«Nunca me imaginé que el programa fuera a ganar
un premio», asevera Rolan Huguenin, jefe de la oficina
regional de promoción del CICR en Oriente Medio, que
es la primera en su género. Huguenin comenzó
las series en 1993, y tuvo la idea mientras grababa anuncios
de televisión del CICR con directores de la capital
egipcia.
En cumplimiento de su mandato, el CICR suele utilizar medios
más tradicionales para instruir en materia de derecho
internacional humanitario, es decir, universidades, academias
militares y entrevistas en los medios de comunicación.
Sus actividades de difusión son particularmente valiosas
en aquellos países atenazados por conflictos armados
pero también en tiempos de paz para sensibilizar sobre
cuestiones de orden humanitario. Este nuevo programa de radio
ofrece la gran ventaja de llegar a muchos en lugar de a unos
pocos.
«Huelga decir que escuchar un programa de radio no
disuadirá forzosamente a los torturadores, pero de
todos modos cumple una función. Algunos principios
son tan evidentes pero... ¿quién informará
al hombre de la calle acerca de sus derechos?» comenta
Huguenin.
Actualmente, el servicio en árabe de la BBC y de Radio
Montecarlo, entre otros, transmiten estas series; un elemento
determinante del éxito de las mismas es el horario
de difusión: todos los días durante el Ramadán,
minutos antes de la llamada a la oración vespertina,
lo que permite captar la atención de millones de fieles
mientras se preparan para la primera comida del día.
Luego, se vuelven a difundir a distintas horas y en otras
épocas del año.
|
| Avisos
preventivos
En los guiones se combina de manera imaginativa, el mensaje
humanitario y el folclore; el acompañamiento musical
se confía a cantantes y compositores árabes
de reconocido talento como Ammar el-Shirii y Shawki Hijab
que compusieron las canciones de presentación del programa.
El primer intento del CICR se basó en un famoso libro
de cuentos para crear «Los mil y un días»,
difundido en una de las principales emisoras de radio de El
Cairo, Sawt el Arab (La voz de los árabes) y en Radio
Montecarlo. Al final de las veladas, en lugar de ir con el
califa a sus aposentos de la corte real, Sharazad sale a ver
el mundo exterior. Allí, se está en plena guerra
y ve que los hombres del califa reclutan por la fuerza a jóvenes
para mandarlos al frente y maltratan a los prisioneros. Luego,
vuelve junto al califa. Siguiendo el suspenso y la intriga
del original, Sharazad le aconseja hábilmente sobre
el derecho de la guerra.
La segunda serie, «Posiciones humanitarias»,
se inspiró en situaciones reales que han vivido delegados
del CICR en zonas de conflicto como Bosnia, Azerbaiyán
y Afganistán. Esta fue la primera obra que transmitió
el servicio árabe de la BBC, haciéndola llegar
a emisoras de radio en lengua árabe y a miles de auditores
más, de toda la región y de Europa. Para algunos,
el programa fue tan convincente que llamaron por teléfono
a la BBC para saber si se trataba de una grabación
de hechos reales.
Indudablemente, contar con una estrella del cine fue un factor
determinante de la credibilidad de este programa singular.
Lufty fue elegida tanto por su compromiso con causas políticas
y sociales como por su fama y su talento. La actriz participa
en numerosos programas de desarrollo en Egipto. «Su
personalidad se ajusta muy bien», afirma Huguenin, y
recuerda que cuando le ofreció el papel, ella le respondió
con firmeza: «Ni sueñe con proponérselo
a otra persona».
Después de «Posiciones humanitarias»,
la oficina de promoción dejó las situaciones
de la vida real para volver a inspirarse en los cuentos egipcios
y la literatura árabe. En uno de los capítulos,
el fantasma de Ibn Iyass, uno de los primeros historiadores
egipcios, aparece ante un erudito moderno para deplorar el
progreso de la humanidad en la fabricación de armas
y maquinaria de guerra. En el programa del Ramadán
de 1997, Kalila y Dimma, dos chacales de la corte del rey
león, salen del cuento para entrar en un mundo de muerte,
destrucción y crueles actos de violencia. Los temas
abordados son elegidos por la oficina de El Cairo y otras
delegaciones del CICR en Oriente Medio para que reflejen los
acontecimientos políticos y los conflictos de la región.
El número de estaciones de radio que transmiten las
series ha registrado un aumento sostenido e incluye a La Voz
del Líbano, Radio Palestina, Medi-Un de Marruecos,
y Radio Oriente de París que difunden programas en
árabe para Europa. Abu Dabi y Qatar también
han firmado, y como se están negociando más
contratos, la oficina de promoción del CICR en El Cairo
ha creado su propio elenco de 12 actores, todos ellos dispuestos
a seguir manteniendo en onda el mensaje humanitario.
|
|