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A título de despedida
George Weber
Tras haber ocupado el cargo de secretario general durante siete años, George Weber dejó la Federación a finales de 1999. Antes de lanzarse en nuevos retos, hizo algunos comentarios sobre su mandato y el futuro de la
Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
¿Cuál considera que haya sido su contribución más importante? 
Diría que haber contribuido a ampliar la labor del Movimiento y a aumentar el número de beneficiarios a los que ayudamos de manera eficiente.

¿Qué es lo que no ha logrado hacer?
Hubiera querido adaptar la cultura de socorro en nuestras Sociedades Nacionales y en la Federación y movilizar más recursos para el desarrollo de capacidades en general.

¿Cuál fue el momento más gratificante de estos siete últimos años?
La obtención del estatuto de observador permanente de las Naciones Unidas, sobre todo considerando que el CICR y algunos miembros del Consejo de Seguridad no eran muy favorables.
La mayor parte de las Sociedades Nacionales intervinieron ante sus ministerios de relaciones exteriores, promoviendo esta iniciativa. El hecho de que toda esta gente actuara en pro de una meta común reveló el potencial de lo que significa trabajar en cuanto Federación.

En calidad de ex ejecutivo de la Cruz Roja Canadiense fue interrogado en el curso de la investigación sobre la distribución de sangre contaminada con el VIH. ¿Cuál fue su respuesta?
Estaba muy sumido en mi trabajo y a veces era algo molesto tener que atender a lo que estaba sucediendo en Canadá. Volví para testimoniar voluntariamente con el fin de ayudar a aclarar las cosas. Hicimos todo lo que pudimos en su momento. Algunas cosas podrían haberse hecho de manera diferente pero con la información disponible hicimos lo que nos pareció más acertado y creo que ha quedado demostrado.

¿En qué términos describiría las relaciones con el CICR en estos siete años?
En términos generales, buenas. Si bien es cierto que a medida que la Federación fue desarrollando su capacidad, algunos de nuestros logros dieron lugar a tensiones en nuestras relaciones, quiero insistir en que cuando surgía un problema los directivos de ambas instituciones nos reuníamos para examinar la situación y tratar de encontrar una solución. Sin duda alguna, también habrá momentos difíciles en el futuro, sobre todo cuando se empiecen a revisar los estatutos del Movimiento. Considero que la Federación tendría que hacer algunas cosas que actualmente son competencia del CICR. Me parece que, en general, las relaciones seguirán siendo buenas y la cooperación se reforzará.

¿A su juicio cuáles son los puntos débiles y los puntos fuertes del Movimiento?
Me parece que su nombre, es un punto flaco. Todavía recuerdo cuando se tomó la decisión de adoptarlo. A nadie le gustaba verdaderamente pero fue imposible proponer un nombre más apropiado que pudiera traducirse fácilmente. Los puntos fuertes son los emblemas, los valores, los principios, los Convenios de Ginebra, nuestra historia, nuestra red, nuestra base de voluntarios con apoyo profesional y, por último, nuestra imagen a escala mundial.

Los esfuerzos de la Federación por recaudar fondos del sector privado fueron objeto de crítica. ¿Qué se ha aprendido de esa experiencia?
La idea de ser el destinatario de la primera lotería mundial por Internet fue revolucionaria. Actualmente, PlusLotto aporta a la Federación unos de 9.000 francos suizos por semana. Estamos viendo resultados pero hemos tenido algunas experiencias espinosas. Una de las cosas que aprendimos fue que la Cruz Roja y la Media Luna Roja quieren recabar réditos de sus inversiones en un año o dos; no secundan la idea de invertir por un plazo de tres a cinco años sin obtener beneficios. Es una actitud demasiado conservadora e imposible desde el punto de vista financiero. Ese fue un punto de controversia respecto a HelpAD. También me parece que sobrestimamos el potencial de esta empresa y creamos expectativas. Cuando se comprobó que los intereses eran considerablemente inferiores a lo previsto hubo muchas críticas.

Dado que cada vez es más fácilacceder a Internet, ¿qué repercusión puede tener la era electrónica en causas humanitarias como las de la Cruz Roja y la Media Luna Roja?
Se está acercando rápidamente el día en que una persona de Chicago haga un donativo directo por Internet a una sección local en Bangladesh, lo que tendrá repercusiones considerables en nuestras normas, en la calidad de los programas, en la imagen y en las relaciones con los donantes. Con respecto a este último factor, se exigirá a las instituciones humanitarias más transparencia y responsabilidad respecto a un grupo más numeroso de donantes.
¿Cuáles son para usted las futuras prioridades de la Federación?
La estrategia 2010 define claramente las prioridades más importantes. Además, me parece que la ayuda a los inmigrantes también será una cuestión importante para la Federación. A medida que se va ensanchando la brecha entre ricos y pobres hay más grupos marginados y vulnerables que necesitan a la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

En general, la acción humanitaria en casos de desastre seguirá siendo nuestra prioridad principal ya que los fenómenos naturales están afectando a un número creciente de personas y las situaciones de emergencia son más frecuentes y devastadoras. Estos cataclismos exigen una intervención inmediata. Además, veo a la Federación a la cabeza de los esfuerzos por establecer planes estratégicos a largo plazo para aliviar los efectos que el próximo desastre natural pueda tener en un pueblo, una ciudad o una región.

La Federación está a punto de iniciar una importante campaña para dar realce a la función de los voluntarios. ¿Qué lugar ocupa actualmente el voluntario en el Movimiento?
Los voluntarios son la esencia misma del Movimiento; la vanguardia que con sus principios y altruismo va trazando el derrotero de nuestra labor. Ahora bien, tenemos que hacer más por nuestros voluntarios. En primer lugar tienen que participar más en las instancias decisorias y en los órganos rectores locales y nacionales. Asimismo, los servicios que prestan en el ámbito de su labor deben ser objeto de mayor reconocimiento y apoyo. Me parece que el futuro de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja depende de que reservemos un mejor trato a quienes encarnan nuestra filosofía y nuestra historia.


Entrevista de Jean Milligan
El 1 de enero de 2000 Didier Cherpitel asumió el cargo de Secretario General de la Federación (Véase la sección Gacetilla, página 28)



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