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¿Prolonga la guerra la asistencia?
Dos autoras, dos opiniones

Supongamos que usted es un trabajador humanitario internacional en un campamento de refugiados y se entera de que algunos soldados que han estado cobrando por el arroz, las carpas y otros suministros están utilizando los beneficios para comprar armas. Los soldados emplean luego esas armas para llevar más gente al campamento o para matarlas. ¿Qué haría usted? Con esta pregunta, que hace reflexionar, la periodista holandesa Linda Polman inicia su libro War Games, the Story of Aid and War in Modern Times. En opinión de Polman, la asistencia humanitaria suele prolongar el conflicto cuando se utiliza mal o los grupos armados manipulan su distribución. Cruz Roja Media Luna Roja conversó con Linda Polman y Fiona Terry, autora del libro Condemned to Repeat? The Paradox of Humanitarian Action publicado en 2002. Las dos autoras se plantean preguntas similares pero sacan conclusiones muy distintas.


Ilustracione de Belle Mellor

Linda Polman

Periodista y autora de War Games, the Story of Aid and War in Modern Times

En su libro, dice que la asistencia humanitaria prolonga el sufrimiento causado por el conflicto. ¿Qué la hace llegar a esta afirmación?
Desde 1995, después de la experiencia en los campamentos de refugiados en Goma (República Democrática del Congo), las organizaciones humanitarias han estudiado el asunto en varias ocasiones, y han llegado siempre a la misma conclusión: el punto débil es la falta de coordinación. Y debido a esta falta de coordinación, las organizaciones humanitarias quedan a merced de los regímenes que desean controlar la ayuda en beneficio propio.

En su libro, hace también referencia a la proliferación de los grupos de ayuda en los últimos decenios, lo que dificulta crear un frente unido. Por consiguiente, ¿es realmente posible el tipo de coordinación que usted preconiza?
Sí, claro que es posible, siempre y cuando queramos esa solución para trabajar. Es la misma discusión que tenemos a menudo sobre las Naciones Unidas. Todos protestamos por la impotencia de las Naciones Unidas. Pero esta organización tiene la potencia que los Estados miembros quieren darle.

Lo mismo sucede con el mundo humanitario. Si todos acordáramos que las Naciones Unidas, por ejemplo, fueran el gran organismo coordinador y le diéramos el poder para que cumpliera ese cometido, entonces sería posible. El problema está en que los donantes y las organizaciones humanitarias no quieren comprometer para nada la soberanía y tampoco desean que los demás tomen decisiones por ellos. Si tan sólo dieran un poco de sí en ese sentido, las cosas serían distintas.

Ahora mismo en Haití, se ha propuesto adoptar un enfoque sectorial con objeto de coordinar la labor de las organizaciones que trabajan en ámbitos similares. La formación de estos grupos sectoriales o temáticos podría ser un paso adelante pero tan pronto como un grupo tenga que dar soberanía a otro, comenzarán a retirarse.

Usted sostiene que los grupos de ayuda deberían retirar su asistencia si se dan cuenta de que está siendo utilizada de manera abusiva. ¿Podría darnos un ejemplo?
Darfur es un ejemplo. La falta de cooperación entre las organizaciones humanitarias las ha convertido esencialmente en marionetas del régimen. Se ha investigado poco sobre la cantidad de ayuda con la cual se han quedado el Gobierno sudanés o los grupos rebeldes dentro de los campamentos de refugiados. Ahora bien, si las organizaciones humanitarias pudieran hacer un frente común contra esta práctica abusiva, tendrían mucho más probabilidades de acabar con ella. No estoy diciendo que ya no ocurriría, pero sería una forma de disuadir a un régimen o un grupo armado de apropiarse de la ayuda.

Las organizaciones humanitarias deben resistirse y decir al régimen “somos las organizaciones más grandes del mundo, somos poderosas ONG con elevados presupuestos y fijaremos nuestras condiciones”, y poder negociar así un mejor acuerdo.

Pero si usted decide irse, ¿no cree que los únicos perjudicados serían las personas necesitadas sin que ello tenga un efecto concreto en el curso del conflicto?
Las organizaciones tienen el argumento siguiente: quedarnos es nuestra responsabilidad moral y la tarea que nos han encomendado. Pero me parece que se plantea también una cuestión moral con respecto a la consecuencia de quedarse y una de las opciones es decir “no” o irse. Creo que lo más importante es asegurarse de que las organizaciones humanitarias mismas se hagan cargo antes de irse de los suministros que han aportado. Eso es lo que habría que negociar, si no, no deberían irse.

 

Fiona Terry

Trabajadora humanitaria durante mucho tiempo y autora del libro Condemned to Repeat? The Paradox of Humanitarian Action

Usted ha experimentado los dilemas éticos de la asistencia humanitaria y escribe sobre ellos desde hace más de dos décadas. ¿Cuál es su postura con respecto a los argumentos de Linda Polman?
Comencé mi libro después del ataque perpetrado en 1994 contra los campamentos de refugiados ruandeses. Algunos periodistas y observadores por reflejo dijeron “Ahora debemos admitir que los campamentos de refugiados ruandeses estaban ayudando a rearmarse y hacerse con el control de la población a personas que eran culpables de genocidio. No debemos tolerar que acontecimientos como éste vuelvan a suceder y debemos detener toda asistencia porque la asistencia es mala”.

Por esta razón, en mi libro he examinado a fondo lo que significa la contribución relativa de la asistencia a la maquinaria bélica. ¿Cuán importante es? Lanzamos frases como “prolonga potencialmente la guerra”, ahora bien en mi análisis, eso no es un factor importante. La asistencia puede producir efectos negativos muy graves, pero ¿prolonga realmente una guerra? No es común que un grupo armado dependa de la ayuda para su supervivencia.

Una de las observaciones que hace Linda Polman es que algunos organismos humanitarios invocan el concepto de neutralidad como pretexto para no tomar una postura cuando se emplea indebidamente la asistencia. ¿Qué opina al respecto?
Yo no lo atribuiría a la neutralidad. Pienso que la neutralidad es, en realidad, una posición compleja. Lo que ella describe tiene que ver más con el hecho de escudarse detrás de una respuesta burocrática técnica que dice “Pues bien, nuestro trabajo es prestar asistencia, por lo tanto es lo que vamos a hacer”. Eso no es neutralidad.

Algunos afirman que son los menos los grupos humanitarios que adhieren a este principio de neutralidad, que quizás no se comprende bien y además es difícil ponerlo en práctica. ¿Está usted de acuerdo?
En algunos casos hay que preguntarse: “¿Qué es lo más importante? Nos tienen que ver como neutrales, por lo tanto debemos pensar en cómo cada bando tomará esta asistencia”. Y a veces creo que hay que decirse “Pues bien, esta gente de aquí quizás no precise tanto esta asistencia, pero puesto que es realmente importante que tengamos acceso a las personas que más la necesitan también tenemos que hacer algo por aquellos que la precisan menos”.

Algo así es lo que ocurrió en Darfur. Algunos grupos humanitarios llegaron y dijeron “Los campesinos son los que han sufrido la táctica del gobierno, por lo tanto sólo los vamos a ayudar a ellos”. Fueron pues a los campamentos de desplazados internos y entregaron ayuda a una sola parte en el conflicto. Con esta actitud, al final tuvieron menos acceso a las comunidades necesitadas.

En este caso, pienso que el CICR actuó con inteligencia. Primero estableció los campamentos pero luego visitó a las personas en las zonas rurales. Así pudo prestar ayuda a los campesinos y comprobar las necesidades de las personas entre los grupos nómadas que no podían tener acceso a los mercados o que precisaban los servicios veterinarios. El CICR comenzó a prestar servicios veterinarios e instalar puntos para el abastecimiento de agua. De esta forma, dieron una imagen mucho mejor que el resto de la comunidad humanitaria y lograron acceder a más lugares.

Por lo tanto, no estoy de acuerdo y diría que la neutralidad es también una importante táctica para hacer llegar la ayuda a las personas que más la necesitan.

Y usted ¿qué opina?

¿Puede la asistencia atizar un conflicto? Escríbanos a: rcrc@ifrc.org o participe en la discusión en www.facebook.com/redcrossredcrescent

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