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El emblema:
hacia la universalidad

Jean-François Berger

 

La labor con miras a crear otro emblema para el Movimiento se ha visto aplazada pero los principales patrocinadores son optimistas.

Prevista inicialmente para el 25 y 26 de octubre en Ginebra, la Conferencia Diplomática sobre el Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra relativo a los emblemas no tuvo lugar. Lo mismo sucedió con la XXVIII Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que seguiría poco después. Según el comunicado del Departamento Federal de Asuntos Exteriores de Suiza, Estado depositario de los Convenios de Ginebra, ambas reuniones tuvieron que aplazarse en vista de que las condiciones para obtener el consenso buscado sobre la cuestión de los emblemas no había podido lograrse a raíz de los últimos acontecimientos en Oriente Medio. Debido a las tensiones en Israel, los territorios ocupados y los territorios autónomos desde octubre pasado, la decisión era inevitable. Sin embargo, los principales organizadores de la conferencia no se desaniman. Más allá del aplazamiento de estas reuniones, no hay necesidad de puntualizar cuanto se ha avanzado en las consultas relativas a la creación de un emblema más para el Movimiento; emblema exento de cualquier connotación nacional o religiosa que pueda ser reconocido junto con los emblemas de la cruz roja y la media luna roja y por el cual puedan optar aquellas Sociedades Nacionales que no logran decidirse a utilizar los emblemas existentes.

Jakob Kellerberger, Presidente del CICR, comprende la decisión del gobierno suizo de aplazar la Conferencia Diplomática, pero declara que "ello no modifica en absoluto mi firme determinación desde que asumí mis funciones de contribuir a crear, a la mayor brevedad posible, las condiciones de miembros de pleno derecho del Movimiento para las Sociedades Nacionales que tienen problemas con los emblemas existentes". Didier Cherpitel, Secretario General de la Federación, muestra la misma determinación y según él "la labor llevada a cabo, representada por el anteproyecto de protocolo, es clara expresión de la voluntad de la comunidad internacional de alcanzar lo antes posible una auténtica universalidad para nuestro Movimiento." A tales efectos, el 12 de octubre, el gobierno suizo envió el "Protocolo relativo a la adopción de un emblema distintivo suplementario" (Protocolo Adicional III) a todos los Estados Partes en los convenios. La Comisión Permanente del Movimiento también considera el texto una buena base para la labor de la Conferencia Diplomática cuando se reúna para negociar el protocolo. Entretanto, Suiza prosigue las consultas sobre el uso y la forma del emblema suplementario con dichos Estados.

Jean-François Berger

El camino recorrido

Las tentativas de resolver los problemas relativos al emblema remontan a la creación de un grupo de trabajo de expertos a mediados del decenio de 1990. La culminación de esta labor fue la resolución adoptada por la XXVII Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja celebrada en Ginebra en 1999.

La resolución, en la que se invitaba a encontrar a la mayor brevedad, una solución general aceptable para todas las partes en términos de contenido y procedimiento, supuso un avance y sirvió de base para el proceso que continuó en el año 2000.

La Comisión Permanente de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja tenía la tarea de decidir respecto a la resolución y en enero de 2000, lo hizo, proponiendo que se creara un grupo de trabajo mixto, integrado por representantes de los Estados, la Cruz Roja y la Media Luna Roja. De esta manera, se reconocía que los gobiernos también debían involucrarse.

Dicho grupo de trabajo, integrado por 16 representantes estatales y ocho representantes del Movimiento, se reunió por primera vez en Ginebra, el 13 y 14 de abril de 2000. La Sra. Absa Claude Diallo, Embajadora de Senegal en Ginebra, y la Sra. Christina Magnuson, miembro de la Comisión Permanente, compartieron la presidencia. El grupo concluyó que era necesario otro emblema para resolver los problemas de protección en situaciones en que la cruz roja y la media luna roja no eran bien aceptadas, y para que las Sociedades Nacionales que no utilizaban los emblemas existentes pudieran incorporarse a la familia de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

La creación de un tercer emblema requería dos elementos esenciales: El acuerdo de los gobiernos para añadir un emblema a los descritos en los Convenios de Ginebra, y el acuerdo de los gobiernos y de las Sociedades Nacionales para enmendar los estatutos del Movimiento.

El grupo de trabajo consideró que debía añadirse un tercer protocolo a los Convenios de Ginebra para crear este otro emblema. A tales efectos, era preciso convocar una Conferencia Diplomática de los 189 Estados Partes en los Convenios de Ginebra, cosa que hizo el gobierno suizo. Por su parte, la Comisión Permanente convocó la XXVIII Conferencia Internacional para el 14 de noviembre con el fin de enmendar los estatutos.

Se redactó un anteproyecto de protocolo para definir el diseño y el uso del emblema adicional, lo que supuso muchas consultas y en julio de 2000 las autoridades suizas enviaron la primera versión a los 189 gobiernos para que comunicaran sus comentarios.

Hacia el 15 de septiembre, fecha de la reunión preparatoria en Ginebra para examinar las reacciones al proyecto de protocolo, reinaba gran optimismo.

Sin embargo, octubre trajo problemas. El proceso de paz en Oriente Medio tropezó con graves dificultades a raíz del estallido de violencia entre israelíes y palestinos. El 12 de octubre, el gobierno suizo decidió anular la Conferencia Diplomática porque no existían posibilidades reales de lograr el consenso. se corría el riesgo de desviarse de su fin humanitario por recriminaciones políticas. Se aplazó para principios de 2001, al igual que la XXVIII Conferencia Internacional.

No obstante, el proceso continuó. El proyecto revisado del protocolo fue enviado a todos los Estados y el CICR y la Federación señalaron el gran avance que suponía, en particular, el acuerdo sobre el principio de un emblema adicional y el compromiso con un Movimiento universal. Tras la reunión de la Comisión Permanente el 25 y 26 de octubre, también se envió a todas las Sociedades Nacionales un mensaje sobre los principios humanitarios plasmados en la propuesta.

Ian Piper
Consultor del CICR

El diseño propuesto para el nuevo emblema se remitió a los Estados y las Sociedades Nacionales junto con el anteproyecto del III Protocolo.


Entrevista con el Embajador Kupfer

Embajador de Suiza
Thomas Kupfer

Para comprender mejor los últimos acontecimientos, Cruz Roja, Media Luna Roja entrevistó a Thomas Kupfer, Embajador de Suiza y Comisionado de la Conferencia Diplomática.

¿Por qué se aplazó la conferencia?
Depositaria de los Convenios de Ginebra, Suiza mantuvo consultas sobre la cuestión de los emblemas para encontrar una solución duradera y basada en el consenso más amplio posible de los Estados Partes. Tuvimos que constatar, y se trata de una constatación compartida por numerosos Estados y por el Movimiento, que el pasado mes de octubre, las condiciones para adoptar el III Protocolo adicional no se habían reunido tras el grave deterioro de la situación política en Oriente Medio. Por lo tanto, vamos a proseguir las consultas a partir de lo que hemos obtenido, es decir, el anteproyecto de protocolo enviado a los Estados Partes. El tema de la Conferencia Diplomática permanece en el orden del día y, actualmente, los Estados disponen de más tiempo para examinar el nuevo protocolo propuesto.

¿Y las perspectivas?
Estamos en una fase de transición. Debemos seguir de cerca la situación internacional para poder actuar en el momento que las circunstancias lo permitan. No olvidamos que se trata de un objetivo humanitario, es decir, velar por una mejor protección en el terreno y ayudar a que el Movimiento alcance la universalidad.

¿Tiene en mente una fecha precisa?
Todavía no. Las consultas en curso y las consultas venideras deberían permitirnos fijar la fecha.

¿Este proyecto de III Protocolo adicional ya está totalmente listo o quedan aún muchos problemas por resolver antes de la conferencia?
La labor está muy adelantada, se han aclarado numerosos aspectos de carácter jurídico mediante consultas mantenidas hasta ahora en estrecha colaboración con el CICR y la Federación, encargados de redactar el texto para la Conferencia Diplomática. Dicho esto, la cuestión del diseño definitivo del nuevo emblema sigue planteada, y se decidirá sobre la base del proyecto enviado a los Estados en octubre.

Si se adoptara un nuevo emblema, ¿cuáles serían las consecuencias para las Sociedades Nacionales?
Para casi todas las Sociedades Nacionales, la adopción de este emblema no cambiará nada en cuanto a sus actividades cotidianas, salvo que tendrán que dar a conocer el emblema adicional a sus miembros. Sin embargo, para las Sociedades Nacionales que actualmente no pueden ser admitidas en el Movimiento, la adopción del III Protocolo adicional les abre las puertas. Además, la propuesta ofrece una solución a largo plazo de problemas que puedan plantearse en el futuro. Embajador de Suiza Thomas Kupfer

Jean-François Berger



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