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Reflexiones sobre el cargo:
Jakob Kellenberger, Presidente del CICR

Jean-François Berger

Hace 18 meses que es presidente del CICR, tras una carrera diplomática en Suiza. ¿Qué le ha llevado a unirse al CICR?

Al cabo de más de siete años en el cargo de Secretario de Estado de Asuntos Exteriores, buscaba un nuevo reto que me permitiera utilizar provechosamente mi experiencia profesional. Ahora bien, el motivo primordial es que me identifico mucho con los objetivos del CICR.

Hace 18 meses que es presidente del CICR, tras una carrera diplomática en Suiza. ¿Qué le ha llevado a unirse al CICR?
Al cabo de más de siete años en el cargo de Secretario de Estado de Asuntos Exteriores, buscaba un nuevo reto que me permitiera utilizar provechosamente mi experiencia profesional. Ahora bien, el motivo primordial es que me identifico mucho con los objetivos del CICR.

¿Tiene ideas nuevas para colmar esta brecha?
El CICR y los demás integrantes del Movimiento ya están haciendo mucho. Debe recurrirse sistemáticamente a la diplomacia humanitaria para obtener una mejor aplicación del derecho internacional humanitario. Ante todo, los Estados deben demostrar claramente que el respeto de este derecho es importante para ellos. Me parece que el estudio sobre derecho internacional consuetudinario* ofrecerá una base para inten- sificar nuestras exigencias para con los beligerantes, sobre todo, en conflictos internos. La referencia a determinadas normas consuetudinarias podría ser muy valiosa para nosotros en el diálogo destinado a responsabilizar a las partes en los conflictos armados.

¿Qué tal son las relaciones del CICR con la Unión Europea?
La Unión Europea es un actor político y de seguridad cuya importancia irá en aumento y que busca ser más eficaz en el ámbito de la prevención de conflictos armados. En este contexto, la UE busca asociaciones sólidas con determinadas organizaciones, entre ellas el CICR que, por su parte, ve esta asociación como un diálogo político regular con las diferentes instancias encargadas de seguridad y relacione exteriores. ¿Qué temas deben abordarse en este diálogo? Esencial-mente el apoyo que la UE podría brindar a las actividades humanitarias del CICR y el desarrollo del derecho internacional humanitario en determinadas áreas de crisis. En el futuro la UE tendrá un papel más importante en la escena política y humanitaria, por lo que este diálogo también será útil en el momento en que la UE y el CICR se encuentren en el mismo terreno con distintas normas de compromiso. Fundamentalmente, tenemos que conocernos bien unos a otros en el momento oportuno.

¿Y las relaciones con la OTAN?
Conocemos bien a la OTAN. En el terreno, el CICR tiene relaciones con la OTAN desde hace más de cinco años, especialmente en Bosnia y Herzegovina con la SFOR y, más recientemente, en Kosovo con la KFOR.

De hecho, la OTAN puede llegar a ser parte en el conflicto, como vimos durante su intervención en Kosovo...
Cierto. Por eso el CICR ha recordado a la OTAN que sus fuerzas también tienen que respetar el derecho internacional humanitario. Al igual que a mucha otra gente, pero sin insistir demasiado en ello, no me gusta la expresión abreviada "intervención humanitaria" para describir una intervención militar, ya que entraña el recurso a la fuerza, noción que no cuadra bien con "humanitaria". En cambio, la idea de una "intervención militar con fines humanitarios", no me plantea ningún problema. Una operación político militar puede tener una dimensión humanitaria, como por ejemplo, permitir el retorno de refugiados y personas desplazadas, restablecer la ley y el orden o crear un entorno donde puedan trabajar los organismos humanitarios.

Entrevistas de Jean-François Berger, Redactor del CICR de Cruz Roja, Media Luna Roja, de fecha 14 de Marzo i 1 de Mayo de 2001.

* La publicación de este estudio, comisionado por la XXVI Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, está prevista para principios de 2002.

 

De hecho, la OTAN puede llegar a ser parte en el conflicto, como vimos durante su intervención en Kosovo...
Cierto. Por eso el CICR ha recordado a la OTAN que sus fuerzas también tienen que respetar el derecho internacional humanitario. Al igual que a mucha otra gente, pero sin insistir demasiado en ello, no me gusta la expresión abreviada "intervención humanitaria" para describir una intervención militar, ya que entraña el recurso a la fuerza, noción que no cuadra bien con "humanitaria". En cambio, la idea de una "intervención militar con fines humanitarios", no me plantea ningún problema. Una operación político militar puede tener una dimensión humanitaria, como por ejemplo, permitir el retorno de refugiados y personas desplazadas, restablecer la ley y el orden o crear un entorno donde puedan trabajar los organismos humanitarios.

¿Cuáles fueron las dificultades principales que tuvo que encarar desde que asumiera su cargo?
Mi preocupación constante es la seguridad del personal. La muerte trágica y brutal de seis miembros del personal del CICR, el 26 de abril en la República Democrática del Congo fue un golpe terrible y muy doloroso. El año 2000 fue relativamente estable en cuanto a la seguridad, por lo que el asesinato de nuestros colegas fue un recordatorio violento de los riesgos que entraña el trabajo en el pleno centro de una zona de conflicto armado.

¿Hay alguna otra cuestión que haya exigido un compromiso particular de su parte?
La cuestión del emblema, que lleva demasiado tiempo sin resolverse. Urge encontrar una solución que permita a la Estrella de David Roja y a otras Sociedades Nacionales ser miembros de pleno derecho del Movimiento. A principios de septiembre de 2000, el gran avance logrado desde el principio del año dejaba suponer que realmente teníamos la posibilidad de alcanzar nuestro objetivo para finales de año.

Lamentablemente, el aumento de tensiones en Oriente Medio, a partir del 28 de septiembre, trastornó el calendario establecido por el Movimiento para resolver el problema. A mi juicio, crear las condiciones necesarias para la plena participación de todas las Sociedades del Movimiento sigue siendo una prioridad, a pesar de las dificultades actuales.

Actualmente, el CICR tiene actividades en unas 30 zonas de conflicto armado. ¿Cuál de ellas le inquieta más desde el punto de vista humanitario?
Lo que más me preocupa es la cantidad de conflictos armados que duran desde hace mucho tiempo con la misma brutalidad y sin el menor indicio de solución política. Son casos en que la falta de voluntad política de las partes involucradas es patente y respecto a los cuales, la comunidad internacional no tiene gran interés en encontrar solución. A la vez, soy consciente de la motivación excepcional que hace falta para seguir una carrera humanitaria día tras día en contextos tan refractarios como esos.

 

 

¿Cuál es su visión del Movimiento y cómo ve su evolución en el clima actual? ¿Cuáles podrían ser los obstáculos y las prioridades principales en los albores del siglo XXI?
El Movimiento adoptó un plan de acción antes de que yo asumiera la presidencia del CICR y este plan sigue siendo válido. Para mí, el Movimiento tiene un potencial evidente por ser una red de coope- ración privilegiada entre asociados fuertes y competentes. En este contexto, es importante que haya solidaridad entre los integrantes del Movimiento y que quienes encuentren dificultades reciban apoyo. También es importante que se respeten los acuerdos de cooperación establecidos, como por ejemplo, el de Sevilla. Por último, tenemos que mejorar la compatibilidad de los procesos de gestión de los integrantes del Movimiento, como ya se ha hecho en las esferas de logística y comunicación respetando siempre la respectiva identidad.
Además, en ocasión de diversas visitas, quedé impresionado por la diversidad de actividades de las Sociedades Nacionales en su contexto local y cuyo denominador común es la importancia de los Principios Fundamentales del Movimiento.

¿Está satisfecho con la situación actual de las relaciones con la Federación?
Las relaciones entre ambas instituciones son muy buenas, a juzgar por el espíritu de cooperación y la medida de complementariedad existentes. También destacaría el deseo de ambas instituciones de velar por los intereses de una acción humanitaria eficaz.

Jean-François Berger
Entrevistas de Jean-François Berger, Redactor del CICR de Cruz Roja, Media Luna Roja, de fecha 14 de Marzo i 1 de Mayo de 2001.



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