| En junio, Solferino
no dejó indiferente a nadie. Quinientos jóvenes
venidos de casi 150 países se congregaron en esta
ciudad septentrional de Italia para conmemorar los 150 años
de la batalla de Solferino, lugar donde se gestó la
idea del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la
Media Luna Roja. Los campos secos de Solferino se hicieron
eco de la inteligencia, la energía, el tesón
y el espíritu humanitario.
Estos dirigentes jóvenes y las decenas de millones
de voluntarios jóvenes de la Cruz Roja y de la Media
Luna Roja, necesitan todos los recursos posibles. Los voluntarios
jóvenes son a menudo los primeros en brindar una respuesta
en casos de conflicto, desastre o pandemia. Y también
son a menudo los más gravemente afectados por las
crisis. Los desafíos que tienen por delante ahora
y en el futuro son de proporciones sobrecogedoras.
Los conflictos, la pobreza, la migración, la violencia,
el cambio climático, las enfermedades y la discriminación
no se solucionan tan fácilmente. Los jóvenes
del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja necesitan
el apoyo de todo el Movimiento.
Tampoco esto será fácil…
La juventud, casi por definición, pone en tela de
juicio la permanencia de las cosas. La reunión de
todos estos jóvenes culminó con una Declaración
de la Juventud, aprobada en Solferino, que se presentó a
la comunidad internacional en Ginebra, incluso a los representantes
de las Naciones Unidas, del Gobierno de Suiza y del Movimiento.
En la Declaración se pide integrar más a los
jóvenes en la dirección, hacer intervenir a
las personas vulnerables en el proceso de toma de decisiones
y declarar inaceptable toda discriminación, incluso
por razones de género y de orientación sexual.
Ahora le toca al Movimiento. Si aceptamos el desafío,
lograremos un Movimiento más integrador y mejor adaptado.
Cumpliremos con lo prometido por Henry Dunant en su sueño.
Muchos de los que concurrieron a la reunión de la
juventud la recordarán como un evento destacado en
su vida. Pero el verdadero trabajo comenzó cuando
regresaron a su país. Permítannos dar las gracias
por anticipado a todos los jóvenes por las acciones
humanitarias que realicen ahora y en el futuro para enfrentar
los Solferinos de hoy.
Nosotros en la revista Cruz Roja Media Luna Roja,
que se publicará nuevamente en
2010 con un nuevo aspecto y un nuevo redactor, también
agradecemos por adelantado a nuestros dirigentes que han
sabido mostrar su espíritu humanitario. “Un
simple gesto contribuye al cambio. Haz el tuyo”.
Rosemarie North
Redactora |