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Tribuna

 

 

Nuevo capítulo en la historia de un servicio centenario

Un comodoro jubilado de la fuerza aérea india, J.L. Bhargava, recuerda su primer encuentro con el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Fue durante la guerra de 1971 entre la India y Pakistán, cuando un delegado del CICR llegó con cartas al campamento de prisioneros de guerra donde estaba detenido.

“Curiosamente, todo el mundo recibió por lo menos una carta menos yo”, recuerda Bhargava, que relató su historia en el blog de la oficina del CICR en Nueva Delhi, en el marco del proyecto Mi historia del Movimiento (véase página 26). “Todos, con gran alegría, empezaron a abrir los mensajes por toda la habitación.”

“Uno de los representantes del CICR me preguntó: ‘¿No recibiste una carta?’ Y le respondí que no. Estaba muy perturbado. Me dijo: ‘El mes que viene, te voy a traer una carta’. El mes siguiente, cuando llegó el correo, recibí cinco cartas.”

Más de cuatro décadas después, Bhargava, de 72 años, recuerda esas cartas y las visitas del CICR como si fuera hoy: un testimonio del valor permanente que conservan este tipo de mensajes y visitas. Aunque no siempre se logra localizar a un pariente o entregar un mensaje todos los días en todo el mundo hay personas que mantienen el contacto con sus seres queridos gracias a actos individuales de los voluntarios y colaboradores del Movimiento.

Hoy en día, apoya su labor un sistema de búsqueda cada vez más sofisticado a nivel mundial que procura estar en sintonía con la revolución de las comunicaciones modernas, ajustándose al mismo tiempo a los nuevos retos. Un ejemplo es el proyecto “los migrantes en Europa” en el que 18 Sociedades Nacionales europeas y el CICR han formado un equipo para ayudar a los migrantes a buscar a sus familiares. Para ello, publican su fotografía en una página web y en afiches, junto con un mensaje sencillo, como “busco a mi hermano” o “busco a mi marido” (más información en www.redcross.int).

Desde los albores del Movimiento, dar noticias sobre los familiares de una persona en un conflicto es considerada una acción humanitaria vital. Sesenta años más tarde, durante la Primera Guerra Mundial, la práctica cobró mayores proporciones al haber unos 7 millones de prisioneros de guerra y más de 20 millones de personas desplazadas. La Agencia Internacional de Prisioneros de Guerra, creada por el CICR en agosto de hace 100 años, entregó más de 1,8 millones de paquetes a los prisioneros de guerra durante el conflicto.

Hoy en día, la revolución de las comunicaciones da la ilusión de una conectividad universal, pero millones de personas quedan al margen, especialmente durante los conflictos, los desastres naturales o en lugares de detención (donde la comunicación suele restringirse).

Una de nuestras mayores dificultades es ayudar al creciente número de migrantes, muchos de los cuales se encuentran en campamentos, prisiones o comunidades de acogida lejos de su hogar y su red de amigos y familiares. La historia del Movimiento y su competencia en materia de búsqueda de personas y situaciones de detención —junto con su red mundial de Sociedades Nacionales— le permiten ocupar una posición idónea para prestar ayuda. Nuestro artículo de fondo (Perdidos en la migración, página 4) describe apenas un ejemplo en el que una Sociedad Nacional y el CICR colaboran para brindar servicios de restablecimiento del contacto entre familiares (RCF) en favor de los migrantes detenidos.

En otros lugares del mundo, las Sociedades Nacionales, el CICR y la Federación Internacional participan en los esfuerzos locales y regionales para asistir a los migrantes; los servicios de búsqueda constituyen un medio importante para llegar a las personas vulnerables que se desplazan.

Pero nuestra acción colectiva sigue siendo reducida en comparación con la magnitud del problema. ¿Tiene el Movimiento la capacidad y la voluntad de ampliar su red de RCF para afrontar el problema? Hace un siglo, la Primera Guerra Mundial dio origen a una movilización masiva que sentó las bases de la red mundial de RCF. ¿Qué haría falta para crear una movilización similar en la actualidad? Envíe su opinión a rcrc@ifrc.org.

Malcolm Lucard
Redactor responsable, Cruz Roja Media Luna Roja

 

 

 


 


En agosto de 1914, el CICR creó la Agencia Internacional de Prisioneros de Guerra para restablecer el contacto entre los prisioneros de guerra y sus familias, y más tarde entre todas las personas separadas por la guerra. Fotografía: ©CICR

 

 

 


La primera visita que hizo el CICR a los prisioneros de guerra tuvo lugar en 1915 en el campamento de Gardelegen en Alemania.
Fotografía: ©CICR

 

 

 


Hoy en día, se calcula que hay unos 220 millones de migrantes en todo el mundo. Muchos están detenidos. ¿Puede el Movimiento con su historia y su competencia en materia de búsqueda ofrecer en ciertos casos a los migrantes un servicio humanitario importante?
Fotografía: ©REUTERS/
Athit Perawongmetha

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