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Criar serpientes,
salvar vidas

 

La Cruz Roja Tailandesa cría serpientes desde 1923 para producir un antídoto sumamente necesario y ha efectuado valiosas investigaciones sobre vacunas.
 
La cobra real levanta la cabeza por encima de su cuerpo, extiende su capucha y parece estar pronta para atacar. Una multitud de turistas y escolares observan atentos sus movimientos con una curiosidad nerviosa.
 
Todos están perfectamente a salvo. La escena forma parte de una demostración realizada por el personal del criadero de serpientes de la Cruz Roja Tailandesa, un gran zoológico y museo de historia natural para serpientes que forma parte también de un instituto establecido hace casi 90 años para fabricar un antídoto.
 
El espectáculo es educativo e interesante. Frente al público, un trabajador de la Cruz Roja Tailandesa sostiene una serpiente de dos metros de largo conocida por sus llamativas franjas amarillas y negras y su mordedura mortal: es la  Bungarus fasciatus. El público observa con atención y recibe información útil para reconocer las serpientes venenosas y evitar las mordeduras.

Es un día típico en el criadero de serpientes, una empresa poco común creada por la Cruz Roja Tailandesa en 1923 para apoyar el trabajo del Queen Saovabha Memorial Institute, un centro científico creado en 1913 para la investigación en vacunas y diversos aspectos de la ciencia médica. El Instituto fue concebido en 1911 por el príncipe Damrong, cuya hija, la princesa Banlusirisarn, murió de rabia. Para obtener más información, consulte www.saovabha.com/en.
 
En 1917, se traspasó a la Cruz Roja Tailandesa el control del Instituto y en los últimos años se ha ampliado la instalación y el alcance de su investigación. En la actualidad, el Instituto produce aproximadamente 80.000 dosis de antídoto al año y el criadero de serpientes atrae a unas 40.000 personas de Tailandia y del resto del mundo.

Después de la demostración, los asistentes que lo deseen pueden posar con una serpiente no venenosa sobre los hombros.
 
Además, se puede aprender la anatomía y la fisiología de las serpientes en la sala de exposiciones o visitar el auditorio de 100 plazas para mirar a los trabajadores extraer el veneno de los colmillos de las serpientes.
 
Una actividad comercial seria

Es divertido, fascinante y emocionante. Pero también es una actividad muy seria. Con más de 190 variedades de serpientes en Tailandia, 61 de las cuales son venenosas, es indispensable saber evitar los peligros que presentan y tratar las mordeduras. Dada la frecuencia de mordeduras de serpientes en Tailandia y la realidad de que puede ser difícil tener acceso a la atención médica en las zonas rurales, la disponibilidad del suero es la diferencia entre la vida y la muerte.

En gran parte debido a la deforestación, y tal vez a los esfuerzos educativos, a lo largo de los años, el número de muertes por mordedura de serpiente se ha reducido pasando de aproximadamente 20.000 a 8.000 al año. No obstante, subsiste la necesidad de suero. El Instituto es responsable de proporcionar suero a todos los hospitales de Tailandia. En caso de excedente, el producto se vende a países vecinos como Camboya, Laos, Myanmar y Vietnam, que se enfrentan a los mismos problemas. La Organización Mundial de la Salud, que colabora con el Instituto, espera que la cifra de frascos producidos se incremente próximamente de 80.000 a 200.000.

Pero la labor del Instituto no termina allí. Además de producir antídoto, también es un importante centro de investigación en materia de rabia y  otras toxinas de insectos peligrosos, como los escorpiones, las medusas y las avispas. También es sede de un centro de información y vacunación para las personas que viajan al extranjero.
El criadero de serpientes es solo un ejemplo de las muchas empresas que generan ingresos para la Cruz Roja y la Media Luna Roja en todo el mundo. Sin embargo, en este caso, la recaudación de fondos no es la meta. El objetivo principal, como ocurre con muchas empresas de las Sociedades Nacionales, es salvar vidas, satisfaciendo una necesidad humanitaria que de otro modo no iba a ser atendida.

La Cruz Roja Tailandesa obtiene ingresos de las visitas a los museos y la venta de antídoto. Pero en general, como lo indica Visith Sitprija, doctor en medicina, profesor emérito y director del Queen Saovabha Memorial Institute, las ganancias son mínimas.

"Nuestro trabajo se centra en el cometido de la Cruz Roja de atender la salud de los tailandeses", explica el Dr. Visith. "Por eso, con el tiempo, empezamos a investigar sobre las toxinas de otros animales peligrosos, tales como escorpiones, medusas y peces globo. Y por eso nos dedicamos a la producción de vacunas contra enfermedades como la gripe, la rabia y la encefalitis.

En 2013, con la supervisión del Dr. Visith, la Cruz Roja Tailandesa espera comenzar con varias vacunas nuevas y más asequibles para Tailandia, ya que la investigación y la producción se llevarán a cabo en el país.

Como cualquier empresa, el criadero de serpientes y la producción de suero no están exentos de riesgos. Por ejemplo, como con muchos otros medicamentos, existe el riesgo de una reacción alérgica al antídoto, algo que se conoce como la enfermedad del suero. Aunque el riesgo es muy poco frecuente, la Cruz Roja Tailandesa proporciona instrucciones detalladas sobre el uso y los posibles efectos secundarios del suero, tanto en el envase como en folletos, con el fin de reducir los riesgos.

Para comprender mejor los riesgos de este tipo de empresas, la Federación Internacional puso en marcha un estudio global de 20 a 25 empresas de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja a fin de analizar y compartir las lecciones aprendidas sobre los riesgos y beneficios de los proyectos de generación de ingresos. La Cruz Roja Tailandesa ha acordado recientemente participar en el estudio, que lleva a cabo la empresa de contabilidad mundial KPMG.

"Para la Cruz Roja Tailandesa, el criadero de serpientes es un éxito no sólo por ser una atracción turística que goza de la aceptación del público, sino también, lo que es aún más importante, porque somos capaces de prestar servicios esenciales de atención de salud y protección mediante la investigación, la producción y la labor educativa", asegura el Dr. Visith.


©Fotografías: ©Cruz Roja Tailandesa
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