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Nada peor que la indiferencia

Al igual que el resto del mundo, Jordania conmemoró de diversas maneras el cincuentenario de los Convenios de Ginebra. Una de ellas fue la edición de una tarjeta telefónica especial con el logo "Poder de humanidad" en el anverso y en el reverso una cita de George Bernard Shaw que dice que no hay nada más inhumano que la indiferencia. Una compañía de teléfonos emitió 100.000 ejemplares de esta tarjeta, válida hasta diciembre del 2000, que no sólo ha circulado en Jordania ya que también muchos coleccionistas de tarjetas la adquirieron en el extranjero.

Más asistencia médica en Ingusetia

A medida que aumenta la afluencia de personas que huyen de Chechenia, también aumenta la dificultad de los hospitales de Ingusetia (Federación de Rusia) para atender al número creciente de pacientes, cuya mayoría se encuentra en maternidad y pediatría. El CICR ha incrementado su asistencia a cinco hospitales de Ingusetia para que puedan hacer frente a la situación. Entretanto, ha proseguido la distribución de víveres, botiquines, velas y mantas. Hasta la fecha, el CICR y la sección local de la Cruz Roja Rusa han ayudado a unas 90.000 personas desplazadas por la crisis.

Convenios de Ginebra en la cumbre

Cinco alpinistas de Georgia escalaron una montaña de 3.900 metros en la cordillera de la región de Kutaisi para festejar el cincuentenario de los Convenios de Ginebra. Alcanzada la cumbre, plantaron banderas con los emblemas de la cruz roja y de la media luna roja y colocaron una placa conmemorativa con el nuevo nombre de la montaña: "Convenios de Ginebra".

Sueños para el futuro

Más de 50.000 personas acogieron el nuevo año en el centro de Tokio y entre ellas el Primer Ministro Keizo Obochi que se dirigió a la multitud entusiasmada, haciendo votos por la paz en la tierra para le nuevo milenio. Después de su discurso se iluminó un inmenso logotipo del "poder de humanidad".

La Cruz Roja Japonesa, uno de los organizadores de las festividades del nuevo año, solicitó a los niños de todo el mundo que participaban en los programas de la Cruz Roja describiendo sus sueños para el futuro. Una niña enferma de los riñones a causa del desastre de Chernobil respondió que su deseo es ser peluquera para embellecer a las mujeres. Un huérfano de Ruanda dijo que estaba estudiando mucho para ser médico. Todos los mensajes fueron leídos por jóvenes miembros de la Cruz Roja Japonesa justo antes de la cuenta atrás y del lanzamiento de 2000 globos al tiempo que se encendía el logotipo del milenio.

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