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En las ondas de Afganistán

por Ayesha Haroon

La BBC se ha unido a las principales organizaciones internacionales de ayuda, entre ellas el CICR, para producir una serie sobre la manera en que los habitantes de una aldea típica de Afganistán reconstruyen su vida.

En Villa Alta, situada en alguna parte del escarpado territorio afgano, viven personajes reales, gente que combate la frustración y se alegra de los triunfos, sueña con un mañana mejor y trata de resolver los problemas cotidianos en un país desagarrado por la guerra.

Divertirse con sus bromas y rivalidades, ser testigo de las peleas entre suegras y nueras, compartir los pesares y enorgullecerse de los éxitos de todos ellos, hace que uno tienda a olvidar que en realidad se trata de una aldea ficticia, producto de la imaginación de Godon Adam, por entonces jefe del Servicio de la BBC en Pashto, y realizada a principios de 1994 por John Butt en el ámbito del proyecto de serie educativa de la BBC en Afganistán “Nueva casa, nueva vida”.

 

 

Emisión humanitaria a la hora de mayor audiencia

Hoy los personajes, desde el villano Jabbar Jan al socorrista Alí Gul, son tan reales para los oyentes de Pashto como sus propios vecinos. Primera serie en esta parte del mundo, “Nueva casa, nueva vida” es un ejemplo concreto de la manera en que las organizaciones internacionales de ayuda y las emisoras pueden combinar recursos para mejorar la calidad de vida en un país del que por lo general, solo se evocan las calamidades del conflicto.

Afganistán fue invadido por la URSS y hoy se debate en medio de una guerra civil. Habida cuenta de que el sistema de educación suele ser el más afectado durante una guerra, la serie es a menudo el único medio de información para casi un millón de oyentes tanto en Afganistán como en los campamentos de refugiados de Pakistán. El elenco y los guionistas que trabajaron en este proyecto para radio y televisión, antes del éxodo de Kabul, están orgullosos de haber contribuido a mejorar la vida de sus compatriotas.

En la serie se emiten mensajes sobre salud, educación, valores humanitarios, cuestiones económicas, agricultura y otros temas que sientan las bases para un futuro desarrollo global.

El diálgo y el guión giran en torno a mensajes educativos creados con la ayuda de expertos. Así por ejemplo, un agricultor no solo dará una charla a los autores sobre la manera de cultivar el huerto, también se le consultará, sobre el contenido del guión.

Alí Gul entra en escena

Cuando se preparaba la serie, el CICR acariciaba la idea de que el personaje de Alí Gul participara, dado que este portavoz de mensajes humanitarios, ya era bien conocido por los afganos. Los editores, sin embargo, tenían reservas al respecto ya que había aparecido en una historieta publicada en la prensa sobre la guerra de Afganistán y que el cometido de la serie era propugnar soluciones al conflicto armado. Se esperaba que cuando empezara a emitirse, el conflicto hubiera terminado.

Desgraciadamente no fue así, peor aún, el conflicto se extendió de la capital al interior del país y dado que la serie se propone reflejar la realidad, el argumento se desarrolla en medio del conflicto. Entonces, se consideró que Alí Gul sería el medio más idóneo de comunicar mensajes humanitarios.

El personaje hizo su aparición en el 27º episodio, asistiendo a los heridos en una batalla. Uno de los que reciben su ayuda es Zalmay, hijo de una viuda de Villa Alta. Luego, gracias a la influencia de Alí Gul, Zalmay se convence de que es mejor ayudar a su madre en la aldea que seguir combatiendo en el frente.

Alí Gul también aparece en otras situaciones, comunicando mensajes humanitarios, en uno de los episodios razona con un soladado que no permite que los enemigos reciban atención de salud. En otros dona sangre, persuade a los soldados de que dejen pasar a una ambulancia y les impide maltratar a los prisioneros de guerra.

 

Historietas que divulgan valores

La serie se presta perfectamente para trasmitir mensajes simples y pertinentes sobre educación, salud, economía, lucha contra la droga y principios humanitarios. La serie los pone en escena con naturalidad y, por ende, entretiene y educa a la audiencia. Demuestra ingeniosamente la manera de aplicar principios y valores en la vida cotidiana sin pontificar.

A su vez, la brevedad de la misma crea la necesidad de reforzar los mensajes; necesidad a la que subvienen otros medios de comunicación. “No podemos dejar que la dimensión educativa cobre proporciones que nos obligen a interrumpir la serie” estima John Butt.

En un esfuerzo por consolidar los mensaje de “Nueva casa, nueva vida”, el proyecto se ha ampliado para dar cabida a un periódico de historietas, programas basados en los hechos, entrevistas, mensajes radiofónicos, poemas y canciones.

El periódico de historietas, publicado con asistencia financiera de la UNESCO, sigue al pie de la letra el argumento de la serie, escena por escena y episodio tras episodio. Asimismo subraya los principales mensajes educativos de cada escena.

Si bien resulta fácil referirse al periódico, este último tiene la desventaja de no llegar a todos los hogares afganos, cosa que logra la radio.

Ambos medios de comunicación combinados divulgan y consolidan los mensajes humanitarios en espera del día en que atraviesen las ondas de una Afganistán sin conflictos.

  La serie

Últimamente, el programa se amplió e incluye mensajes de salud pública. Por ejemplo, especialistas en la materia aseveran que un 75% de los problemas de salud pública en Afganistán podrían eliminarse hablando de ellos y distribuyendo jabón a quienes no tienen medios para procurarselo.

De ahí que la BBC registrara a los instructores de los cursos de educación para la salud de la Media Luna Afgana, que cuentan con el apoyo de la Federación, para utilizarlos en futuros episodios de la serie.

Los auditores no saben aún qué papel desempeñará Alí Gul en los episodios relacionados con la salud, si es que desempeña alguno.

Gracias a toda esta labor humanitaria, Alí Gul es un personaje muy famoso a pesar de no ser oriundo de Aldea Alta. “La decisión de hacer participar a este personaje en la serie ha quedado ampliamente justificada tanto por los guiones asociados a él como por la acogida que tuvieron. Nuestra encuesta sobre la audiencia indica que Alí Gul es uno de los personajes más populares de la serie” comenta John Butt, administrador del proyecto.

Shireen Sultan, coordinadora de la evaluación de audiencia del proyecto, visitó hace poco los campamentos situados al este de Afganistán donde viven los desplazados que huyeron de los combates en Kabul, la capital. Uno de los colaboradores que trabaja allí le dijo que a falta de otro entretenimiento, los niños suelen inventar personajes inspirados de Alí Gul.

Los principios humanitarios del Movimiento, divulgados por Alí Gul, son comunes a todos las religiones y filosofías del mundo. El islamismo, principal religión del país, pone especial énfasis en el Primer Sermón del Profeta Mahoma en el que se recalca la importancia de los principios humanitarios.

No es sorprendente, entonces, que los afganos se identifiquen con el personaje de Alí Gul.

Ayesha Haroon
Corresponsal especial de “The Nation”
en Lahore.

 


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