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¿Por qué el VIH/SIDA debe tratarse
de manera distinta que otras enfermedades endémicas?
A diferencia de la malaria, la tuberculosis y las enfermedades
cuyo vector es el agua, el VIH/SIDA se asocia con el comportamiento
sexual y el consumo de drogas por vía intravenosa.
El grado de estigma que se asocia con el VIH/SIDA no tiene
precedente, lo que alimenta la epidemia y propicia la discriminación
y violaciones de derechos humanos que son
intolerables.
Su incidencia negativa en el desarrollo socioeconómico
tampoco tiene precedente y afecta a la fuerza de trabajo de
muchos países en desarrollo. En Zambia, cada año
hay una promoción de 1.200 maestros pero el sida se
lleva 1.500. En todas partes, las comunidades están
en peligro y ya hay millones de "huérfanos del
VIH/SIDA".
¿Qué opina de abaratar el tratamiento y
lograr que las iniciativas de prevención sean eficaces?
Fuera de Europa y América del Norte, millones de seropositivos
no tienen posibilidad alguna de acceder a los medicamentos.
A pesar de la tendencia de la política mundial de condonar
la deuda externa y abaratar el tratamiento, los 1.500 millones
de personas que viven con menos de dos dólares por
día, no pueden ni siquiera costearse medicamentos baratos,
lo que es inaceptable.
Hay que colaborar con empresas y gobiernos para garantizar
que tomen las medidas adecuadas, habida cuenta de que la mayoría
de los seropositivos ni siquiera pueden permitirse un tratamiento
con medicamentos baratos.
Más allá de las iniciativas nacionales e internacionales
en las esferas de educación y prevención, tenemos
que admitir que se ha logrado muy poco en lo que respecta
a detener la propagación del VIH/SIDA en el mundo entero.
Un examen exhaustivo permite constatar que tanto las personas
como las comunidades más expuestas no disponen de información
debido al estigma que se asocia con el VIH/SIDA.
La gran mayoría de los servicios de nuestras Sociedades
Nacionales guardan relación con mejorar la salud de
las personas vulnerables y los presupuestos de salud y bienestar
social representan la proporción más importantes
de sus gastos anuales.
En el plano internacional, las actividades relacionadas con
la salud superan el 30 por ciento de nuestros llamamientos
de emergencia que ascienden a más de 60 millones de
dólares. Estas actividades demuestran que la Cruz Roja
y la Media Luna Roja entienden que existe un vínculo
directo entre salud y desarrollo, y reconocen que el derecho
a la salud es un derecho humano fundamental.
Por ser la organización humanitaria más grande
del mundo, tenemos que utilizar activamente nuestros conocimientos
y nuestros recursos para persuadir a autoridades y dirigentes
políticos de que declaren el VIH/SIDA emergencia de
salud pública. Las Sociedades Nacionales deben orientar
a su inmensa fuerza de voluntarios para que participen en
campañas de educación comunitaria destinadas
a poner fin a las relaciones sexuales sin protección,
la discriminación y el estigma de las personas que
viven con el VIH/SIDA.
La Cruz Roja y La Media Luna Roja deben basarse en el hecho
de que, según estimaciones, unos 200.000 de sus colaboradores
del mundo entero son seropositivos y necesitan espacio para
contribuir a dirigir la intervención del Movimiento
en este campo desde su propias filas.
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