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Conocer las normas
de la guerra

Jean-François Berger

Los cursos del IIDH sobre derecho de conflictos armados congregan a personal militar del mundo entero.

Cada año militares del mundo entero vuelven a la escuela de San Remo, en la costa italiana. El tema invariablemente es el mismo: el derecho de la guerra. Este establecimiento, único en su género, cumple 30 años y sigue siendo una colmena.

Perla de la Riviera dei Fiori, San Remo es una estación balnearia mundana y algo pasada de moda, que domina el mar y goza del privilegio de un promedio de 3.000 horas anuales de sol. A unos pasos de las playas de fina arena se encuentra el inevitable Casino blanco, al que se accede por el bulevar de la Emperatriz, en honor a María Alexandrovna, Zarina de Rusia, que en 1894 regaló a la ciudad las palmeras que adornan la costanera. Las laderas están cubiertas de vegetación tropical en medio de la cual resaltan casonas de diversos estilos o sencillamente de mal gusto. Ejemplo de ello, la villa Nobel, sede histórica del Instituto Internacional de Derecho Humanitario (IIDH), y la Villa Ormond, donde se imparten los cursos.

El Instituto fue fundado en 1970 por un grupo de juristas y diplomáticos. En un principio, se entendía que sería un ámbito donde expertos gubernamentales discutirían a título oficioso cuestiones delicadas y prepararían el terreno para futuras negociaciones internacionales. De ahí que entre 1974 y 1977, grandes personalidades de las relaciones internacionales se reunieran en San Remo para sentar las bases de los Protocolos adicionales de los convenios de Ginebra, recuerda Jacques Meurant, miembro del IIDH desde su fundación. Ahora bien, estos instrumentos jurídicos no son nada si no se hacen asequibles y sobre todo comprensibles para sus principales destinatarios, es decir, los militares.

Precisión militar

Por lo tanto, tuvo que crearse una rama didáctica para formar al personal militar en materia de derecho internacional humanitario. "El gran desafío consiste en hacer comprender a un comandante que el derecho no obstaculiza la acción militar que debe llevar a cabo, sino que, por el contrario, puede beneficiarla", explica el coronel Garraway, ex asesor jurídico del ejército británico durante la guerra del Golfo y actualmente instructor militar del Instituto. Para levantar este desafío, los animadores del departamento militar del IIDH prepararon un programa de cursos y seminarios que ya se han impartido a más de 3.000 militares de 160 países. El florón de esta formación es el curso internacional militar sobre derecho de conflictos armados. Elaborado hace más de 20 años por el coronel de Mulinen, entonces delegado del CICR, este curso ya está en su 83ª edición y por tradición, se dicta en la Villa Ormond. Habida cuenta del contexto actual, se hace hincapié en las operaciones multinacionales de mantenimiento de la paz.

La enseñanza impartida en San Remo tiene vocación universal. Para alcanzar este objetivo, el IIDH cuenta con la calidad y la diversidad de su red de instructores y expertos. A juicio de Jovan Patrnojic, Presidente del Instituto y miembro fundador, "la exigencia principal es traducir el derecho internacional humanitario en idioma militar". De ahí que los cursos estén a cargo de oficiales puestos a disposición por Estados en su gran mayoría del hemisferio norte y se impartan en primer lugar en inglés, francés y español, y, puntualmente en portugués, ruso y árabe. Recientemente, el IIDH ha creado módulos de formación para médicos de las fuerzas armadas y directores de programas de instrucción de los ejércitos. A juicio de Stefania Baldini, Secretaria General del Instituto, la creación de medios más concretos es positiva, pero "convendría consolidar el marco pedagógico por un tiempo" para evitar que el motor se acelere en demasía.

El CICR, por su parte, presta un apoyo importante y contribuye a la selección de los participantes de los cursos militares. También trata de favorecer el "rendimiento" de los cursos centrales organizando cursos nacionales y regionales. "San Remo es una plataforma de diálogo sin parangón en el mundo", comenta Patrick Brugger, jefe de la unidad de las relaciones con las fuerzas armadas del CICR. "Por lo tanto, nuestra asociación con el Instituto, basada en la complementariedad, debe permanecer fuerte."

Villa Alfred Nobel, sede histórica del Instituto de San Remo.

El Instituto de San Remo acoge personalidades de todas partes del mundo. Representantes de la Cruz Roja Coreana (Corea del Sur) reciben una recompensa por sus esfuerzos para reunificar familias coreanas. Presiden la ceremonia Stefania Baldini y Jovan Patrnojic, respectivamente, secretaria general y presidente del Instituto.

¿Qué debate?

Ahora bien, la razón de ser del Instituto no se limita al comportamiento de los soldados en el campo de batalla. La protección de los refugiados también figura en el orden del día, esencialmente por el conducto de cursos de derecho internacional de refugiados, destinados a funcionarios gubernamentales y de las ONG, que cuentan con el apoyo del ACNURy la Oficina Federal Suiza para Refugiados.

Además, una de las ambiciones del IIDH es ofrecer un foro de discusión a todos los participantes del quehacer humanitario. De ahí que el debate sobre las grandes cuestiones humanitarias sigue siendo un polo de atracción del Instituto, como las mesas redondas sobre la experiencia de Kosovo, los conflictos internos y la acción humanitaria respecto a la soberanía de los Estados. Ahora bien, dada la proliferación de reuniones de este tipo, es necesario un gran dinamismo para lograr resultados en este terreno. Porque incluso si muchos de los problemas abordados por representantes de los gobiernos, las Naciones Unidas o la Cruz Roja son pertinentes no es seguro que los resultados estén siempre a la altura de las ambiciones. Cuando mucho, los debates de expertos permiten que los participantes pongan a prueba nuevas ideas y tomen el pulso a las diferentes percepciones e intereses en juego en la práctica actual, sobre todo en lo que respecta a las intervenciones llamadas humanitarias. En otros casos, los coloquios siguen siendo una repetición penosa y estéril. De hecho, uno de los problemas subyacentes está relacionado con el envejecimiento del Instituto. "Hay que salir del gueto de los expertos en circuito cerrado y velar por no transformarnos en un club de jubilados", explica Stefania Baldini. ¿Cómo evitar estos escollos? Una de las pistas de la renovación de fuerzas pasa por el fortalecimiento de las investigaciones y las prácticas. A juicio de Yves Sandoz, representante del CICR y Presidente de la Comisión Académica del Instituto "hay que detectar temas de investigación serios, como se hizo en la esfera de la guerra naval hace unos años." Probablemente, la protección de las víctimas de conflictos internos sea uno de los temas fundamentales para el porvenir del Instituto.

Una tarea esencial

Es evidente que todas estas actividades tienen su costo, 800.000 dólares este año, lo que dista mucho de estar garantizado por adelantado. Los cursos militares representan la parte más importante y con las inscripciones se costea sólo una parte ya que el resto son becas. Al respecto, el apoyo de varios gobiernos occidentales, el municipio de San Remo, la provincia de Impera y el CICR, es vital; a ello hay que sumar donaciones privadas yaportes de Sociedades Nacionales, empezando por la Cruz Roja Italiana, para cuya empecinada Presidenta, Sra. Mariapia Garavaglia, que también es vicepresidenta de la Federación, "el espíritu de San Remo es para las Sociedades Nacionales un fermento que debería traducirse por una cooperación más estrecha con el Instituto." Sin embargo y en fin de cuentas, lo que hace falta hoy en día es una verdadera búsqueda de fondos, apoyada en fuentes financieras diversificadas que incluyan al sector privado y las fundaciones. En este contexto, la oficina de enlace del Instituto en Ginebra, recientemente reforzada con el apoyo de las autoridades suizas, sin duda alguna contribuirá a colmar esta laguna.

Treinta años es una edad muy hermosa y las actividades llevadas a cabo son el mejor ejemplo. Ahora bien, ¿que pasará en el futuro? Ante la demanda creciente y cada vez más exigente, los responsables del Instituto parecen estar conscientes del riesgo de dispersión de los esfuerzos. Sin embargo, están totalmente de acuerdo en que hay que seguir poniendo el énfasis en la formación de militares y la reafirmación del valor del derecho internacional humanitario. ¿Con qué incidencia? Como dice el coronel Garraway "San Remo es obra de larga duración." Algo que su colega el teniente coronel mayor Clive Whitwham define a su manera: "San Remo tiene un papel menor pero vital en la propagación de humanidad en los conflictos armados."

 

Jean-François Berger



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