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Vanguardia
de la lucha contra el sida
Entre
las prioridades de la Cruz Roja en el Caribe figuran los programas
de educación de jóvenes por otros jóvenes para que se incorporen
a la lucha contra la pandemia. Dichos programas se inspiran
en gran medida de diversas iniciativas regionales y del exitoso
programa de la Cruz Roja Jamaiquina denominado Together
we can (Juntos podemos).
El
método regional se funda en el principio de que la participación
de la juventud es esencial tanto en la concepción como en
la puesta en práctica de los programas. Asimismo, los jóvenes
deben recibir información que les permita protegerse contra
la pandemia, salvándoles la vida.
Dos o tres educadores de la Cruz Roja de la Juventud organizan
cursillos sobre el VIH y las enfermedades de transmisión sexual
(ETS) en su respectiva comunidad en los que se habla sin tapujos
de sexualidad y otras cuestiones que comprometen el desarrollo
de los jóvenes. También se instruye sobre la transmisión del
virus y los comportamientos peligrosos y se fomenta la estima
de sí mismo, el respeto y la dignidad que deben reservarse
a los seropositivos y a los aquejados de sida.
Las charlas son confidenciales y no participan adultos, los
jóvenes se apoyan recíprocamente para encarar los temas con
seriedad y decir lo que sienten. Cada quien aprende de la
experiencia de los demás y una vez que conocen las medidas
de protección transmiten información fidedigna y pertinente
a sus amigos.
Además,
la Cruz Roja ha decidido crear una red regional sobre sida
para facilitar aún más el intercambio de información y experiencias
entre dirigentes de la Cruz Roja de la Juventud, elementos
fundamentales para promover y salvaguardar el futuro de la
región. El Día Mundial del Sida de 1998, se lanzó una campaña
regional de sensibilización pública en la que se instaba a
acabar con la ignorancia, uniéndose a la Cruz Roja en la lucha
contra el sida. En esta gran campaña que duró seis meses se
divulgaron datos sobre la pandemia, se instruyó sobre métodos
de prevención eficaces y se promovieron los derechos humanitarios
de los seropositivos y los aquejados por el sida.
La
Cruz Roja cuenta también con el apoyo de Wendy Fitzwilliam,
Miss Universo 1998, oriunda de Trinidad y Tobago y primera
embajadora de la Juventud de la Cruz Roja del Caribe, que
asumió la defensa de los jóvenes, promoviendo sus derechos
y solicitando nuevas medidas para luchar contra la propagación
del sida. Admirada por jóvenes del Caribe y el resto del mundo,
a través de su labor con la Cruz Roja, la Srta. Fitzwilliam
sigue abogando por promover a los jóvenes como artífices del
cambio en calidad de dirigentes, educadores de sus coetáneos
y defensores de causas.
La
juventud no es el futuro
Más
del 45% de la población mundial es menor de 25 años, los jóvenes
están y seguirán estando expuestos a casi todos los desastres,
ya sean naturales o provocados por el hombre, y a raíz de
su vulnerabilidad deben ser un elemento fundamental de cualquier
programa de desarrollo y de prevención.
El
Movimiento considera que se les debe ofrecer la posibilidad
de utilizar su energía y entusiasmo para propiciar el cambio
y dotarlos de los medios necesarios para liderar este dinámico
proceso.
Habida cuenta de lo antedicho, el principio fundamental de
la participación de la juventud y la enorme influencia recíproca
de los jóvenes son los puntales del programa de desarrollo
de la juventud caribeña. Luke Greeves Ex delegado de desarrollo,
de la Federación, destacado en el Caribe.
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