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De vuelta a casa

Prisioneros de guerra de Etiopía y de Eritrea, principalmente enfermos y heridos graves, fueron los primeros liberados el 24 de diciembre de 2000, en cumplimiento de un acuerdo firmado por ambas partes en Argelia. La operación se desarrolló sin incidentes y permitió el regreso a Etiopía y Eritrea de 360 y 359 prisioneros respectivamente. "No se sintieron realmente libres hasta que aterrizamos y oyeron la música que les daba la bienvenida. Recién en ese momento fue una realidad para ellos y se dejaron embargar por la alegría", comenta Michael Kleiner, delegado del CICR que viajaba en el mismo avión que los prisioneros.
Además, fueron repatriados 1.414 internados civiles de origen etíope que habían permanecido en el campo de Ala, cerca de Dekemhare, Eritrea. Al igual que 1.000 internados civiles etíopes ya repatriados a principios de diciembre, estos internados recién liberados cruzaron el río Mereb, que sirve de frontera entre ambos países, Con la ayuda de voluntarios de las Sociedades de la Cruz Roja de Etiopía y de Eritrea, el personal del CICR de Addis Abeba y de Asmara acompañó a los civiles en su viaje.

Responsabilidad colectiva y conflicto armado

El informe del Foro del CICR, War, Money and Survival (Guerra, dinero y supervivencia), sirvió de base para la conferencia sobre conflicto armado y responsabilidad social colectiva, organizada por la Cruz Roja Británica en octubre de 2000. La conferencia, que tuvo lugar en Londres, tenía por objetivo hacer una evaluación realista de la medida en que las multinacionales que operan en situaciones de conflicto armado podrían desempeñar alguna función ajena a sus intereses puramente económicos. Uno de los temas tratados fue la responsabilidad de compañías militares privadas en la observancia del derecho internacional humanitario. Varios colaboradores del informe del Foro tomaron la palabra en esta conferencia que congregó a militares, personas de ONG y representantes de empresas. El seminario fue un ejemplo de asociación exitosa en el marco del Movimiento para tratar un tema nuevo. La Cruz Roja Británica espera seguir abundando en el tema en cooperación con el CICR y otros integrantes del Movimiento.

Visita histórica

Durante su visita histórica, de noviembre pasado, Bill Clinton, Presidente de los Estados Unidos, felicitó a la Cruz Roja de Vietnam por la ayuda brindada a algunas de las personas más pobres del país, damnificadas por inundaciones devastadoras. La Cruz Roja coordina un programa de socorro y rehabilitación del que beneficiarán 900.000 personas, y valorado en 10.000.000 de dólares.
El Presidente vio imágenes de las inundaciones destructoras en la región del Delta del Mekong, donde la Cruz Roja fue muy activa y socorrió inmediatamente a más de 650.000 personas. En una reunión privada con funcionarios de la Cruz Roja, fue informado de la construcción de 3.000 casas reforzadas, construidas especialmente para ayudar a las familias a resistir a inundaciones futuras. El año pasado, la Cruz Roja Vietnamita ya había construido 7.400 de estas casas para víctimas de las inundaciones en Vietnam central.
Representantes de la Sociedad Nacional de la Cruz Roja Estadounidense y de la Federación Internacional invitaron al Presidente Clinton a tomar en consideración el drama que viven muchos niños discapacitados y que, presuntamente, podrían ser víctimas del Agente Naranja, defoliante utilizado durante la guerra del Vietnam en el decenio 1960. La Cruz Roja está trabajando a escala local para mejorar sus condiciones de vida y ofrecerles otro tipo de apoyo social vital.

Mejorar la intervención en casos de desastre

El sábado 13 de enero por la mañana, un terremoto de 7,6 en la escala de Richter sacudió El Salvador. Más de 700 personas murieron, más de 180.000 casas fueron destruidas o dañadas y hubo más de un 1.000.000 de damnificados.

En pocos minutos unos 1.000 miembros del personal y voluntarios de la Cruz Roja Salvadoreña estaban poniendo en práctica su plan de intervención en caso de desastre y poniendo a prueba el nuevo método de la Federación Internacional en la materia.

En estos últimos años ha habido grandes desastres en las Américas que cobraron muchas vidas. En octubre de 1998, el huracán Mitch y en diciembre de 1999, Venezuela fue víctima del desastre natural más grave del siglo XX, ya que se estima que unas 30.000 personas perdieron la vida en los deslizamientos de tierra. A raíz de las terribles estaciones de huracanes del Atlántico a finales del decenio de1990 y la destrucción provocada por El Niño, la Federación Internacional decidió proceder a un exhaustivo análisis de su capacidad de intervención en las Américas que contó con la plena participación de las Sociedades Nacionales. La formación acelerada y los planes de contingencia resultantes fueron sometidos a la prueba de fuego en la intervencion en El Salvador.

"Nos entusiasma la gran labor realizada por la Cruz Roja Salvadoreña frente a este desastre", dijo el Sr. Santiago Gil, Jefe del Departamento de las Américas de la Federación Internacional. "Sin embargo, también hay que reconocer que queda mucho más por hacer en las esferas de la atenuación del desastre para reducir el número de muertos, mediante un mayor respeto del medio ambiente, por ejemplo, y estamos dispuestos a colaborar con otros asociados."



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