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El Instituto Henry Dunante:
Una apertura impostergable

Entrevista de Jean-François Berger

El venerable Instituto Henry Dunant ha cumplido su ciclo. Fundado en 1965 por el CICR, la Federación Internacional, por ese entonces la Liga, y la Cruz Roja Suiza, se ha decidido transformarlo en el Centro Henry Dunant par el Diálogo Humanitario. No por ello se abandonará la magnifica mansión al borde del lago Leman que puso a disposición la ciudad de Ginebra. Desde su creación, el Instituto se ha dedicado esencialmente a la investigación y a (a formación en los principales campos de actividad del Movimiento. Ahora bien, habida cuenta de los grandes ha venido registrando el mundo desde 1989, los integrantes de los órganos rectores resolvieron estudiar una adaptación que a estas alturas es indispensable.

El Dr. Ernst A. Brugger, consultor de gestión miembro del CICR, a quien se confió el proceso de evaluación y transformación del Instituto, aceptó responder a nuestras preguntas.

¿Cuáles son los motivos principales del cambio y cómo se operó la transición?

La investigación y la enseñanza fueron los pilares del Instituto Henry Dunant desde un principio. Pero, poco a poco, ambas se ampliaron tanto en el CICR como en la Federación en el marco del propio desarrollo de dichas instituciones. Debido a ello, el valor y la importancia del Instituto disminuyeron. Entonces, se me pidió llevar a cabo una amplia consulta con miras a ana zar y redefinir la función del mismo; función potencial que pudo precisarse en cuatro meses, gracias a encuestas y a entrevistas con un centenar de destacadas personalidades del quehacer humanitario.

 

 

Cuáles son los cambios prioritarios que se han previsto?

El objetivo primordial del cambio es claro: crear una tribuna de diálogo entre quienes se ocupan de la acción humanitaria y entre éstos y otros interlocutores importantes en esta esfera. La función del nuevo Centro Henry Dunant consistirá en fomentar y facilitar el diálogo intersectorial, intercultural e interdisciplinario. A tales efectos, habrá que dotarse de una metodología de vanguardia que permita valorar el análisis y la pericia existentes, y de una capacidad de organización y gestión del debate a alto nivel. Los temas abordados deberán ser pertinentes, e incluso provocadores, pero nunca complacientes, de manera que propicien intervenciones innovadoras y permitan detectar las facetas positivas y tas facetas negativas de las acciones humanitarias. Por último, es imprescindible que el Centro se abra hacia el exterior del Movimiento y que actúe con neutralidad e imparcialidad.

Entonces, el Centro contará con nuevos «asociados», ¿a quienes se dirigirá?

Principalmente, a las demás instituciones y organismos que se ocupan de asuntos humanitarios, ya sea en el ámbito de la ONU o de las ONG, sin olvidar los dirigentes del sector privado. Lo importante es que la selección de estos nuevos «asociados» sea de orden intercultural y universal. Por lo tanto, será una meta difícil, en virtud del carácter singularmente occidental de la acción humanitaria contemporánea. Ahora bien, la apertura en dirección del Sur y del Este es una condición sine qua non del éxito del nuevo Centro.

 
 

¿Cuándo comenzará a funcionar?

A principios del año próximo. Actualmente, estamos a la búsqueda de un director ejecutivo que será seleccionado en base a un aviso publicado en todo el mundo. El director contará con el apoyo de una decena de colaboradores. Desde el punto de vista jurídico, el Centro dejará de ser una asociación para convertirse en una fundación, cuyo presupuesto asciende a 3.500.000 francos suizos de Los cuales ya tenemos asegurados los dos tercios.

Sin duda, ésta apertura no alegrará a todos los integrantes del Movimiento. ¿Qué lugar ocupará este último en el nuevo Centro?

Huelga decir que las tres instituciones fundadoras CICR, Federación y Cruz Roja Suiza - seguirán siendo miembro derecho. El Movimiento perderá tan solo La exclusividad de utilización del Centro, lo que podría considerarse una carencia. Pero al mismo tiempo, ganará en lo que se refiere a la apertura. De hecho, cabe señalar que todas Las personas consultadas acerca de La evolución del Instituto, se pronunciaron a favor de una creciente apertura del Movimiento hacia los demás interlocutores del quehacer humanitario, estimando que esa actitud redundará en beneficio de todo el Movimiento. Lo que equivale a constatar que dando, se puede ganar.

 

Entrevista de Jean-François Berger



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