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Diálogo y prevención
Audrey Swift

Se calcula que en los 10 próximos años, más de 10.000.000 de chinos habrán contraído el VIH/SIDA. La lucha contra la propagación del virus es prioridad nacional y la Cruz Roja está ampliando su programa de prevención a todas las provincias del país.

China encara la amenaza del sida que aumenta día tras día. La Sociedad de la Cruz Roja tiene que responder con urgencia y sentido de la realidad", declaró Peng Peiyun, Presidenta de la Sociedad Nacional. El gobierno estima que si la contaminación sigue aumentado a razón de 30% por año, en 2010, podría haber 10.000.000 de seropositivos. Algunas organizaciones internacionales estiman que la cifra será mayor.

Actualmente, las autoridades calculan que hay 850.000 seropositivos. El hecho de compartir jeringas entre drogadictos es uno de los medios de transmisión más común, sobre todo en las provincias occidentales, pero la contaminación por vía sexual y demás está aumentando rápidamente. China acaba de iniciar una campaña para detener la propagación del VIH por transfusiones de sangre contaminada, después de que miles de campesinos resultaran contaminados tras haber vendido su sangre.

La alarma oficial se disparó después que organizaciones como ONUSIDA y la Cruz Roja China iniciaran campañas para sensibilizar sobre el VIH/SIDA en el país. ONUSIDA declaró 2001, año para romper el silencio sobre el sida en China. La Cruz Roja China fue una de las primeras instituciones que comenzó a hablar abiertamente sobre la propagación de la infección. En 1994, en colaboración con la Cruz Roja Australiana, inició un proyecto de formación de coetáneos, destinado a los jóvenes de las provincias de Yunnan y Xinjiang donde se registró el mayor número de casos declarados.

A través de este programa se imparte formación y se presta asistencia y apoyo a personas que viven con el VIH/SIDA. El proyecto de Xinjiang se centra en la labor de prevención con las personas a riesgo, es decir, jóvenes, drogadictos por vía intravenosa y trabajadores del sexo. Habida cuenta del resultado de estos programas, se iniciaron otros en las provincias de Guangxi, Hainan, Fujian y Jilin, y se prevé ampliar las actividades de prevención a las demás provincias del país.

Hablar con toda libertad

"Tenemos que hacerlo, para proteger a nuestros niños contra el VIH", explica un educador, "mi esposa murió de sida en enero pasado. Una vez terminada la formación, me fui a Myanmar para explicar a su familia el problema del VIH/SIDA, pero no creyeron que pudiera existir tal enfermedad… ahora que mi hija también murió, empiezan a comprender".

Estos comentarios son de personas que viven con el VIH/SIDA y fueron las primeras a quienes se impartió formación de educadores. En el sudoeste de la provincia de Yunnan, estos educadores aprovechan cualquier oportunidad para informar sobre la enfermedad. Participan en numerosas reuniones sociales y de trabajo para hablar con drogadictos, jóvenes y personas del vecino Myanmar, acerca del VIH, la manera de prevenirlo y de cuidar a quienes lo padecen.

El Proyecto de prevención del VIH y asistencia, de la Cruz Roja Australiana, la sección de la Cruz Roja de Yunnan y la Estación de lucha contra epidemias de la ciudad de Ruili comenzó a solicitud de dos personas que viven con el VIH/SIDA. Después de participar en un seminario sobre autoterapia, ambas quisieron ayudar a otras personas de su comunidad a prevenir la contaminación o a cuidar de sí mismas si habían contraído el virus. La Cruz Roja aprovechó el entusiasmo de estas dos personas para establecer un programa de formación. Se organizaron dos seminarios de formación para 20 voluntarios de la zona de Ruili y, luego, se recibieron fondos para llevar a cabo proyectos similares en la prefectura de Yuxi de Yunnan, y en la provincia de Xinjiang (con la Cruz Roja de Xinjiang), al noroeste de China.

A diferencia de otros proyectos de formación de la Cruz Roja, estos educadores no imparten seminarios ni cursos formales sino que organizan reuniones de proyección de vídeos, invitan a tomar algo, asisten a bodas y funerales… cualquier evento es una oportunidad de hablar de prevención y de la asistencia que hay que prestar a quienes viven con el VIH/SIDA.

En el marco del esfuerzo nacional para controlar la propagación del sida, la Cruz Roja China lleva a cabo una campaña de sensibilización pública.

 

Uno de ellos

Estos educadores disponen de varias ventajas en comparación con los demás. Pertenecen a minorías étnicas y pueden comunicar en el idioma local, muchos de ellos son ex drogadictos por vía intravenosa, por lo que pueden advertir a los jóvenes del peligro de las drogas. Además, se trata de una de las primeras actividades que fomentan la participación de personas que viven con el VIH/SIDA en China y, a pesar de las inquietudes en cuanto a que pudieran carecer de credibilidad en sus comunidades, vecinos y amigos de Ruili y Myanmar aceptan con entusiasmo sus conocimientos e incluso los buscan. La curiosidad de la gente sobre "la formación que seguiste en Ruili" y preguntas como: "¿Por qué fuiste a Tailandia?" (Participé en la Conferencia sobre atención domiciliaria). "¿A qué fuiste a Pekín?" (Participé en la I Conferencia Nacional sobre VIH/SIDA)" son otras tantas posibilidades de que estos educadores compartan su experiencia y sus conocimientos, y ayuden a otros a impedir la propagación del VIH.

En una reciente reunión de la comunidad, los participantes confirmaron el resultado del programa, informando que los jóvenes estaban más conscientes de los peligros de VIH y habían comenzado a tomar medidas para reducir el riesgo. Las mujeres, por su parte, pidieron que la Cruz Roja formara a más voluntarios y proporcionara educación y apoyo, porque ellas solas no podían prevenir el uso de drogas ni el VIH en las regiones montañosas de la frontera.

Un matrimonio de educadores está totalmente de acuerdo. La Sra. Tu habla con las mujeres por las mañanas y el Sr. Le, su esposo, lo hace con los hombres por las tardes. Juntos han educado a casi todos los habitantes de su pueblo, y en los próximos meses, tienen previsto ampliar su formación en materia de prevención y atención domiciliaria para luego viajar a zonas alejadas e instruir a la gente.

Este programa de formación de la Cruz Roja sigue siendo señero en materia de prevención del VIH, va más allá de la juventud para alcanzar a trabajadores del espectáculo, drogadictos y, ahora, a las personas que viven con el VIH/SIDA. En China, esta clase de formación completa la educación de los medios de comunicación, facilitando la información pertinente y la adquisición de competencias para prevenir el VIH, mejorar la capacidad de quienes viven con el VIH/SIDA y sus familias de cuidar de sí mismos, y acabar con el estigma asociado a la contaminación. La formación para personas que viven con el VIH/SIDA, impartida por otras personas que también lo sufren, es una extensión natural y necesaria de la iniciativa de formación de la Cruz Roja. Un educador comenta: "Espero que por haber instruido a otros, mis hijos me recuerden como a alguien que trató de ayudar."

Audrey Swift
Directora del proyecto de prevención del VIH y asistencia, de la Cruz Roja de Yunnan, la Cruz Roja de Xinjiang y la Cruz Roja Australiana.


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