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Ben Salem perdió a toda su familia
en el terremoto que sacudió Argelia, el 21 de mayo,
dejando un saldo de más de 2.200 muertos, cerca de
10.000 heridos y al menos 20.000 familias damnificadas. Se
encontraba de viaje de negocios en París y al regresar
se enteró de que su esposa, sus dos hijos y su madre
habían quedado sepultados bajo los escombros de su
casa en Boumerdes.
Ben Salem no podía creerlo.
Recorrió sin cesar lo que fue su casa, llamando a sus
seres queridos y luego a los vecinos que le decían
que nadie habría podido sobrevivir al derrumbe del
edificio. Este hombre lucha para sobrellevar su tragedia.
La Media Luna Roja Argelina, que se
movilizó inmediatamente después de la catástrofe,
ha estado asistiendo a cientos de personas como Ben Salem.
El personal y los voluntarios se pusieron sin demora a trabajar,
participando en las actividades de búsqueda y rescate,
dispensando primeros auxilios, trasladando los heridos al
hospital, movilizando a los donantes de sangre y distribuyendo
socorros.
Una vez terminada la emergencia, la
Media Luna Roja Argelina formó equipos de intervención
y comités locales para coordinar y organizar la operación
en cinco de los lugares más afectados: Argel, Rouiba,
Boumerdes, Thenia y Bourdznail.
Hoy, la Sociedad Nacional, con el apoyo
de la Federación Internacional, está centrando
su acción en las personas que perdieron su hogar y
levantó 600 tiendas de campaña para alojar a
6.000 personas en 11 emplazamientos diferentes. Se prevé
que los campamentos estén abiertos por un período
de transición de seis meses, mientras se construyen
nuevas viviendas.
“Las personas están conmocionadas,
atemorizadas y perdidas”, comenta Fateh Khallab, una
voluntaria, y añade que la fe de la gente es la que
les ayuda. Un desastre natural, al parecer, es más
fácil de sobrellevar que un desastre causado por el
hombre. “Es una prueba de Dios”, dice Fateh.
Después de años de guerra
civil, la Media Luna Roja Argelina está en primera
línea de la respuesta nacional en casos de emergencia.
Ha adquirido una gran experiencia en la asistencia y el apoyo
psicológico brindados a cientos de víctimas
de la violencia. Tras el terremoto, la Media Luna Roja Argelina
y la Cruz Roja Española aprovecharon esta experiencia
y establecieron rápidamente una unidad que ofreció
apoyo psicológico a la población. La unidad
también se encargó de atender a los heridos
y tratar diferentes afecciones como problemas respiratorios
causados por el polvo de las demoliciones de edificios. Según
el Dr. Carlo Urkid, que dirigió la unidad, “Muchos
pacientes sufren de estrés, traumas y problemas estomacales
causados por el miedo constante”.
Desde el terremoto, la Federación
Internacional, mediante la Media Luna Roja Argelina, incrementó
considerablemente su asistencia a las víctimas del
terremoto. La ayuda tiene por objeto sacar de apuro, en los
próximos meses, a las familias más vulnerables,
las que se quedaron sin hogar y que perdieron casi todo.
“Calculamos que la operación
dure un año, todo dependerá de cuándo
los sobrevivientes podrán mudarse a las nuevas viviendas
y reanudar una vida normal”, observa Abbas Gullet, director
del Departamento de Gestión de Desastres de la Secretaría
de la Federación
Internacional en Ginebra. “Planeamos también
ayudar a la Media Luna Roja Argelina para que fortalezca sus
programas de prevención de desastres, por ejemplo impartiendo
más formación a su personal y a sus voluntarios,
equipando y reabasteciendo sus depósitos y garantizando
una capacidad logística y de transporte suficiente”.
Rana Sidani
Ex delegada regional de información de la Federación
Internacional en Ammán, Jordania. |