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Semblanzas

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La Dra. Astrid Noklebye Heiberg, Presidenta de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, es la primera mujer que ocupa este alto cargo. La Dra. Heiberg aporta al ejercicio de sus funciones, las competencias y la experiencia atesoradas a lo largo de una vida multifacética.

La primera dama de la Federación

Astrid N. Heiberg tiene la cálida presencia de una abuela cariñosa y atenta, función que por cierto “ejerce” con sus dos nietos: Hanna, de dos años y Peder, recién nacido. Según una de sus hijas, la Dra. Heiberg es una madre que sabe escuchar y tiene gran sentido del humor. Una colega de la Cruz Roja Noruega agrega los calificativos de inteligente y dinámica, y señala que es una excelente promotora del trabajo colectivo, animada de una inmensa capacidad de trabajo. Para ambas, se trata de una mujer que sabe lo que quiere y actúa con energía y perseverancia.

La energía y la capacidad de trabajo de la Dra. Heiberg siempre la han llevado a sumar otras responsabilidades a su carrera de profesora de psiquiatría; ha sido parlamentaria en filas conservadoras, Viceministra de Asuntos Sociales y miembro del gabinete ministerial de la Familia y los Consumidores, en el decenio de 1980; miembro de la asociación Mujeres con Responsabilidades Políticas; observadora en los procesos electorales de Georgia y Zambia; miembro del Comité de Prevención de la Tortura, de la Comisión Europea, y Presidenta de la Cruz Roja Noruega desde 1993. En noviembre de 1997, fue electa Presidenta de la Federación Internacional por la Asamblea General celebrada en Sevilla.

 

 

Una segunda familia

Ciudadana noruega de 61 años, la Dra. Heiberg está muy entusiasmada por el futuro que le espera en su segunda familia, el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Firmemente comprometida con el programa de trabajo en que sustentó su candidatura, uno de sus objetivos primordiales es fortalecer las Sociedades Nacionales y las delegaciones regionales.

“Quisiera favorecer la utilización de más recursos locales a fin de desarrollar a las Sociedades Nacionales”, ha dicho la nueva Presidenta. Para ilustrar esta opinión se refirió a una visita a África occidental, donde se entrevistó con el Secretario General de la Cruz Roja de Sierra Leona, que se encontraba en Liberia desempeñando la función de delegado. “Me gustaría que este tipo de experiencias se repitiera en muchos otros lugares”.

Al ser consultada sobre el significado de ser la primera mujer elegida al frente de la Federación, declaró: “Supongo que mi estilo de dirección es democrático. Considero de suma importancia movilizar al mayor número de personas. Trabajaré en estrecha colaboración con los vicepresidentes. Es importante que aporten sus conocimientos y experiencias a la dirección de la Federación”.

Además, espera intensificar la cooperación entre el CICR y la Federación; al respecto, señaló: “El nuevo acuerdo es un paso importante para mejorar las relaciones entre ambas organizaciones; desde ya hemos establecido un buen ambiente de cooperación con el Sr. Cornelio Sommaruga, Presidente del CICR. Pero subsisten algunos problemas de comunicación en cuanto a la repartición de tareas en regiones donde se dan simultáneamente situaciones de paz y de guerra, como en la ex Yugoslavia”.

En la nueva presidenta, el personal de la Federación encontrará un experta dirigente de trabajo colectivo. “Astrid sabe que tiene que delegar responsabilidades y aprovechar las competencias de sus colaboradores. Al mismo tiempo, es una persona exigente. Puede ser muy severa, y la pereza es una de las cosas que detesta”, dice Sven Mollekleiv, Secretario General de la Cruz Roja Noruega.

La Dra. Heiberg seguirá presidiendo la Sociedad Nacional de Noruega, pero ha previsto suspender sus funciones docentes en la universidad a fin de cumplir cabalmente sus dos mandatos presidenciales.

Sus múltiples compromisos le impiden dedicarse tanto como quisiera a la vida familiar y a sus amigos, pero cuando lo hace se entrega plenamente, nos dice su hija Lisa, de 31 años y añade: “Sabe escuchar, es muy cariñosa y atenta cuando está en casa y, además podemos contar con ella. Siempre hemos sabido que en caso de necesidad podíamos interrumpirla por muy ocupada que estuviese”.

Helge Kvam
Funcionario del Servicio de Prensa de la Federación.



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