|
En la brecha
François Stamm, Jefe de la Delegación
del CICR en ex República Yugoslava de Macedonia, trabaja
en los Balcanes desde hace varios años y comenta las
peculiaridades de la acción humanitaria que se lleva
a cabo desde Skopie.
¿Cuáles fueron las necesidades más
urgentes desde el principio del conflicto?
Las necesidades médicas: en primer lugar la evacuación
de los heridos y la necesidad
de material quirúrgico en las regiones de combate.
Además, la necesidad de víveres para los desplazados.
¿Qué es lo que más le ha marcado
de la intervención de las organizaciones humanitarias
nacionales e internacionales en esta crisis?
En una época en la que tanto se habla y escribe sobre
la ingente cantidad de organizaciones humanitarias y el riesgo
de que se dupliquen las acciones, me doy cuenta de que la
entidad Cruz Roja es por así decirlo el único
actor en este contexto. El CICR es la única institución
que puede atravesar las líneas una y otra vez. Lo que
nos permite ayudar a los civiles directamente afectados en
las zonas controladas por el grupo armado de origen albanés
y prestarles ayuda cuando estos mismos civiles pasan a ser
desplazados.
Fuera del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
no hay ninguna otra organización internacional que
llegue a trabajar a ambos lados de esta línea del frente.
Es cierto que hay ONG nacionales, pero llevan una fuerte impronta
étnica, por lo que no están en posición
de trabajar en favor de las personas afectadas en su conjunto.
¿Por qué los demás actores internacionales
no tienen acceso a estas zonas?
Por nuestra tan querida independencia que, a mi juicio, es
la clave de nuestro éxito. Verdaderamente se nos considera
actores independientes.
El CICR es el "organismo director", ¿qué
significa?
Ante todo, muchos deberes. El de coordinar esta acción.
El de controlar que no falten recursos financieros para llevar
a término esta acción. La Cruz Roja Estadounidense
está presente desde la crisis de los refugiados, al
igual que la Federación, trabajando con nuestros colegas
de la CRM. Por consiguiente, el esfuerzo de coordinación
es importante. Por suerte, estamos bien equipados -depósitos,
camiones y personal operacional- porque Skopie ya era una
base logística importante para Kosovo durante la crisis
de 1999.
¿Estaban preparados para la crisis actual?
El hecho de que no reinara mucho optimismo en cuanto al futuro
de este país, no impidió que como a todo el
mundo, nos sorprendiera la rapidez con que se precipitaron
los acontecimientos. Después, gracias al empeño
de las personas de aquí y al apoyo de Ginebra, que
nos envió refuerzos inmediatamente, pudimos llevar
a cabo nuestras actividades operacionales con eficiencia.
¿Qué incidencia tiene la acción de
la Cruz Roja Macedonia?
La CRM ha hecho mucho en cuanto a la asistencia a los desplazados.
Pudimos comprobarlo en marzo, cuando unas 22.000 personas
abandonaron Tetovo para refugiarse en otros municipios de
todo el país, ya que gracias a su red y a sus 34 secciones
locales, desempeñó un papel esencial en la distribución
de socorro. Aunque la CRM dispone de pocos recursos financieros,
la experiencia que adquiriera durante la crisis de Kosovo
contribuyó positivamente a su acción actual.
¿Cómo ve los meses venideros en términos
humanitarios?
Desde hace varias semanas, proliferan los altibajos ya que
perspectivas, esperanzas y temores varían de un día
para otro. Pero creo que, desgraciadamente, tenemos que prepararnos
para momentos aún más sombríos, y es
lo que estamos haciendo, porque
el riesgo de que la situación se agrave es real, no
sólo aquí sino en toda la región.
|