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En el sur del Líbano se cerró un capítulo
Caroline Donati

Traslado de detenidos libaneses de Israel al sur del Líbano en junio de 1998.

En mayo de 2000, tras 22 años de ocupación, las tropas israelíes se retiraron del sur del Líbano. ¿Cómo sobrellevó la población esta larga y dura prueba? ¿Qué va a pasar ahora que se han ido las tropas?

" Cuando vimos a la Cruz Roja al lado del alcalde, nos dimos realmente cuenta de que de verdad éramos libres." Amné es la Directora de la escuela de Aramta, un pequeño y remoto pueblo del sur del Líbano flanqueado por la línea del frente que separó a los beligerantes entre 1978 y 2000. Sus palabras dicen mucho sobre la repercusión de la operación del CICR durante esta guerra de ocupación que terminó el 24 de mayo del año pasado.


A lo largo de los años de guerra, el CICR, se sumergió en la vida cotidiana de la población civil desde sus dos bases en el centro de la zona ocupada y con el apoyo idóneo de la Cruz Roja Libanesa. "La Cruz Roja fue un aspecto esencial de nuestra vida, fue nuestro brazo derecho", dice el Doctor Madi, Director del Hospital Marjayoun, ex cuartel general del Ejército del Sur del Líbano, milicia libanesa aliada de las fuerzas de defensa de Israel. El CICR repatrió fuera de la zona ocupada a heridos que necesitaban tratamiento urgente, transportó pacientes a su hogar durante el toque de queda, proporcionó suministros médicos y distribuyó correo. En 1987, con la protección y la ayuda logística del CICR, el Hospital Marjayoun pudo llevar a cabo un programa de prevención médica en los pueblos más lejanos de la zona. Cada año, se distribuían más de 3.000 paquetes de alimentos y suministros de socorro esenciales en pueblos aislados o de alto riesgo.

Hitos

13 de abril de 1975 Estalla la guerra civil.
14 de marzo de 1978 "Operación Litani", primera invasión israelí del sur del Líbano. Israel conserva el control de una zona de varios centenares de kilómetros.
6 de junio de 1982 "Operación Paz en Galilea", el ejército israelí entra en el Líbano y controla Beirut.
1984 Se abre el centro de detención de Jiam.
15 de enero de 1985 Israel adopta un plan de retirada por etapas, manteniendo una llamada "zona de seguridad" de 850 kilómetros cuadrados controlados con la ayuda del Ejército del Sur del Líbano, milicia libanesa.
22 de octubre de 1989 Los acuerdos de Taif ponen término a la guerra civil.
Sigue la guerra en el sur del Líbano.
25 a 31 de julio de 1993 En represalia por las actividades militares de la resistencia libanesa, Israel desencadena la "Operación Aportar Justicia". La ofensiva cobra 132 vidas, la mayoría civiles libaneses.
11 a 27 de abril de 1996 Tras semanas de tensiones entre el hezbollah y el ejército israelí, Israel desencadena la "Operación Viñas de Ira", en la que mueren 164 personas -entre ellas 100 refugiados civiles del campamento de la ONU en Cana-y 351 son heridas.
24 de mayo de 2000 Las tropas israelíes se retiran del sur del Líbano.
El segundo día de la retirada, la población local libera a los prisioneros de Jiam.

El CICR y la Cruz Roja Libanesa son un vínculo vital para quienes están separados de familiares y amigos.

 

Vínculos familiares

El CICR actuó ante todo de mensajero entre los dos países en guerra. "Cuando el hijo de un hombre es capturado o muerto, los contactos del CICR son como un mensaje entre el enemigo y el Líbano, parecido al portador de buenas nuevas", dice Abou Ziad. Gracias al CICR, que actuó de intermediario neutral, pudo recuperar el cuerpo de su hijo, muerto en acción y repatriarlo a Israel. El CICR también transmitió miles de mensajes entre el Líbano e Israel: en 1999, se intercambiaron 7.134 mensajes Cruz Roja entre los prisioneros libaneses de las cárceles de Jiam e Israel y sus familias.

El CICR hizo muchos esfuerzos para lograr el acceso a la prisión de Jiam, centro de detención donde se encontraban más de 120 personas, civiles y miembros de grupos armados. La organización tuvo que perseverar 10 años antes de obtener la autorización de las autoridades competentes. Los detenidos de Jiam reclamaban que dejaran entrar a la Cruz Roja desde 1989.

A partir de la primera visita del CICR en octubre de 1995, no solamente se constató un mejoramiento notable de las condiciones materiales de detención en Jiam, sino que además, los prisioneros volvieron a sentirse seres humanos. "Cuando recibí mi primera carta con una foto de mi sobrino, supe que existía, que estaba vivo. Fue el momento más hermoso de mi vida", recuerda Suleiman Ramadan, ex prisionero. Sin embargo, se queja de los cambios demasiado frecuentes del personal humanitario: "Cada vez, eran las mismas preguntas, los mismos problemas que ya habíamos explicado al delegado anterior." Para contrarrestar el aislamiento de los detenidos y
sus familias, en muchos casos expulsadas de la zona, se organizaron visitas cada tres meses.

De la emergencia a la prevención

Presente en el Líbano desde 1992, la Federación estableció su operación para subvenir a las necesidades en el sur del Líbano, en coordinación con el CICR y por conducto de la Sociedad Nacional. Desde 1994, los refugiados palestinos habían recibido asistencia a través de la Media Luna Roja Palestina. Al final de la ocupación israelí, se estableció una nueva metodología. "Ya no se trata de diferenciar la asistencia sino de pensar en el ámbito nacional, asistiendo a la Sociedad Nacional a definir mejor sus necesidades y a desarrollar su potencial", explica Ole Guldahl, Jefe de la Delegación de la Federación en el Líbano. Los largos años de guerra han permitido a la Cruz Roja Libanesa adquirir una gran capacidad de intervención en caso de emergencia; ahora tiene que adaptarse a los tiempos de paz y orientar sus actividades a la prevención y el desarrollo.

 

¿Hacia la reconciliación?

Antoinette, madre de dos hijos, también estuvo detenida un mes en Jiam; había sido expulsada del sur del Líbano después de la detención de su marido. Aislada en Beirut, sólo podía contar con el CICR que según ella, era y sigue siendo su familia. Al igual que otros muchos, teme la partida de la organización humanitaria cuando aún no se ha restablecido la paz en la región. El CICR, por su parte, procura tranquilizar a la población manteniendo el diálogo con las autoridades locales y el gobierno libanés. En el ámbito del plan de emergencia para encarar las repercusiones de la retirada israelí, se ha hecho cargo del Hospital Marjayoun por tres meses, lo que incluye el pago de salarios y el mantenimiento. A finales de junio de 2000, la Cruz Roja Libanesa contrató a 20 personas más para prestar atención de salud y asistencia alimentaria a la población.

La Sociedad Nacional también tuvo que adaptarse a la situación después de la retirada, es decir a seguir fomentando ideales humanitarios en un contexto donde las necesidades sociales han reemplazado a las necesidades de urgencia. El desmantelamiento de la administración local ha llevado a la desaparición de facto del tejido socio-económico. El CICR sigue de cerca la situación de la población civil, en particular, la de los ciudadanos libaneses que partieron a Israel en el momento de la retirada israelí y ahora han vuelto al Líbano. En cooperación con la Cruz Roja Libanesa, también ha llevado a cabo una campaña de sensibilización sobre el problema de las minas antipersonal, tras numerosos accidentes, sobre todo de niños, a lo largo de lo que fueran las líneas del frente y en torno a viejas posiciones militares. "Se espera que dando soluciones concretas a los diversos problemas humanitarios, se pueda ayudar a colmar la inmensa brecha que el conflicto armado ha creado entre las distintas comunidades", concluye Henry Fournier, Jefe de la Delegación del CICR en el Líbano.

Caroline Donati
Periodista independiente, residente en París.



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