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La esperanza es vital
Wivina Belmonte

 

En la lucha contra el VIH/SIDA la esperanza es vital. A través de una iniciativa sin parangón, la Federación Internacional alienta al Movimiento a romper el silencio, creando un entorno exento de discriminación para voluntarios y miembros del personal infestados o afectados por el virus. Esto forma parte de una iniciativa sin precedente.

Josephine Chiturumani no tiene una actitud belicosa pero es una luchadora. Dotada de una firme determinación, un ánimo inquebrantable y un sentido del humor encantador, se encuentra en la trinchera de la lucha de la Cruz Roja contra el VIH/SIDA en Zimbabue pues supervisa el programa de atención en el hogar, de la provincia de Masvingo. Este programa ha dado tanto resultado que sirvió de modelo para otras Sociedades Nacionales.

Josephine es voluntaria de la Cruz Roja y seropositiva

"Si uno atiende a alguien seropositivo y uno mismo lo es, entonces podremos entendernos mejor. Realmente nos acerca porque sabemos que estamos atravesando la misma situación. La otra persona sabe que en un momento dado he tenido o voy a tener los mismos problemas que ella. Por eso viene a pedir consejo sobre la mejor manera de cuidar de sí misma y de hacer frente a la situación, porque lo que más aconsejamos a las personas que viven con el VIH/SIDA es que aprendan a vivir positivamente."

Josephine no está sola pues forma parte de los voluntarios y el personal del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que son seropositivos o tienen SIDA y, que según estimaciones, son más de 140.000. Álvaro Bermejo, Jefe del Departamento de Salud de la Federación Internacional, considera que la contribución de estas personas es vital: "Quienes viven con el VIH/SIDA conocen mejor que nadie el dolor psicológico, físico, social y en muchos casos religioso relacionado con la pandemia, En el campo del VIH/SIDA, su participación y colaboración son indispensables en los esfuerzos de atención, prevención, reducción de riesgos y lucha contra el estigma y la discriminaión. Para alentarlos a que participen, tenemos que crear un entorno de compasión, tolerancia y apoyo donde puedan sentirse amparados y estimados."

Un lugar mejor

Con miras a de crear esta clase de entorno, la Federación Internacional está a la vanguardia de una iniciativa sin parangón. El objetivo consiste en lograr que la Cruz Roja y la Media Luna Roja sea un lugar más acogedor para aquellos infestados y afectados por el virus y para romper ese silencio paralizador que ha rodeado esta situación en el pasado; una de las propuesta es contratar a personas que viven con el VIH/SIDA para que trabajen en programas relacionados con la pandemia.

"En la lucha contra el sida el militantismo es la forma más difícil de voluntariado", dice David Mukasa, que es seropositivo y dirige sesiones de formación en sensibilización sobre el sida en la Cruz Roja de Uganda. "Ahora bien, compartir experiencias ayuda a encontrar un tipo de terapia que funcione para uno mismo. Cuando somos abiertos, ya no vivimos con el temor de ser una carga debido a la enfermedad. Saber que tenemos una incidencia positiva en nosotros mismos y en los demás, nos hace sentir útiles."

Romper el silencio guarda relación con crear un entorno abierto, exento de discriminación y prejuicios pero, en determinados casos, cumple con un un objetivo mucho más sencillo e importante: es una línea de vida. A Ramón Acevedo, de la República Dominicana, se le diagnosticó su seropositividad en 1995. Dice que cuando se lo anunciaron le pareció una condena a muerte. Entonces, adhirió a REDOBE (grupo local que reúne a personas que viven con el VIH/SIDA) y ofreció su servicio voluntario para trabajar en seminarios de sensibilización sobre el sida, patrocinados también por la Cruz Roja Dominicana. "Me di esperanza y ganas de vivir. Cuando estás suficientemente a gusto como para hablar de tu estado, es como si te quitaran un peso de encima. No solamente te sentís bien, sino que también te sentís útil. Parte de lo que tratamos de hacer en los seminarios es informar correctamente a la gente y decirle la verdad sobre los riesgos que corre. No es justo que alguien contraiga el virus por pura ignorancia."

Ramón Acevedo, voluntario seropositivo, da información, sensibiliza y brinda apoyo en la República Dominicana.

Josephine Chiturumani, voluntaria seropositiva, prodiga cuidados, consuelo y compañerismo en Zimbabue.


Entrevista de Josephine Chiturumani para el vídeo "Vivir con..." que versa sobre la manera en que el VIH/SIDA aqueja a voluntarios y colaboradores del Movimiento.

El pasado otoño, Josephine Chiturumani tomó un avión por primera vez en su vida para ir de Zimbabue a Burkina Faso y asistir a la V Conferencia Panafricana, que tuvo lugar en Uagadugú y donde pronunció un discurso, también por primera vez en su vida. Habló sobre lo que era ser una voluntaria de la Cruz Roja seropositiva y sobre el programa de atención en el hogar. A continuación citamos un fragmento de lo que dijo.

Eramos 32 auxiliares con formación en atención básica de enfermería, administración de medicamentos por vía oral, cuidado de enfermos postrados, y asesoramiento, que recibimos información sobre el VIH/SIDA. Fuimos a un hospital local para hacernos una idea del aspecto de una persona enferma y aprender a alimentarla. Pero no estábamos preparados para ver lo que vimos después, porque la gente en el hospital estaba en mejores condiciones.

Impartimos educación para la salud a las familias, asesoramos a los pacientes o a la familia y les enseñamos a evitar las infecciones. Estamos ahí para enseñar a los familiares cómo cuidar de los enfermos, pero a veces es muy difícil.

Puedo decirles que la experiencia que he adquirido trabajando con personas que viven con el VIH/SIDA es muy conmovedora. Tal vez nosotros, auxiliares, tengamos la ventaja de que la mayoría de nosotros, más de 50%, somos seropositivos y sabemos lo que se siente en esa situación.

Los propios auxiliares nos enfermamos, hablo de mi propia experiencia, y no recibimos tratamiento porque en los hospitales dicen "hay que pagar". No consideran que son voluntarios, no tenemos nada. Se limitan a decir "paga", porque ven mi uniforme. Hasta la fecha he perdido a 11 colegas auxiliares, la mayoría seropositivos; este año ya he perdido cuatro. Y saben ustedes, es sumamente doloroso porque todos ellos hubieran podido cuidar de enfermos en fase terminal.

Durante mis actividades cotidianas he podido comprobar que las personas que viven con el VIH/SIDA necesitan nuestro cariño y apoyo pero no sólo nosotros, que trabajamos en los programas de atención en el hogar, somos quienes debemos dar ese cariño y apoyo, toda la comunidad debería hacerlo. Todos deberían brindar ese apoyo porque yo sé lo que se siente al ser seropositivo.

Salvaguardar nuestros principios

Para muchos, la cuestión es muy simple a pesar de su complejidad, ya que basta con atenerse a los principios fundamentales del movimiento.

"Algunos de los nuestros proceden de sociedades conservadoras que no aceptan forzosamente a quienes son diferentes", dice Razia Essack-Kauaria, Secretaria General de la Cruz Roja de Namibia, y añade: "Sinceramente, creo que es importante para la Cruz Roja aceptar a todos y cada uno, especialmente a personas que viven con el VIH/SIDA. El principio de humanidad es nuestro principio rector y a mi juicio debemos aplicarlo. Tenemos que lograr que esas personas se sientan aceptadas y sepan que pueden contribuir positivamente."

Ahora bien, la meta de que la Cruz Roja y la Media Luna Roja sea un lugar mejor para estas personas no obedece únicamente a principios humanitarios. En algunos casos la incidencia del VIH/SIDA y el silencio que lo rodea han sido devastadores en términos personales e institucionales. "En algunas partes de África no se puede garantizar un futuro institucional. Muchas personas que tenían muchos años de experiencia en la Cruz Roja, se han ido porque haber contraido el VIH/SIDA", concluye la Sra. Essack-Kauaria. Lo que es aún más triste, algunos fueron sin que nadie se diera cuenta.

"Tanta gente ha muerto en todos estos años", dice David Mukasa de la Cruz Roja de Uganda."Hay una manera de honrarlos. Si trocamos todo sentimiento negativo de temor, rechazo y discriminación por una vida de esperanza, amor y comprensión, recuperando la autoestima, creo que habremos ganado."

Wivina Belmonte
Redactora de la Federación de Cruz Roja, Media Luna Roja.



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