|
|
 |
 |
 |
 |
|
|
 |
|

Un crisol de culturas
Fernando Soares
|
 |
|

La eficiencia profesional en un entorno
extranjero exige un gran empeño para participar en
la nueva cultura.
|
En los decenios de 1970 y 1980, el
número de europeos y norteamericanos que trabajaban
para la Federación Internacional en países expuestos
a desastres aumentó considerablemente. En ese mismo
período, la mayor parte del personal del CICR era suizo.
Ahora bien, la complejidad política y operativa del
decenio de 1990 justificó ampliamente la apertura del
quehacer humanitario a todas las nacionalidades.
El mundo actual requiere un enfoque
nuevo que conjugue la diversidad de percepción y pensamiento.
Este crisol de culturas en el terreno multiplicará
las probabilidades de que la Federación y el CICR encuentren
soluciones innovadoras y duraderas.
|
|
Imaginemos una delegación de la Federación
dirigida por un belga que cuenta con un instructor de servicios
de socorro ugandés, un funcionario de finanzas japonés,
un funcionario de desarrollo de capaci-dades sudanés
y un equipo de atención de salud con delegados de Finlandia,
Grecia, Malawi y Suecia, dirigido por un coordinador de Myanmar.
Parecería una situación irreal, pero esa fue
la composición de los delegados de la Federación
en Afganistán hasta su reciente evacuación a
raíz de la crisis en Asia central. Ahora, imaginémonos
un administrador armenio, un delegado de cooperación
keniano, un delegado de socorro georgiano y un coordinador
de seguridad económica neozelandés. Tal es la
composición de una parte de la delegación del
CICR en Eritrea.
En un equipo, la diversidad crea un terreno fértil
para cambiar percepciones pero también puede crear
diferencias que entrañen tensiones culturales. A menudo
hay discusiones acaloradas entre colegas procedentes de distintas
partes del mundo. Surgen desacuerdos y malentendidos por cuestiones
de idiosincrasia que inciden en la percepción y la
comunicación. "Suele haber problemas de comunicación,
pero a la vez, esos problemas nos ofrecen la posibilidad de
entendernos y de superar nuestras diferencias", dice
Roy Venegas, delegado costarricense en Papúa Nueva
Guinea donde cumple su cuarta misión con la Federación,
esta vez fuera de las Américas. Opina que cuando logran
superar las barreras culturales en la propia oficina, los
delegados aceptan con mayor facilidad trabajar con distintos
estilos y opiniones en las comunidades que los acogen.
|
|
Manual de contratación internacional
En 1981, la Asamblea General aprobó las primeras directrices
relativas a la contratación y formación de personal
para misiones internacionales. Esta iniciativa fue el esbozo
del programa actual de contratación y formación
de delegados regionales, iniciado en 1998, y que registra
un rápido crecimiento. En 2000, la publicación
del "Manual de contratación internacional"
para ayudar a delegados de las Sociedades Nacionales y de
la Federación en la tarea de evaluar y contratar candidatos
a puestos en el terreno, contribuyó a hacer más
real el concepto de trabajar como Federación. En el
manual, elaborado en sesiones de formación y consulta
con Sociedades Nacionales del mundo entero, se explica el
proceso de contratación de la Federación, tratando
de aclararlo. Este manual, publicado en árabe, español,
francés e inglés con el total apoyo de donantes,
fue distribuido y promocionado en las Sociedades Nacionales
del mundo entero. Contiene normas de selección de personal
internacional, habida cuenta de las competencias profesionales
y personales, incluyendo la disposición a trabajar
en un contexto intercultural. El Movimiento Internacional
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja invierte en procedimientos
de calidad y explota los recursos de todos sus miembros",
comenta Ewa Eriksson, coautora del manual. El sistema expuesto
en el manual cuenta con la plena aprobación las Sociedades
Nacionales que quieren ofrecer a los candidatos a delegado
formación y misiones en la Federación.
|
| |
La familiaridad es la clave para mejorar
la comprensión
Un número creciente de delegados recién contratados
viene de Sociedades Nacionales de países donde la Federación
y el CICR tienen actividades desde hace muchos años.
Cuando el personal nacional participa en misiones internacionales
fuera de su país, adquiere una comprensión realista
de lo que supone trabajar con las comunidades que los reciben
y, entonces, aportan ideas nuevas y enfoques innovadores para
hacer frente a situaciones difíciles. "La guerra
de Bosnia y Herzegovina me enseñó lo que se
siente cuando uno depende de la asistencia humanitaria, de
lo que se siente cuando te abordan extranjeros
Allí
respetábamos a los extranjeros que llegaban a nuestro
país y comenzaban a aprender el idioma y mostraban
respeto por nuestra cultura", dice Indira Kulenovic,
de 35 años, Delegada reportera en Bangladesh. Indira
fue contratada hace casi dos años y desde entonces
informa sobre las operaciones de la Federación en Asia
meridional. Recuerda Bosnia y entiende la importancia de su
interacción como extranjera en el país que la
acoge. Ahora, soy yo la extranjera en Dacca; estoy aprendiendo
bengalí y continuaré hasta que sepa lo suficiente
como para integrarme totalmente en la comunidad en la que
ahora vivo y trabajo."
La eficiencia profesional en un entorno extranjero exige
un gran empeño para participar en la nueva cultura
pero utilizar delegados oriundos de la misma región
es igualmente eficaz porque la familiaridad tiende un puente
entre las culturas. Las delegaciones y las Sociedades Nacionales
de América Latina llevan años practicando esta
modalidad de trabajo. El intercambio de personal regional
precede los esfuerzos de contratación y formación
regionales tanto de la Federación como del CICR.
Las ventajas a largo plazo de un intercambio más amplio
de personal no sólo son provechosas para estos dos
organismos internacionales y, de hecho, se extienden a las
Sociedades Nacionales. Al enviar delegados en misión
internacional, las Sociedades Nacionales adquieren más
conoc-imientos sobre la complejidad de las operaciones humanitarias
inter-nacionales. La experiencia que un delegado adquiere
en el extranjero, luego la puede compartir con colegas de
su propio país. Citemos como ejemplo el caso de la
Cruz Roja de Corea del Norte que, indudablemente, vio las
ventajas de tal intercambio de personal ya que en 1995, en
ocasión de una importante operación conjunta
con la Federación, en favor de los damnificados por
la inundaciones, dio un paso esencial para acrecentar la cooperación
entre ambas instituciones, enviando a su secretario general
adjunto a Georgia en 1999, en calidad de delegado. Casi tres
años después, Choe Chang Hung cumple su segunda
misión, esta vez en calidad de Jefe de la Delegación
de Armenia.
La Federación y el CICR alientan al personal enviado
en misión a que vuelva a su respectiva Sociedad Nacional,
una vez terminada la misión. Así, los conocimientos
adquiridos se comparten y se aplican para beneficio de la
labor de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja a escala nacional.
|
|
El camino por adelante
Muchas Sociedades Nacionales han adoptado una política
de contratación y formación regional pero aun
así es preciso multiplicar estos esfuerzos. La financiación
sigue siendo un problema y tanto la Federación como
el CICR continuarán asistiendo a las Sociedades Nacionales
para que desarrollen la base necesaria de recursos financieros
y humanos. Entretanto, el compromiso constante de los donantes
es el salvavidas que garantiza la participa-
ción de profesionales de talento de todos los continentes.
Gracias a las iniciativas de contratación y formación
colectivas, 85 nacionalidades representan a la Federación
en le terreno. Esta diversidad demuestra el compromiso de
la Federación de utilizar lo mejor posible su ventaja
sin parangón, es decir, la red mundial de personal
y voluntarios denodados y competentes.
"Con más africanos, hispánicos, asiáticos
y árabes en contacto con europeos y norteamericanos,
quienes nunca supieron lo que es el Movimiento, ahora muestran
gran interés en saber más sobre él",
dice Lorna Lusambili, delegada keniana, administradora de
la oficina local de la Federación en la zona de Gujarat,
India, tan castigada por terremotos. Lorna destaca el hecho
de que recibió buena formación de sus colegas
extranjeros en la Delegación Regional de Nairobi, donde
por muchos años fue miembro del personal local. Opina
que una mayor mezcla de nacionalidades traduce mucho mejor
la verdadera índole de la Federación.
|
|
Fernando Soares
Reportero de la secretaría de la Federación.
|
|
 |
 |
 |
Arriba | Contáctenos
| Créditos | Revista actual | Webmaster
© 2001 | Copyright
|
|