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“Principios que unen”

 

En un país convulsionado por la guerra civil, el voluntariado ha logrado aportar un valor incalculable a las poblaciones que carecen de asistencia de salud y ofrecer la esperanza de la cohesión social.

En 1994, cuando Biriho Edward era apenas un niño, no se imaginó nunca que sería un refugiado ni un voluntario de la Cruz Roja de Burundi, y mucho menos que se convertiría en un socorrista. Hoy en día, es las tres cosas por un concurso de circunstancias que lo convirtió en alguien que está cambiando la vida de los demás.

En 1993, cuando estalló la guerra civil en Burundi, Edward se unió a muchos otros burundeses que huyeron a la vecina República Democrática del Congo. Cuando perdió toda esperanza de volver a su patria, el campamento Kibogoye se convirtió en su hogar.

Mientras se encontraba en el campamento conoció por primera vez a los voluntarios de la Cruz Roja de distintas Sociedades Nacionales. "Me acuerdo que los admiraba, siempre se veían felices", cuenta. "Su inspiración y su compromiso para ayudar a los refugiados eran increíbles. Siempre se esforzaban por hacernos sentir como en casa a través de los primeros auxilios, sus visitas periódicas, la distribución de alimentos y los servicios de búsqueda, entre otras actividades".

Difundiendo lo aprendido

Durante el año y medio que Edward permaneció en el campamento, llegó a conocer muy bien a los trabajadores de la Cruz Roja y a impregnarse naturalmente de la labor voluntaria. Cuando regresó a Burundi, lo primero que hizo fue dirigirse a una oficina de la Cruz Roja, y encontró la unidad de Mpanda. Siguió diversas sesiones de formación en materia de reducción del riesgo de desastres e intervención en casos de emergencia.

Hoy en día, no sólo está a cargo de la labor en situaciones de emergencia de la unidad de voluntarios de la Cruz Roja, sino que se ocupa también de apoyar las actividades en casos de emergencia a nivel nacional. "En 2004, me tocó intervenir durante la guerra civil en Bujumbura (capital de Burundi)", dice. "Tuve la oportunidad de dispensar primeros auxilios a las personas heridas y acompañar a otras cinco a los centros de salud más cercanos. Fue una satisfacción saber luego que todos habían sobrevivido".

Con los años, Edward también ha logrado atraer a más personas para que se unan a la Cruz Roja.

"Una vez me llamaron para ayudar a un niño que se había metido una bolita en una de las fosas nasales", recuerda. "Todos habían tratado de sacarla con mucho cuidado pero sin éxito. La familia fue presa de pánico y no podía darse el lujo de llevar al niño a Bujumbura. Los ojos del muchacho hacían temer lo peor. Tomé el tubo de un bolígrafo y, lentamente, soplé por la otra fosa nasal hasta que la bolita salió. La familia estaba más que agradecida por la ayuda. Al día siguiente, muchas personas me vinieron a ver para pedirme que les enseñara a prestar primeros auxilios.

En otra ocasión, Edward encontró a dos niños atrapados en una casa que ardía en llamas. Rápidamente pidió una manta, la mojó con agua y se cubrió con ella y, arriesgando su vida, sacó a los niños de la casa.

"Nuestra comunidad ha sabido valorar el apoyo de la Cruz Roja", dice. "Aunque somos un país con un pasado de división terrible, los principios de la Cruz Roja han sido aceptados entre nosotros y nos ha unido. La labor de la Sociedad Nacional es cada vez más conocida y la captación de voluntarios es hoy mucho más fácil".

El valor de la vida

Las vivencias de Edward y la experiencia que ha tenido como socorrista son tan sólo una faceta del valor que el voluntariado aporta a las comunidades de Burundi, muchas de las cuales no tienen acceso a la atención de salud básica ni a los primeros auxilios. Aunque es difícil calcular el valor financiero de estos servicios, esas experiencias explican la razón por la que el número de voluntarios es cada vez mayor en muchas localidades burundesas.

El voluntariado en Burundi también está contribuyendo a mejorar la cohesión social tras la guerra civil (véase: aquí) y los esfuerzos que realiza la Cruz Roja de Burundi para crear redes locales de voluntarios están sirviendo de estudio de casos sobre lo fundamental que es el crecimiento del voluntariado local para lograr un mejoramiento social y económico del país a largo plazo(véase (aquí) la evaluación de la Federación Internacional ).

Nancy Okwengu
Especialista principal de comunicación de la Federación Internacional en Nairobi.

 



 

 

 

 

 

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