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Entre los escombros

por Nick Cater

Las escenas de devastación que producen los terremotos inducen a muchas personas, que llegan a veces de muy lejos, a participar en las operaciones de búsqueda y salvamento.


Los equipos locales de búsqueda y salvamento manos a la obra tras el violento teremoto en Argelia en 2003.
©Christopher Black /
Federación Internacional

Los avances de la tecnología, la construcción y las comunicaciones se están poniendo al servicio de los equipos de búsqueda y salvamento de las Sociedades Nacionales y de grupos internacionales para aumentar las posibilidades de salvar vidas tras los terremotos y otros desastres, como desprendimientos de tierra y ataques terroristas con bomba.

Pero a estos equipos también se les hace un examen para evaluar la rapidez, la eficacia y el costo de su intervención y se les exige que den más importancia a la preparación para desastres, por ejemplo la capacitación y la asignación de recursos a las redes nacionales de emergencia y a los voluntarios locales para salvar más vidas en los países donde hay actividad sísmica.

Las competencias en materia de búsqueda y salvamento han evolucionado a partir de diversos orígenes, entre ellos los servicios de emergencia nacionales encargados de la lucha contra los incendios y los equipos encargados de localizar y rescatar a las personas perdidas en zonas remotas, a menudo con la ayuda de perros.

Hoy en día, se ha mejorado la capacidad de los equipos de búsqueda y salvamento sumando a la utilización de perros el recurso a equipos sofisticados como sensores térmicos y sónicos y a técnicas de primeros auxilios y de construcción.

Las comunicaciones en constante evolución han tenido un efecto considerable en las operaciones de búsqueda y salvamento, ya que en pocos minutos se pueden conocer los pormenores de los desastres y las necesidades a través de redes como el Sistema de Información para la Gestión en Casos de Desastre de la Federación Internacional por medio de la web y los teléfonos móviles permiten incluso hacer llamadas desde edificios dañados.

Un importante factor que ha estimulado el desarrollo de los equipos urbanos de búsqueda y salvamento ha sido el cambio en los métodos de construcción, como el uso de lozas de hormigón que, a diferencia de otros materiales, crean espacios o "vacíos" cuando se derrumba una edificación, en los que las personas pueden sobrevivir.

Pero el tiempo en que una persona herida o sin agua puede sobrevivir suele medirse en minutos y horas, no en días. Cualquier operación es una carrera contra reloj, lo que pone de relieve la necesidad de una buena formación de los equipos locales pues en este aspecto los grupos internacionales corren con desventaja.

Nuevos acuerdos internacionales, entre ellos una reciente resolución de las Naciones Unidas aprobada para fortalecer la asistencia internacional a las operaciones de búsqueda y salvamento en zonas urbanas, permiten agilizar y simplificar los trámites aduaneros y administrativos relacionados con la entrada del personal de rescate, su equipo y suministro al territorio del país afectado por un desastre.

¿Equipos internacionales o locales?

Muchas Sociedades Nacionales han desarrollado o están desarrollando sus competencias en materia de búsqueda y salvamento para responder a los desastres en territorio nacional y a veces en otros países.

Las Sociedades Nacionales de Alemania, Austria y Luxemburgo, por ejemplo, crearon un servicio de búsqueda y salvamento, en el que participan cientos de colaboradores debidamente capacitados y decenas de perros adiestrados para las emergencias en el plano nacional, y en grupos más pequeños con una formación complementaria para misiones internacionales. Las tres Sociedades han puesto ya a disposición su experiencia en varios desastres, desde Armenia en 1985, Egipto en 1992 y 1996 y dos veces en Turquía en 1999 hasta Argelia y Bam en Irán el año pasado y Marruecos a comienzos de este año.

Gert Venghaus, jefe de asistencia internacional en casos de desastre de la Cruz Roja Alemana, cuenta que tras los recientes desastres ocurridos en Argelia, Marruecos e Irán, los equipos de búsqueda y salvamento fueron desplegados en pocas horas y desempeñaron un papel preponderante en cada uno de ellos, aunque añade que la capacitación de los equipos locales es mucho más útil y eficaz.

"La mayoría de los rescates de personas con vida los realizan los vecinos, la gente común, mucho antes incluso que las personas entrenadas lleguen al lugar de la catástrofe. Se ha entablado una discusión importante sobre el uso de equipos extranjeros de búsqueda y salvamento y, en vista de que normalmente los resultados positivos son limitados, cabe preguntarse si estos equipos constituyen realmente una primera respuesta". Pero el delegado destaca al mismo tiempo la solidaridad, el rápido interés político y la atención mediática que atraen los equipos. "No se debería soslayar el efecto extremadamente positivo que tienen y hay una relación directa entre el rápido despliegue de un equipo de búsqueda y salvamento y la cantidad de donaciones que se asigna a un desastre.

 
 

Iniciativas en común

La cooperación entre Sociedades Nacionales ha permitido mejorar las competencias en materia de búsqueda y rescate y salvar vidas; ejemplo de esto es la formación impartida por la Cruz Roja Alemana a los equipos de adiestramiento de perros de la Media Luna Roja de Irán (MLRI). El jefe de este proyecto es Michael Kielau del grupo de búsqueda y salvamento de Hamburgo.

Cuatro veces al año capacita a adiestradores y sus perros en Teherán. "No es fácil. Pero los adiestradores están sumamente motivados y aprenden muy rápido". Hasta ahora la formación ha beneficiado a 12 adiestradores y 20 perros, y fueron los primeros en intervenir en Bam.

El adiestramiento de equipos con perros forma parte de un plan de desarrollo más general en el ámbito de la preparación para desastres y la gestión del socorro, según explica Mostafa Mohaghegh, ex jefe del Departamento Internacional de la MLRI y actualmente coordinador de operaciones del Departamento de Apoyo Operacional de la Federación Internacional.

"Decidimos mejorar y ampliar nuestra capacidad de socorro y rescate, desde el personal y los voluntarios hasta el equipamiento y los suministros, incluyendo los equipos con perros. En Bam, el primer equipo con perros empezó a trabajar 90 minutos después de producirse el terremoto y el resto pocas horas más tarde. Salvaron unas 157 vidas y ayudaron a rescatar a otras 500".

Los equipos internacionales tardaron muchísimo más en llegar y algunos no se habían informado sobre las técnicas de construcción locales, que no dejan espacios como el hormigón, y llegaron cuando las posibilidades de rescatar a personas con vida eran muy remotas.

A través de los centros especializados y los programas comunitarios, la MLRI participa en la formación de cientos de miles de personas en todo lo relacionado con los desastres, desde los primeros auxilios hasta la gestión del socorro, lo que es vital en un país propenso a los terremotos, las inundaciones y otras catástrofes naturales, explica Mohaghegh.

Con el apoyo de la Federación Internacional, ya está funcionando un centro regional estratégico de socorro en Teherán para prestar servicios en Oriente Medio y Asia central. La Sociedad Nacional iraní ha constituido un equipo de socorro y rescate que puede brindar asistencia a otros países de la región.

Lo que Bam nos ha enseñado

La Organización Panamericana de Salud (OPS) destacó recientemente que es un mito pensar que después de los desastres la población afectada está demasiado conmocionada y es incapaz de asumir la responsabilidad de su propia supervivencia , y que la realidad demuestra que los vecinos y la familia son los más capaces de salvar a las víctimas con vida.

Haciendo un repaso de la acción en Bam, la OPS puntualizó que el terremoto vuelve a recordar la realidad de que la mayoría de los equipos de búsqueda y salvamento llegan demasiado tarde para influir realmente en el número de vidas que se pueden salvar tras un desastre natural de efecto rápido.

Si bien 1.600 socorristas y personal de rescate de 46 países viajaron a Bam, "las autoridades iraníes y la Media Luna Roja dieron una respuesta realmente asombrosa. En tres días, habían prestado asistencia a 30.000 personas y estaban por distribuir 98.000 carpas, 200.000 mantas y 400.000 raciones alimentarias", se afirma en el boletín de la OPS

Un experto en desastres del Ministerio de Salud de Irán señaló a la OPS que habría que asignar más ayuda a la formación en gestión de desastres y al fortalecimiento de la capacidad y añadió: "Es una pena, porque algunos expertos que vinieron a Bam después del seísmo hubieran podido contribuir mucho más desde el punto de vista de la formación y la organización de los equipos iraníes antes del desastre".

"Se habrían podido salvar mucho más vidas si los equipos locales de socorro y salvamento hubiesen recibido una mejor capacitación, o hubieran participado en ejercicios de formación antes de la catástrofe con los propios equipos internacionales que viajaron a Bam".

La capacitación de los equipos locales es mucho más útil y eficaz.

 


Nick Cater
Escritor y asesor internacional en cuestiones de ayuda.



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