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Se culpa a los migrantes, uno de los grupos de población más detestados del mundo, de ser los causantes de la superpoblación y el desempleo, agotar los limitados servicios sociales y de salud y plantear una amenaza cultural. Para muchísimas personas del mundo desarrollado, hay demasiados migrantes y éstos no provienen de los países "buenos".

Numerosas Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja prestan protección y asistencia a los migrantes y abogan en su favor ante las autoridades y el público en general. Pero como la opinión pública muestra cada vez más hostilidad hacia ellos, aquéllas pueden sufrir represalias por su trabajo. La disminución de las donaciones, la rotunda condena y la violencia son algunas de las dificultades que afrontan las Sociedades Nacionales porque han decidido ayudar a personas por quienes nadie más se interesa.

El Movimiento ve con preocupación la impopularidad que suscitan las Sociedades Nacionales por trabajar con los grupos más vulnerables. Ello plantea el riesgo de que el ultraje público contra los migrantes y los recortes financieros obliguen a la Cruz Roja y la Media Luna Roja a disminuir, incluso interrumpir completamente, los programas destinados a reducir la vulnerabilidad de los migrantes. Para contrarrestar esta situación, el Movimiento ha redoblado sus esfuerzos a fin de poner en marcha campañas públicas contra la discriminación y la xenofobia e iniciativas privadas de sensibilización, para que la opinión pública cambie su comportamiento.

Como parte de este esfuerzo, la Cruz Roja, Media Luna Roja, dedica su primera plana al viaje de un migrante desde América Central hasta Estados Unidos. Este desgarrador testimonio personal nos da una idea de los horrores que debe soportar un número incalculable de personas que arriesgan su vida, cruzando mares, continentes y fronteras, con la esperanza de una vida mejor. Nuestra intención es recordar a los lectores, tanto dentro como fuera del Movimiento, la vulnerabilidad de los migrantes y por qué merecen nuestro respeto y nuestra ayuda.

Jean-François Berger
Redactor del CICR
Jean Milligan
Redactora de la Federación Internacional


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