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Sano Ejercicio

Ayuda a las víctimas de las minas

El fútbol es sin duda el deporte más popular del mundo. En calles, parques y campos deportivos, niños y adultos se divierten corriendo y pateando una pelota, actividad vedada a miles de mutilados por la explosión de una mina. Ahora bien la pérdida de una extremidad puede ser mitigada con un miembro ortopédico, y estas personas vuelven a descubrir numerosas actividades, en particular, la de jugar al fútbol.

La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) ha decido apoyar los esfuerzos del CICR por asistir a las víctimas de las minas antipersonal. Se ha comprometido a donar 1.000.000 de francos suizos en los tres próximos años, destinados a los centros ortopédicos de Georgia y Uganda. Además, durante la temporada 1997-1998 de la liga de campeones, ha cedido un espacio publicitario gratuito en la televisión para difundir un aviso sobre los sufrimientos de las víctimas de las minas. Dicho aviso ya ha sido trasmitido en unos 20 países y visto por unos 180.000.000 de personas.
En octubre de 1997, Lennart Johansoon, Presidente de la UEFA, visitó la delegación y el centro ortopédico del CICR en Tiblisi, durante su viaje a Georgia. El punto culminante de ese viaje fue sin duda el partido entre jóvenes jugadores de Tiblisi y jóvenes víctimas de las minas. Por un momento, éstos últimos olvidaron que tenían un miembro artificial.


Siempre presente

La Cruz Roja socorre a damnificados por terremoto
En la madrugada del 26 de septiembre de 1997, un fuertísimo terremoto despertó a los habitantes del centro de Italia. En pocos segundos, el sismo provocó la muerte de 11 personas y graves daños materiales, dejando sin hogar a 100.000 personas y obligando a evacuar cuatro grandes hospitales. La Cruz Roja Italiana intervino con celeridad: en menos de 48 horas distribuyó 4.200 mantas y estableció dos campamentos de emergencia en los que repartió más de 10.000 comidas al día.
Tres meses después del sismo, centenares de personas todavía no tenían vivienda. La Cruz Roja Italiana ha seguido prestando asistencia material y, apoyo moral a la población traumatizada por la catástrofe. Como lo dijera un damnificado, “el mero hecho de que alguien escuche nuestros problemas y nos ofrezca su dedicación y su compasión nos da ánimo para emprender la reconstrucción”.


Victoria de toda la humanidad

Ciento veintitrés Estados firman el tratado que prohíbe las minas antipersonal

En diciembre pasado, dirigentes de todo el mundo se congregaron para firmar el tratado de prohibición total de la producción, utilización, transferencia y almacenamiento de minas antipersonal. Cada año, las minas antipersonal matan o mutilan a miles de víctimas, tanto civiles como militares.

Fundamentalmente, gracias a la dinámica y perseverante labor de sensibilización y denuncia de los estragos provocados por estas armas, llevada a cabo por las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, el CICR, las múltiples organizaciones agrupadas en la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersonal y numerosas personalidades de la comunidad internacional, el tratado recibió la firma de 123 Estados.

La adopción de este instrumento internacional ha sido saludada por muchos jefes de Estado y de gobierno, y en particular por el presidente del CICR como “una victoria de la humanidad”. Pero “esta victoria será total, sólo cuando cada mina existente haya sido recogida de los campos de batalla y los campos de cultivo, y cuando las víctimas reciban la atención que necesitan”, dijo el Presidente Sommaruga.

Varios Estados aprovecharon la ceremonia de firma para anunciar aportes de mayor cuantía para la remoción de minas y la asistencia a las víctimas. El tratado indica que esta ayuda se prestará por intermedio de instituciones como la Cruz Roja y la Media Luna Roja.


Reencuentro histórico

La Cruz Roja Japonesa y la Cruz Roja de Corea del Norte reúnen familias

El 8 de noviembre de 1997 tuvo lugar en el aeropuerto de Narita, Tokio, una reunión de carácter singular. Al cabo de decenios de vivir alejadas de su país natal, quince japonesas casadas con coreanos pudieron regresar a visitar su tierra. Estas mujeres forman parte de las 1.800 ciudadanas japonesas que se trasladaron a Corea del Norte con sus maridos, en el marco de un programa de repatriación iniciado en 1958. Organizaron la reunión las Sociedades Nacionales de Japón y de Corea del Norte.
La parte oficial de esta visita de una semana comenzó con una recepción; luego partieron a sus aldeas de origen, donde pasaron tres días. Allí pudieron compartir momentos de reencuentro con decenas de amigos y familiares, evocando con tristeza la larga separación.

Acompañaban al grupo cuatro miembros de la Cruz Roja de Corea del Norte que aprovecharon la ocasión para visitar diversas instalaciones de la Cruz Roja anfitriona y forjar lazos de amistad con sus homólogos japoneses. Se trata de un acto histórico de fructífera colaboración ente las dos Sociedades Nacionales, que seguramente contribuirá a allanar el camino para establecer una cooperación en otros campos.


Ayuda a las víctimas de un atentado en Sri Lanka

Una gigantesca explosión en el aparcamiento del Hotel Galadari, en pleno centro de Colombo, capital de Sri Lanka, provocó la muerte de 11 personas e hirió gravemente a más de 90. Tras la deflagración hubo un enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y los rebeldes responsables del atentado.

Tan pronto como se supo lo ocurrido, socorristas de la Cruz Roja acudieron al lugar y se ocuparon de recoger los cadáveres y atender a los heridos. Voluntarios reco-rrieron los edificios dañados, en busca de posibles víctimas, operación durante la cual se encontraron bajo el fuego cruzado de policías y rebeldes.

En los últimos años, los socorristas han atendido a las víctimas de las explosiones en el Banco Central, en el terminal de autobuses de Pettah y en la estación de ferrocarriles de Dehiwela. Asimismo, formaron parte de los equipos de socorro que intervinieron en el incendio de una gran refinería de petróleo.


Músicos africanos contra la guerra

La música es uno de los medios más eficientes de comunicar con los demás. Esta fue la idea motriz de la campaña que, apoyada por el CICR, llevaron a cabo seis conocidos artistas del continente para fomentar el respeto debido a los civiles en situaciones de guerra.

Youssou N’dour de Senegal, Papa Wemba de la República Democrática del Congo, Jabu Khanyile y Bayete de Sudáfrica, Lagbaja de Nigeria, Lourdes Van-Dunem de Angola y Lucky Dube de Sudáfrica mancomunaron sus talentos y gran notoriedad para convencer a los africanos de que ha llegado la hora de decir basta y hacer algo para proteger a los civiles en tiempos de guerra.

Antes de iniciar la campaña, los músicos recorrieron algunas de las zonas de África más afectadas por conflictos para ver por sí mismos la realidad que describen en sus canciones. El resultado de su labor fue el álbum So Why?, emotiva obra colectiva que brega por la reconciliación en África. La campaña comenzó oficialmente en 34 países africanos, en octubre de 1997, con la edición de un disco compacto, un libro y un documental (véanse más detalles en la página 27).


 
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