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El primer terremoto sucedió el 17 de
agosto y la magnitud del temblor osciló entre 7.4 y 7.8 en la
escala de Richter sintiéndose en Estambul y hasta en Ankara a
unos 500 kilómetros de distancia.
"En mi casa nos despertamos todos con el temblor.
Completamente des-concertados, salimos corriendo a la calle en
donde ya se encontraba casi toda la vecindad. Estábamos
convencidos de que el epicentro había sido en Estambul. Sin
embargo, pasadas casi veinticuatro horas, cuando se restauró
la electricidad, empezamos a escuchar las noticias y supimos
lo que realmente había sucedido," recuerda Ufuk Köse,
un joven empresario de Estambul que trabajó como voluntario
con los equipos de rescate que fueron llegando al país.
Después de haber vivido unos dos meses con la constante
amenaza de las réplicas, volvió a suceder: el terremoto del
12 de noviembre fue de una magnitud de 7.2 en la escala de
Richter y el epicentro se ubicó en la región de Bolu.
"Teníamos tanto miedo de las réplicas que desde agosto
dormíamos en una tienda de campaña a pesar de que nuestra
casa seguía en pie", cuenta Havva Orhan, una joven que
ahora pasa sus días en una ciudad campamento que organizó la
Media Luna Roja Turca en Bolu con el apoyo de la Cruz Roja
Española. "El segundo terremoto fue aquí mismo y pudo
con la casa."
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A pesar de la respuesta inmediata
Le Croissant-Rouge turc a réagi sans
le moindre délai, distribuant quelque 40000 tentes et des
dizaines de milliers de couvertures et de sacs de couchage,
ouvrant 35 cuisines mobiles et 2 cliniques de campagne, affrétant
des avions pour envoyer des vivres dans les régions les plus
éprouvées. En moins d’une semaine, la Société nationale
avait mis sur pied des camps pouvant accueillir environ 20000
sinistrés et dotés de tous les services essentiels: eau,
sanitaires, électricité.
Simultanément, des équipes médicales
mobilisées par les Sociétés de la Croix-Rouge allemande,
espagnole et norvégienne mettaient en place des services médicaux
d’urgence, cependant que la Croix-Rouge autrichienne
installait une unité de purification de l’eau.
Aujourd’hui encore, près de 50 Sociétés sœurs continuent
de fournir une assistance.
Bastaron pocas horas después del primer terremoto para que
la Media Luna Roja Turca entrara en acción distribuyendo
40.000 tiendas de campaña, docenas de miles de mantas y sacos
de dormir, instalando 35 cocinas móviles y dos clínicas con
carpas y fletando aviones para llevar comida a los lugares
más afectados. Además, en cuestión de una semana organizó
ciudades campamento dotadas de servicios de agua, saneamiento
y electricidad para albergar a unas 20.000 personas.
Equipos médicos de las Sociedades Nacionales de Alemania,
España, Noruega llegaron también inmediatamente con unidades
hospitalarias de emergencia. La Cruz Roja Austríaca movilizó
una unidad potabilizadora de agua y, a partir de entonces, no
cesó de llegar ayuda de unas 50 Sociedades hermanas.
En medio de este ajetreo humanitario fue apareciendo la
verdadera magnitud del desastre. Con cada fallecido o herido
contabilizado, crecía la frustración y la desesperación no
solo entre las víctimas sino también entre las autoridades,
las instituciones y la opinión pública. "No estábamos
preparados para manejar un desastre de tales proporciones en
una zona urbana", admite Fatih Evren, Director General de
la Media Luna Roja Turca.
Aun así, el esfuerzo de asistencia se multiplicaba cada día,
al igual que las críticas reflejadas en la prensa turca con
respecto al gobierno y a instituciones como la Media Luna Roja
Turca que lleva décadas participando en operaciones de
socorro tanto en su país como en el extranjero.
"En tiempos de guerra las víctimas saben quien es el
agresor, quien es responsable de la muerte de sus familiares o
de que su hogar haya desaparecido, mientras que después de un
desastre natural no lo saben," explica el Dr. Robert
Sebaag, Psiquiatra y Director del Departamento de Asuntos
Inter-nacionales de la Cruz Roja Francesa. "En un
principio, las víctimas tienden a echarle la culpa a poderes
sobrenaturales pero luego comienzan a buscar a su alrededor
para identificar a algún culpable. No es nada raro que en las
operaciones de emergencia de las Sociedades de nuestra
institución, los damnificados apunten el dedo hacia los que
están ayudando en primera línea."
Tal como dice el Sr. Doug Allen, Director de Emergencias de la
Cruz Roja Estadounidense, "cuando hablamos de
preparación en previsión de desastres no nos referimos sólo
a las provisiones disponibles en los almacenes o a los
sistemas de intervención más o menos sofisticados que pueden
llegar a desarrollar las distintas instituciones sino al grado
de conciencia de la población en general con respecto a los
riesgos a los que está expuesta, las primeras medidas que
debe tomar en caso de emergencia y, algo extremadamente
importante, qué puede esperar del gobierno y de las
instituciones humanitarias."
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Las lecciones aprendidas
Hoy, a pesar de las bajas temperaturas
y la nieve, la población afectada que permaneció en la zona
de la catástrofe vive a salvo en unas 75.000 tiendas de
campaña proporcionadas por la Cruz Roja y la Media Luna Roja
o en las casas prefabricadas que ha hecho construir el
gobierno.
En una entrevista, el Sr. Koray Aydin, Ministro de Obras
Públicas y Vivienda, declaraba: "los terremotos en
Turquía han conmocionado a todo el país y nos han hecho
entrar en una nueva etapa en la que cuestionamos nuestras
deficiencias y esta es la gran ganancia para todos
nosotros."
Por su parte, la Media Luna Roja Turca, inmersa en una de las
operaciones humanitarias más importantes de la historia del
país, se ha embarcado en un proceso de reestructuración
interna cuyo objetivo es fortalecer la capacidad de
intervención en casos de emergencia; ésta y otras
iniciativas formarán parte de un programa integral de
preparación en previsión de desastres que se pondrá en
marcha a partir de este año y será la actividad principal de
la Cruz Roja y la Media Luna Roja.
"Ha quedado claro que debemos mejorar nuestra
preparación y capacidad de intervención en casos de
desastre. El programa que iniciaremos este año es el
principio de este proceso fundamental", concluye el
director general de la Media Luna Roja Turca.
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