|
Para Behzad Firouzi, fotógrafo
iraní, la fotografía es algo más que
captar el momento.
"La fotografía permite
al hombre contemporáneo fijar un momento de la vida
y mirarlo para comprender mejor la realidad y la verdad de
su mundo material y espiritual."
En esta colección de imágenes,
el objetivo de Firouzi captó a afganos desplazados
que vivían en dos campamentos de la provincia de Nimruz
que, en noviembre de 2001, albergaban a más de 20.000
personas en busca de refugio por las consecuencias de la guerra
y la sequía. Aquí la vida es más sobrevivir
que soñar. Firouzi pide a quien mira las fotos que
se fije en los ojos de la gente que vive allí: "¿Puede
ver un futuro? ¿Tienen un pasado? Estos son los ojos
de una mujer y una madre en cada una de las etapas de la vida:
inflexibles, expresivos, llenos de futuro, incluso cuando
no lo hay."
Firouzi es miembro del personal y fotógrafo
de la Media Luna Roja Iraní desde hace mucho tiempo.
Actualmente, dirige el museo de la Media Luna Roja de Teherán
que reseña la labor de la Sociedad Nacional a través
del arte. Abriga la esperanza de que al sensibilizar en Irán
sobre las tragedias y sufrimientos de la humanidad tanto en
su país como en el extranjero tal vez pueda aliviar
el dolor de las víctimas o evitar que se siga haciendo
daño.
Sin embargo, Firouzi está desanimado.
Cuenta que su entusiasmo inicial por la fotografía
era un camino para ver a través "de ojos subterráneos,
o como decimos en persa, para mirar con cuatro ojos".
Pero haber documentado los principales acontecimientos de
la región ha enturbiado los ojos de Firouzi. Hoy, descorazonado
con lo que hay que ver: guerra, desplazamientos masivos, terremotos,
inundaciones, sequía... dice: "He visto tanto
que incluso con sólo dos ojos estoy harto".
Jean Milligan
Redactora de la Federación de Cruz Roja, Media Luna
Roja
|