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No es agradable ver a los voluntarios de la Cruz Roja repartir
volantes sobre la gripe aviar en medio de un mercado avícola
en la Indonesia rural. Los comerciantes reciben a Rahmet Encep
y sus volantes con frialdad, en el mercado de Parang Kuda,
situado a unas tres horas en coche al sur de Yakarta.
“Siempre hay que lavarse las manos antes de tocar la
carne”. “No almacenar diferentes tipos de carne
juntos”. Rahmet va de puesto en puesto sin hacer caso
de las miradas que expresan malestar por su presencia.
La incómoda verdad que Rahmet está transmitiendo
es que más de 80 personas han muerto en Indonesia a
causa de la gripe aviar, porque han ingerido carne contaminada,
manipulado aves infectadas o contraído gérmenes
a través de los excrementos de las aves. Y su intención
es transmitir mensajes de higiene pública a los vendedores
de carne de ave que obtienen un escaso margen de beneficio
por las ventas.
Información y entretención
Se dirigió a un joven carnicero con una voz clara,
segura y amistosa, lo que surtió efecto pues Lucas
Naryani, de 23 años, tomó el afiche, en el que
aparecía una suculenta presa de pollo frito junto a
un consejo de salud práctico, y lo fijó en la
pared de su tienda.
“Me lavo las manos tres, cinco, hasta siete veces al
día”, cuenta Lucas, a pesar de que no hay agua
corriente (ni refrigeración) en la tienda. “Todo
los pollos que llegan en la mañana son vendidos en
el día, lo que queda lo echo a la basura. Se cómo
guardar la carne en condiciones seguras”, afirma este
diplomado de la escuela de turismo local.
“Pero no sé qué hacer en caso de gripe
aviar. Algo de información se da en la televisión
y la radio pero no es suficiente. ¿Dónde conseguir
medicamentos? ¿cuánto cuestan? Es esencial hablar
con el público, no sólo con los vendedores de
aves”.
En la misma calle está situada la filial de Chianjar
de la Cruz Roja, que dedica bastante tiempo a ello. Bajo la
dirección de Hari Hiddayya, los voluntarios Cecen Suryana
y Dewi Lesnasar se encargan de hacer campaña en las
escuelas y las alcaldías de los pueblos. Se valen de
un estilo interactivo para dirigirse a todo tipo de público,
desde niños hasta jubilados, alternando entre reflexiones
sabias y risas a carcajadas y acosando a los presentes con
afiches, folletos y material didáctico sobre la salud
en forma de juego como el de la oca.
“La interacción es muy útil”, asegura
Dewi Sitompul, coordinadora del programa sobre la gripe aviar
de la Federación Internacional, mientras nos dirigimos
a una reunión interinstitucional en la que se elaborará
un plan de preparación para la pandemia en Indonesia.
“No tiene mucho sentido limitarse a la distribución
de folletos; es indispensable colaborar con las comunidades
y dirigirse a las amas de casa, que manipulan pollos todos
los días, a los vendedores, así como a los niños
que juegan en la suciedad, o se divierten cazando aves salvajes.
“El mensaje de la campaña de la Cruz Roja es
totalmente básico y se aplica a todas las epidemias
porque se trata de enseñar medidas elementales de higiene;
hay que insistir mucho en la necesidad de lavarse las manos
cada vez que se vuelve de la calle”.
El misterio de Indonesia
Su colega P. G. Jenssen, coordinador de salud de la Federación
Internacional en Indonesia, observa que la elevada tasa de
mortalidad en el país (81 de cada 102 casos, frente
a la tasa mundial del 60%) es un misterio que requiere ser
investigado.
“¿Pueden los médicos detectar la gripe
aviar en una fase precoz? ¿Solicitan los pacientes
ayuda con suficiente rapidez? ¿Esconde la gente los
animales enfermos para evitar que sean sacrificados? Es necesario
estar pendiente constantemente de que se compense a los campesinos
que han perdido sus existencias”, advierte.
Una de las principales dificultades en Indonesia es la geografía.
El país es inmenso, y las personas viven en miles de
islas diseminadas por el océano entre las islas Andamans
y Australia. Por ello, la Cruz Roja Indonesia es esencial
para la labor de preparación y prevención en
el país, asegura Lily Sulistyowati, jefa de comunicaciones
públicas del Ministerio de Salud indonesio.
Con pies de plomo
Lily Sulistyowati, que también es vicepresidenta de
COMNAS, el comité nacional de preparación para
la pandemia de la gripe humana, espera que con el nuevo plan
Indonesia sepa hacer frente a una pandemia en 2008.
“La Cruz Roja ha prestado un valioso apoyo”,
asegura, “necesitamos a sus voluntarios para promover
la sensibilización social, difundir nuestros cuatro
mensajes —lavarse las manos, separar las aves de las
personas, cocer bien la carne de ave y señalar cualquier
signo de infección al jefe de aldea”.
“Si se da una mutación y la gripe llega a afectar
a las personas en Indonesia, tendremos serios problemas. La
situación actual está cerca del caos”,
advierte un experto.
El plan incluye la sensibilización de los trabajadores
de salud para que actúen con diligencia.
La Cruz Roja y la Media Luna Roja tienen que actuar con pies
de plomo: mantener a raya la gripe aviar pero evitando sembrar
el pánico, afirma el enviado especial de la Federación
Internacional para la gripe aviar, Pierre
Duplessis. La situación, aunque alentadora, sigue
siendo grave. Duplessis cree que la Federación Internacional
y sus Sociedades Nacionales han recorrido un largo camino
en el programa de la gripe aviar desde 2005, cuando el representante
especial para la gripe aviar de la Organización Mundial
de la Salud (OMS), Robert Nabarro, advirtió a la Asamblea
General que entre 5 y 150 millones de personas podían
morir en una pandemia de gripe aviar.
“Ello dependerá de la magnitud del brote, pero
creo que la Federación Internacional y sus Sociedades
Nacionales podrían responder eficazmente. Desde luego,
ello causaría una gran perturbación, y si la
tasa de ausentismo de nuestro personal ascendiera al 40%,
ello podría afectar a toda nuestra labor”, explica
Duplessis.
Muchas probabilidades
Miro Modrusan, responsable del programa de gripe aviar de
la Federación Internacional, es de la misma opinión.
“Si queremos responder satisfactoriamente a una pandemia
de gran magnitud, todas las personas que intervengan deben
saber qué tarea les toca hacer. Tenemos que considerar
las cosas de manera holística, pero aún no hemos
profundizado lo suficiente en ese sentido. Todo el mundo concuerda
en que hay muchas probabilidades de que la pandemia se propague
en algún momento durante los próximos 10 años,
pero nadie puede vaticinar cuándo, dónde ni
con qué magnitud. Esta propuesta consiste en prepararse
y definir el papel de la Sociedad Nacional en los planes nacionales”.
Aunque los gobiernos están tomando medidas para hacer
frente a la amenaza de gripe aviar y la pandemia de gripe
humana, el virus que está circulando en Asia, África
y Europa es particularmente preocupante en los países
más pobres donde, debido a una infraestructura deficiente
para afrontar la magnitud del problema y a la tradición
de criar aves de corral en el patio, es difícil aplicar
medidas de control y prevención adecuadas, como la
vacunación general de las aves de corral y otras medidas
de seguridad epidemiológica.
Mejorar la salud pública
“Sabemos que algunas medidas clave nos podrán
ayudar a manejar el problema de una pandemia”, observa
Keiji Fukuda, jefe del programa en materia de gripe de la
OMS. “Una de las principales ventajas es que la inversión
en el fortalecimiento de la capacidad de salud pública
general nos permitirá invertir eficazmente los limitados
recursos y promover la protección contra otras amenazas
de salud pública”.
La lista de la OMS para planificar la preparación
en caso de pandemia de gripe abarca medidas esenciales que
los Estados miembros deben adoptar para evaluar su preparación,
como sistemas de vigilancia, investigación y tratamiento
de casos, programas de vacunación y tratamiento antivírico,
así como planes para mantener los servicios esenciales.
Empresa social
Un aspecto esencial de la preparación para la pandemia
es ampliar la participación fuera de las autoridades
gubernamentales de salud pública”, puntualiza
Fukuda. “Una pandemia representa un problema de sociedad
que incidirá más allá del sector de la
salud y, por lo tanto, la preparación exige la participación
de múltiples sectores. Los esfuerzos del sector privado
y organizaciones específicas, tales como la Cruz Roja
y la Media Luna Roja, desempeñarán un papel
preponderante en la respuesta a una pandemia”.
El principal objetivo de salud pública es asegurar
que las personas y los países estén muy bien
preparados para una pandemia. Uno de los papeles esenciales
de los medios de comunicación es mantener informado
al público.
“Un diálogo abierto y directo sobre lo que sabemos,
sobre lo que no sabemos, y sobre lo que la gente y los
asociados pueden hacer para ayudar a manejar ese riesgo es
la estrategia más eficaz de comunicación que
se pueda aplicar”.
Riesgo de sembrar el pánico
Hasta el presente no se ha confirmado la transmisión
de humano a humano del H5N1. Sin embargo, si esto llegara
a ocurrir, los efectos de la pandemia podrían ser tremendos.
La OMS indica que en caso de una pandemia leve se podría
registrar una mortalidad de 2 a 7,4 millones de muertos en
el mundo. Según estimaciones del Banco Mundial, la
próxima pandemia podría costar a la economía
mundial 800.000 millones de dólares estadounidenses
por año.
No existe un tratamiento ni una vacuna fiable y, ante una
pandemia de gripe humana, las autoridades de salud tendrán
que apoyarse principalmente en las medidas de salud pública,
tales como la educación para la salud, la cuarentena
y la gestión de casos. Es muy probable que, si se produce
una pandemia, las mayores repercusiones no provengan del número
de casos y de muertes, sino de las consecuencias económicas
y sociales que ocasionaría el pánico de la población
en general para evitar la infección.
Por esta razón, observa Amgaa Oyungerel, delegada
regional de salud de la Federación Internacional para
Asia, el sector privado apuesta por la “continuidad
de las actividades” y descarta la insinuación
de que la inversión en las pandemias de gripe aviar
y de gripe humana pudiera llevar a desatender enfermedades,
como el paludismo o el sarampión, que son reales y
no hipotéticas.
“Una pandemia devastadora menoscabaría sin duda
alguna el desarrollo económico que se ha producido
en las últimas décadas”, indica la delegada.
“Es natural que los gobiernos y las empresas deseen
impedir que esto ocurra, por lo que se están inyectando
fondos nuevos en la investigación de pandemias y de
la gripe aviar”.
Preparación Insuficiente
Amgaa Oyungerel señala que la atención que
se ha prestado a la gripe aviar ha aportado ya notables ventajas
a los sistemas de salud en Asia suroriental, particularmente
en Viet Nam y Tailandia. Desde un comienzo, hace tres años,
Tailandia se ha convertido en uno de los líderes regionales
en el ámbito del diagnóstico de sangre para
la gripe. Pero advierte que la vigilancia es la mejor forma
de preparación, recordando que el 90% de las enfermedades
provienen del mundo animal.
“En el mundo no hay una preparación satisfactoria,
aunque se han hecho progresos considerables para poner freno
a la gripe aviar al ser una causa probable de cepa humana
en algunos países”.
Las campañas pueden ayudar a reforzar los sistemas
de salud pública en general, asegura Oyungerel.”
Se sigue poniendo demasiado énfasis en las vacunas,
los antivíricos y esas cosas. Pero es esencial contar
con una mayor preparación comunitaria orientada a la
salud pública y establecer mejores mecanismos de prevención”.
“El aumento del consumo de pollos y patos es otro factor
de riesgo”, añade. “En las economías
de países como China, que se encuentran en pleno auge,
la población
tiene más dinero para variar su alimentación
y, por consiguiente, consumen más aves”.
Algunos grupos podrían verse seriamente afectados.
Eric Burnier, médico del CICR observa que “el
papel del CICR es recordar a los gobiernos sus obligaciones
con respecto a los grupos particularmente vulnerables como
los detenidos y los desplazados internos”.
Oportunidades
Si se desencadena una pandemia de humano a humano, es muy
probable que los mecanismos tradicionales de asistencia internacional
no sirvan (debido a las restricciones de viaje y controles
fronterizos), y los países en desarrollo afectados
tendrán que enfrentar por sí solos las consecuencias
negativas. Asimismo es muy probable que el mundo centre su
atención en tratar la pandemia, soslayándose
así cualquier desastre natural paralelo o emergencia
humanitaria compleja.
Aunque sea necesario evitar que cunda el pánico, incumbe
a los gobiernos y a otros organismos adoptar las decisiones
drásticas que se impongan. Palabras como “confinamiento”
y “cuarentena” pueden resultar chocantes, pero
para los que tienen que hacer frente a una epidemia en una
ciudad superpoblada serán sin duda las opciones más
acertadas.
Mediante la campaña de preparación, la Federación
Internacional ha descubierto oportunidades inesperadas para
realizar actividades.
En el marco de su programa de Normas, leyes y principios
aplicables en las acciones internacionales en casos de desastre,
se está efectuando una labor innovadora en materia
de preparación jurídica que podría servir
a los gobiernos para saber qué hacer en casos de desastre
de mayor escala y brotes generalizados de enfermedades contagiosas.
“Se ha hablado mucho de la planificación de
contingencia y la continuidad de las actividades pero no se
han examinado los asuntos jurídicos en torno al control
que podría ejercerse durante una pandemia”, advierte
la coordinadora de Normas, leyes y principios aplicables en
las acciones internacionales en caso de desastre de la Federación
Internacional, Victoria Bannon. El apoyo internacional esencial
podría verse entorpecido por una falta de reconocimiento
jurídico de las organizaciones humanitarias extranjeras;
las exigencias aduaneras e impositivas podrían causar
retrasos en la entrega de medicamentos, socorros y equipamiento;
los complicados trámites para el visado podrían
impedir la entrada de los trabajadores humanitarios y la falta
de reconocimiento de las calificaciones de profesionales extranjeros
podrían impedirles prestar ayuda en caso de emergencia.
La coordinación y el intercambio de información
entre las organizaciones de ayuda puede que falten también,
así como la adhesión a los derechos humanos,
los principios humanitarios y las normas de calidad y rendición
de cuentas.
“Hemos comenzado a elaborar unas directrices para saber
cómo actuar en emergencias que no son conflictos, centrándonos
en la preparación jurídica a nivel nacional”,
asegura Bannon.
Se está preparando para Camboya un estudio experimental
en el que participan la OMS y la Federación Internacional.
“Nuestro estudio en Camboya tiene tres principales categorías”,
explica Bannon. “En primer lugar está la respuesta
nacional. El estudio puede servirnos para mostrarnos que vemos
problemas donde en realidad no los hay.
“En segundo lugar, estamos examinando modalidades jurídicas
como por ejemplo la que afectaría al transporte de
medicamentos entre las fronteras, o la cuestión general
del confinamiento, y la relativa a la labor de los trabajadores
humanitarios en caso de restricciones de desplazamiento.
“En tercer lugar, están las consecuencias derivadas
de la declaración del estado de emergencia: qué
ramificaciones habrá para los hospitales privados,
cómo funcionará la cuarentena, etc. El SARS
(síndrome respiratorio agudo severo) planteó
muchos dilemas morales y jurídicos”, observa
Bannon. “Este estudio experimental nos ayudará
a disipar algunos de ellos.”
El representante especial de la Federación Internacional
no anda con rodeos cuando se trata de preguntas torpes. El
efecto del año 2000, el SARS y ahora la gripe aviar.
¿Toda esta preparación no será sólo
para crear empleos en organizaciones semipúblicas?
¿No será sólo un despilfarro de dinero
y emociones por algo que quizás nunca ocurra?
“En la cuestión del socorro, no sabemos de dónde
viene el próximo desastre. Puede ser un terremoto,
una inundación, un acto de terrorismo, simplemente
no sabemos. Pero sí sabemos que la amenaza de la gripe
aviar está latente. Por lo tanto, lo lógico,
lo acertado es estar preparados. Sin duda, no se está
derrochando recursos. Hoy estamos mejor preparados para enfrentar
a todas las pandemias, aprendemos mucho con la experiencia
de la gripe aviar”.
| Joe
Lowry
Delegado de información de la Federación
Internacional para Asia suroriental.
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