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Otra forma de ayudar

 

El secretario general saliente de la Federación Internacional Bekele Geleta dice que el futuro traerá cambios radicales en la forma en que se presta y concibe la asistencia humanitaria.

Bekele Geleta ha tenido un historial muy variado y lleno de desafíos. En Etiopía, su país natal, trabajó como funcionario de transporte antes de ser arrestado y encarcelado como preso político. Más tarde, ocupó el cargo de secretario general de su Sociedad Nacional antes de salir de Etiopía como refugiado rumbo a Canadá, donde finalmente consiguió un trabajo en la Cruz Roja Canadiense. Después de una temporada trabajando en la Secretaría de la Federación Internacional en Ginebra y de volver otra vez a Canadá, presentó su candidatura para el puesto de secretario general de la mayor organización humanitaria basada en el voluntariado del mundo. Faltando poco tiempo para terminar su mandato como secretario general de la Federación Internacional, le preguntamos lo que ha aprendido y qué futuro ve para la acción humanitaria de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

¿Cómo ha influido su experiencia de vida en la manera de ver la asistencia humanitaria?
Geleta: Ayudar a la gente a sobrevivir con lo básico es un aspecto. Pero en la vida lo que realmente es importante es respetar la dignidad del ser humano. El trabajador humanitario que no integra esto en su trabajo no cumple bien su función, en mi opinión. Es fundamental que las personas a las que tratamos de ayudar sientan que son responsables de su propia vida. Nosotros las apoyamos, pero la decisión es de ellas, incluso la posibilidad de aceptar o no la ayuda.

¿Ocurre a veces que los trabajadores humanitarios no muestren este respeto?
No es la intención. Lo que predomina es la voluntad de hacer el bien, apoyar a la gente. Ahora bien, esto solo puede lograrse si se hace participar a las personas a las que se pretende ayudar. No se trata de llegar y prestar socorro; es necesario respetar a las personas y escucharlas. Ver lo que quieren y tener en cuenta su opinión sobre lo que usted está tratando de ofrecer. Hoy, hay más organizaciones que han adoptado este enfoque, pero durante mucho tiempo, la cosa era “movilizar, entregar y salvar.” Era la mentalidad de la caridad.

¿Cómo considera usted la cultura de asistencia de la Federación Internacional a ese respecto?
Está cambiando debido a diversas influencias y a las diferentes experiencias que hemos tenido. Me parece que trabajamos en un sistema que hace hincapié en la participación de las personas afectadas y, por tanto, en la rendición de cuentas a los beneficiarios.

Durante su mandato como secretario general ha dicho a menudo que tenemos que pensar que lo que hacemos es una forma de desarrollo, no solo una respuesta a la emergencia. ¿Puede explicar su pensamiento al respecto?
El Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha participado en el desarrollo desde el primer día. Imagínese simplemente la formación en primeros auxilios para una persona dentro de una familia. Ayuda a mantener la capacidad productiva de la familia.

Tomemos la salud preventiva. Es una contribución al desarrollo. O la reducción del riesgo de desastres, o el fortalecimiento de la capacidad de las Sociedades Nacionales. Todo ello es una importante contribución al desarrollo. Ayudar a la gente a participar de manera significativa en la vida social y económica del país es también una enorme contribución al desarrollo. Eso es lo que hacen la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

Donde hemos fallado es en darle a esto la forma adecuada con objeto de acceder a la financiación para el desarrollo, y la labor se ha hecho utilizando los fondos destinados a la asistencia humanitaria. Si desde un comienzo hubiésemos accedido a la financiación para el desarrollo, habríamos podido ampliar más nuestros esfuerzos.

¿Qué dice a los que ven con preocupación el hecho de que si nos comprometemos demasiado con financiación y proyectos de desarrollo a largo plazo, corremos el riesgo de que no nos perciban como neutrales en algunos ámbitos en que los fondos y las grandes organizaciones de desarrollo no son considerados neutrales?
No se trata de emprender grandes proyectos de construcción de carreteras ni de industrias. Seguiremos haciendo el mismo tipo de trabajo en cualquier caso. Lo único que hemos añadido es aceptar esta realidad y decir claramente que vamos a ser parte de ella.


El secretario general saliente de la Federación Internacional Bekele Geleta en la ceremonia inaugural del Foro de Líderes Africanos celebrada en Johannesburgo (Sudáfrica) en noviembre de 2010.
Fotografía: ©Devon Krige/ Federación Internacional

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

“No se trata de
llegar y prestar
socorro; es
necesario respetar
a las personas y
escucharlas…
Ahora, hay más
organizaciones
que están
empezando
a tener este
enfoque, pero
durante mucho
tiempo, la cosa
era ‘movilizar,
entregar y salvar.”

 

 

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