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Jean-François Berger
Redactor, CICR
Jean Milligan
Redactora, Federación
Sabíamos que una crónica fotográfica de 100 años de labor de la Cruz Roja y la Media Luna Roja no sería tarea fácil y resultaría imposible abarcar todas las guerras, todos los desastres y todas las actividades. Entonces, intentamos transmitir esencialmente el espíritu del Movimiento y el quehacer de sus integrantes a lo largo del siglo.

Durante las investigaciones constatamos una y otra vez la trasformación de los principios del Movimiento en acción: la atribución de un delegado del CICR de responder al pedido de asistencia de un preso político o la rapidez con que el personal de la Federación y las Sociedades Nacionales hacen llegar asistencia médica a los damnificados por un terremoto devastador.

No obstante, las fotos de las intervenciones del Movimiento tras las crisis eran pocas respecto a las que mostraban el dolor y el sufrimiento de las víctimas. En este siglo, la humanidad ha avanzado en muchos campos pero las atrocidades perpetradas deberían ser un toque de humildad.

Nuestra crónica se intitula «El poder de humanidad», lema familiar para quienes formamos parte de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja por ser el mensaje del Movimiento en los albores del nuevo milenio. Pero la crónica también muestra el poder destructor de la humanidad.

Nuestro sincero agradecimiento al personal de los archivos fotográficos del CICR y la Federación por su apoyo y orientación durante la preparación de esta crónica. Dos libros fueron también valiosas fuentes de información e inspiración: Beyond Conflict de Daphne Reid y Patrick F. Gilbo, y Guerre et humanité de Nicolas Bouvier y Michèle Mercier.

 



Jean-François Berger
Redactor, CICR
Jean Milligan
Redactora, Federacíon

Por último, cabe destacar que en los momentos en que sentíamos que ya no podíamos seguir soportando la crudeza de las imágenes, estas palabras de Nicolas Bouvier, escritor y artista suizo, nos impidieron abandonar nuestro proyecto:«Creo que es preciso haber pasado uno mismo por el fuego... para clasificar esos graneros de angustia donde, felizmente, también encontramos más seguido de lo que se puede imaginar, suficiente cantidad de pequeños milagros para motivar y alentar a aquellos que en el terreno a menudo deben aceptar lo inaceptable y tolerar lo intolerable como dice un poema japonés de la Edad Media.»






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