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La ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento
Jean-François Berger

 

 La independencia de la judicatura es fundamental.

Fecha: Martes 5 de abril. Lugar: Tribunal de Apelación del Palacio de Justicia de Bruselas. El juicio de un presunto criminal de guerra está a punto de empezar.

"¿Que comparezca el acusado!" ordena el Presidente del Tribunal. Alto y demacrado, la tez cerosa y los ojos ocultos tras gafas de sol, Roman Mannuscry (nombre ficticio) saluda discretamente a los miembros del tribunal. El público observa cada uno de sus gestos. Mannuscry se sienta en el banquillo de los acusados. Los jueces son muy conscientes de su responsabilidad: deben fallar acerca de un veredicto anterior por el que se le había absuelto. El acusado se juega el todo por el todo.

El presidente relata los hechos con voz monocorde y solemne. Mannuscry, ex alcalde de Epigram, es el presunto autor de crímenes contra la comunidad rural de Plumitif que constituyen graves violaciones del derecho internacional humanitario (DIH). Se le acusa de haber formado y pertrechado milicias y de haber participado en el traslado forzoso de habitantes de Plumitif a otros pueblos. Después, se les recluyó, en condiciones pavorosas, en campos de internamiento estrictamente vigilados por fuerzas del gobierno, donde también fueron víctimas de tortura. Para colmo, a las organizaciones humanitarias se les negó el acceso a esos campos.

¿Crímenes de guerra?

En sus conclusiones, el fiscal trata de demostrar la culpabilidad del acusado y pide que sea condenado por crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y genocidio. Mannuscry escucha impasible. Luego, es el turno de la defensa. Una abogada joven y fogosa defiende el caso de su cliente solicitando la absolución en virtud de la base jurídica de la causa y de la falta de competencia jurisdiccional rationae temporis del tribunal. Elaborando a partir de un argumento sutil, exhorta a que los actos del acusado se consideren a la luz del imperio de la ley vigente en aquel entonces y de las imposiciones de seguridad inherentes a un conflicto interno. El Presidente del Tribunal escucha con suma atención. Luego, pide más aclaraciones a ambos abogados, que se enfrascan en un intercambio acalorado.

Los jueces se retiran para deliberar. Casi instantáneamente, irrumpen los aplausos en la sala del tribunal. No cabe duda de que el derecho tiene sus momentos teatrales pero esta salva de aplausos, acompañada por una mueca de risa contenida de los jueces y el acusado, resulta fuera de lugar. Vincent Stainier, de la Cruz Roja Belga, que actúa de maestro de ceremonias, toma el micrófono y anuncia que se servirán refrescos en el vestíbulo central.

Derecho a la palabra

El tribunal del simulacro de juicio estaba integrado por expertos en derecho y los litigantes eran de la Universidad Libre de Bruselas y de la Universidad Católica de Lovaina. A continuación citamos los comentarios de algunos de ellos.

Damien Vandermeersch, Juez de instrucción del Tribunal de Primera Instancia del Distrito de Bruselas:
"El DIH no es sólo cuestión de especialistas. En el simulacro de juicio, la gente se percata de que el respeto de estas normas atañe a todos, aun si resulta muy difícil hacer comparecer ante un tribunal a quienes las violan. Aunque existe el Estatuto de la Corte Penal Internacional, cabe recordar que, en primer lugar, la represión de los crímenes de guerra es un deber de los Estados y, en segundo lugar, de dicha corte, lo que no quita que su competencia pueda seguir evolucionando en función de la presión que ejerza la opinión pública internacional."

Chantal Domboué, estudiante de tercer año de derecho:
"Este certamen fue un proyecto a largo plazo y estuvimos tres meses preparándolo. También tuvimos que estudiar más a fondo la jurisprudencia de los tribunales para Ruanda y ex Yugoslavia. Este ejercicio es un reto formidable, que exige lo mejor de nosotros."

Eric David, Profesor de Derecho de la Universidad Libre de Bruselas:
"El DIH no es una asignatura fundamental de la carrera de derecho pero el interés de los estudiantes es extraordinario. Cuando se vienen abajo las ideologías, el DIH es el baluarte de algunos valores respecto a los cuales no se puede transigir. Detrás de la motivación está la necesidad de contar con un ideal, que también engloba los derechos humanos."

Isabelle Kuntziger, Jefa del Servicio Jurídico de la Cruz Roja Belga (sección de habla francesa):
" Promover la represión no es tarea de la Cruz Roja pero tiene el deber de garantizar la promoción del DIH por la función fundamental que cumplió en su creación y evolución."

Christophe Swinarski, experto jurídico del CICR: "Tenemos que felicitar a la Cruz Roja Belga, que ha sido el faro de la promoción del DIH en estos últimos años."

Noémie Bulinckx, estudiante de tercer año de derecho y ganadora del certamen:
"El primer año de la carrera empezamos a estudiar derecho internacional y nuestros conocimientos de DIH son bastante limitados. Sin embargo, no hace falta mucho tiempo para que podamos adaptar lo aprendido a la problemática del DIH, pero en la práctica, la esfera de competencias y la incidencia reales de la Corte Penal Internacional dependen de los intereses políticos de los Estados, lo que restringe bastante su universalidad."

Simulacro de juicio

El caso Mannuscry es en realidad un simulacro de juicio, un certamen de DIH, que sirve de campo de experimentación a los estudiantes de derecho de la Universidad Libre de Bruselas y la Universidad Católica de Lovaina. Participar en un ejercicio práctico como este, les ayuda a familiarizarse con las normas internacionales y la manera en que han ido evolucionado desde que se aprobara el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, en julio de 1998.

El mérito de estos simulacros de juicio, práctica ya arraigada en Rusia y varios países de lengua inglesa, debe atribuirse a la sección francófona de la Cruz Roja Belga que repite la experiencia por segundo año consecutivo.

Patrocinado por la Princesa Astrid, Presidenta de la Cruz Roja Belga, el certamen concuerda plenamente con la misión de la Sociedad Nacional, en cuyos estatutos se ha plasmado el objetivo de "promover los principios del Movimiento y del derecho internacional humanitario". La comunidad flamenca ha iniciado proyectos de educación similares en instituciones de enseñanza secundaria y facultades de derecho. Iniciativas como ésta demuestran que se pueden utilizar métodos didácticos creativos para impartir nociones de DIH de manera animada y entretenida.

El público de la sala del tribunal de Bruselas apreció la representación. En vista del interés suscitado, es muy probable que la Cruz Roja Belga repita el certamen el año que viene, procediendo a una selección internacional de concursantes.

Jean-François Berger
Redactor del CICR, "Cruz Roja, Media Luna Roja".



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