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De vuelta a casa

Al igual que miles de otros niños, Jacqueline y Abyaremyé formaron parte del éxodo tras el genocidio de Rwanda en 1994, durante el cual unos 2.000.000 de personas huyeron a Burundi, Tanzania y ex Zaire. Al principio, los dos niños que por entonces tenían 10 y 7 años, pudieron permanecer con la familia, que se estableció en uno de los campamentos de Kivu, ex Zaire. Dos años después sus padres murieron del cólera y Ntaganda, el hermano mayor de 14 años pasó a ser el jefe de la familia.

Cuando el ejército rwandés atacó los campamentos de Kivu unos meses después, Ntaganda, quedó atrapado en la masa de gente que huía a Rwanda. Sus cuatro hermanos y hermanas quedaron atrás. Abyaremyé y Jacqueline permanecieron juntos y fueron acogidos por una familia de la región de Masisi. No tenían ni idea del paradero del resto de la familia.

"En junio personas de la Cruz Roja me trajeron un mensaje de mi hermano. Me decía que me había estado buscando durante cuatro años. Había vuelto a nuestra casita de Kanzenze (a unos 50 kilómetros de Kigali) donde vivía con mis otros dos hermanos y hermanas, que el CICR había acompañado de vuelta hacía un mes." Una vez completadas las diferentes formalidades y con la ayuda del CICR, Jacqueline y Abyaremyé también volverán a Ruanda para reunirse con el resto de la familia.

No se trata de un caso aislado. Desde 1994, gracias a los esfuerzos de las organizaciones humanitarias, la red de mensajes Cruz Roja y la búsqueda activa de miembros de su familia, más de 67.000 niños no acompañados han podido reunirse con sus parientes. Efectivamente, el CICR y la Cruz Roja Congoleña siguen encontrando niños abandonados a su suerte o viviendo con familias que los han recogido en Kivu. Entre enero y noviembre de 2000, el CICR reunió con sus familias a 404 niños congoleños y repatrió a 310 niños a Rwanda y uno a Burundi.

Agitación en las Islas Salomón

Desde junio de 1999 tensiones internas han acosado la isla de Guadalcanal. Los beligerantes son el Movimiento de Liberación Isatabu, integrado por oriundos de Guadalcanal, y el Ejército Malaita Eagle, que agrupa elementos armados de inmigrantes de Malaita. En colaboración estrecha con el personal de la Cruz Roja de las Islas Salomón, el CICR está llevando a cabo una operación de socorro; se trata esencialmente de distribuir mantas y ropa a unas 5.000 personas desplazadas por los combates. Se da prioridad a las necesidades médicas, en particular, prestando asistencia al hospital de Honiara, la capital, y a las clínicas rurales que carecen de personal y de suministros médicos básicos.

El 6 de octubre, tras un ataque a punta de pistola, durante una distribución en la isla de Marapa, en el que resultó herido un delegado, el CICR tuvo que interrumpir sus actividades de socorro. Pero las conversaciones entabladas con representantes de ambos bandos para poner término al conflicto permiten abrigar esperanzas.

Rigor invernal

Difícil de encontrar un lugar más remoto que Petropavloskov-Kamchatsky en el extremo oriente de Rusia, a 9.000 kilómetros de Moscú, que en septiembre 2000 fue sede de la conferencia sobre el tema "La indigencia en los territorios septentrionales". Sin embargo, puede irse más lejos, entrando de lleno en el círculo ártico, en los extremos de la Federación de Rusia, y se verá gente que vive en la pobreza más absoluta, aislada del resto de Rusia y desprovista de los mecanismos de defensa más elementales. Durante el último decenio, cerca de un tercio de los colonos de otras partes de Rusia, incluyendo médicos y docentes, se ha ido, dejando a la población indígena librada a su suerte frente a dificultades graves en una tierra abandonada.

El objeto de la Conferencia de Kamchatka, que reunió a altos funcionarios de la Sociedad de la Cruz Roja Rusa, de la Federación, autoridades federales y locales rusas, países donantes y organizaciones internacionales, fue esbozar sus funciones respectivas en estos territorios aislados para que en el futuro las operaciones de socorro para esta gente sean más eficaces.

"Nuestro cometido inmediato es ayudar a la gente que está aislada del centro de Rusia, y que en las duras condiciones económicas, sociales y climáticas actuales no podrá sobrevivir sin ayuda externa", dice Oleg Chestnov, Director General de la Sociedad de la Cruz Roja Rusa.

Los participantes en la Conferencia firmaron la declaración de Kamchatka, en la que se reconoce la necesidad urgente de una asistencia permanente para hacer frente tanto a los problemas inmediatos como a sus raíces. Se ha hecho un llamamiento teniendo en mente a 209.000 beneficiarios y concentrándose exclusivamente en los territorios septentrionales y del extremo nordeste de Rusia. Los programas se concentrarán en brindar apoyo a dispensarios y familias menesterosas, creando comedores populares.

ARCHI sigue adelante

El espectro de la pandemia del VIH/SIDA que está devastando África, recorrió laV Conferencia Panafricana de las Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, tuvo lugar en Uagadugú, Burkina Faso, en septiembre 2000. Participaron representantes de 51 Sociedades Nacionales y el tema no podía haber sido más pertinente: "El poder de humanidad, construir un futuro sano". El punto culminante fue el Compromiso de Uagadugú, que recoge las cuatro esferas donde las Sociedades Nacionales han decidido concentrar sus esfuerzos: Iniciativa de Salud de la Cruz Roja y la Media Luna Africanas - ARCHI 2010; VIH/SIDA; seguridad alimentaria, y gestión de voluntarios.

Huelga decir que la escala de la pandemia del VIH/SIDA exige atención urgente, pero otros aspectos de la sanidad pública también figuran en el programa ARCHI, que fue aprobado oficialmente en la Conferencia. Mediante esta estrategia de diez años, se entiende aportar una gran diferencia a la salud de las personas vulnerables de África. ARCHI 2010 proporciona el marco rector en el que se establecerán programas tangibles para abordar estos problemas a escala africana, a saber: problemas relacionados con el embarazo; enfermedades que pueden prevenirse mediante vacunación; diarrea; paludismo; infecciones respiratorias agudas; accidentes y lesiones; consumo de drogas; malnutrición y pobreza. Estos programas, que se basarán en la defensa de causas, la promoción de la salud, la intervención inicial y la acción de la comunidad, se llevarán a cabo con el apoyo de la red africana de 2.000.000 de voluntarios. Se hace un llamamiento para garantizar el apoyo moral y financiero del resto del Movimiento, gobiernos, organizaciones supranacionales e intergubernamentales y demás donantes.



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