Volver a la página
principal de la revista

Página précédante

 

Danza humanitaria

El primer bailarín Julio Bocca, de nacionalidad argentina, puso su talento al servicio de la difusión del derecho internacional humanitario. Bocca, que ha hecho soñar a espectadores del mundo entero, incluyendo países devastados por la guerra, es el protagonista del aviso de televisión, producido por la Delegación Regional del CICR en Buenos Aires, y en el cual, las imágenes de víctimas de conflictos armados van desfilando por el cuerpo del bailarín en movimiento. Difundido por numerosas canales de América Latina, este aviso es un ejemplo innovador del enorme poder movilizador de los artistas en favor de causas humanitarias.

Nuevo Presidente

Don Juan Manuel Suárez del Toro Rivero es miembro activo del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja desde que ingresara a la Cruz Roja de la Juventud de la sección de Gran Canaria en 1971. Tras haber ocupado varios cargos, asumió la presidencia de la Cruz Roja Española en junio de 1994 y el pasado mes de noviembre fue electo presidente de la Federación Internacional por la Asamblea General reunida en Ginebra. Su predecesora, la Dra. Astrid N. Heiberg, primera presidenta de la citada institución, ocupaba el cargo desde 1997.

En el discurso de aceptación, Don Juan Manual Suárez del Toro Rivero, de 49 años, dijo a los delegados que significaba mucho para él que un "voluntario pudiera llegar a ser presidente de la Federación". Acto seguido, esbozó su visión de "una Federación que piensa, conceptúa y actúa en consecuencia" para ser el punto de referencia de otras organizaciones que prestan ayuda humanitaria.

Ingeniero Superior Industrial, fue profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, es director de una empresa de servicios de transporte público, y ha desarrollado toda su actividad de proyección pública en el seno del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja; fue miembro del Consejo Ejecutivo (hoy Junta de Gobierno) y vicepresidente de la Federación cuya Comisión de Desarrollo también presidió. Además, fue galardonado con la Medalla de Oro de la Cruz Roja Española y la Gran Cruz del Ministerio de Defensa, de España, por su contribución a las operaciones humanitarias. Don Juan Manuel Suárez del Toro Rivero es casado y padre de dos hijas.

Búsqueda en África occidental

El proceso de dinamizar más los servicios de búsqueda en África occidental prosiguió con un seminario regional en Grand Bassam, Côte d'Ivoire, del 2 al 6 de septiembre de 2001, que fue organizado por el CICR y en el que participaron 15 especialistas de servicios de búsqueda de la región. La finalidad del seminario era reforzar las redes de búsqueda regionales y presentar a los participantes nuevas técnicas e instrumentos para restablecer lazos familiares. La experiencia de algunas Sociedades Nacionales, como por ejemplo la de Kenya, resultó ser muy valiosa ya que sirve de plataforma de coordinación para las Sociedades Nacionales de Etiopía, Somalia, Sudán, Tanzania y Uganda. La meta global es ampliar estas experiencias a toda la red africana de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Un lugar para Recordar

El pasado mes de julio se inauguró en Ottawa un monumento en conmemoración del aporte canadiense al quehacer humanitario y en homenaje a quienes consagraron su vida al desarrollo internacional y la asistencia humanitaria. Este proyecto fue inspirado por la trágica muerte de Tim Stone, Director Ejecutivo del Programa de Tecnologías relacionadas con la Salud, que falleció en el avión de Ethiopian Airlines que fuera secuestrado y que se estrelló en el archipiélago de las Comoras en 1996, y por la muerte de Nancy Malloy, enfermera de la Cruz Roja Canadiense, que ese mismo año fue asesinada junto con cinco de sus colegas en Novye Atagi, Chechenia. "Este importante monumento nos recuerda a todos, los riesgos inherentes a la labor humanitaria", declaró Michael Rudiak de la Cruz Roja Canadiense.

La importancia de la formación

El CICR adquirió el acceso a un centro de formación que se encuentra en Ecogia, a 15 kilómetors de Ginebra. Habitado desde 1022, el centro alojó un orfanato hasta 1993. El inmenso terreno en torno del edificio es ideal para los ejercicios prácticos que son un componente esencial de la formación de los 250 nuevos candidatos del CICR. Esta nueva adquisición ha permitido centralizar la formación y crear sinergias importantes,sobre todo con otras organizaciones humanitarias.


Arriba | Contáctenos | Créditos | Revista actual | Webmaster


© 2001 | Copyright