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Reconstruir una Sociedad Nacional

por Rosemarie North

La Cruz Roja de Sierra Leona se ha propuesto Independizarse económicamente. Pero, ¿cómo la Sociedad Nacional del país más pobre del planeta puede reconstruirse y recaudar dinero después de diez años de guerra civil?

Rosemarie North /
Federación Internacional

LOS habitantes de Makeni no despegan el oído de la radio. Escuchan atentos el relato de una mujer ante la Comisión Nacional de la Verdad y la Reconciliación que sobrevivió a un ataque de los rebeldes contra su pueblo cerca de Makeni. “Corrí a esconderme entre los matorrales”, cuenta, “cuando volví al día siguiente, el pueblo estaba desierto, no quedaba nadie. Ese día enterré a 17 personas”.

Makeni cayó en manos de los rebeldes en 1998 y se convirtió en la base de ataques contra otros centros, entre ellos la capital, Freetown. Solamente el año pasado la Cruz Roja consideró que la ciudad ofrecía la seguridad suficiente para reanudar sus actividades. La responsable de salud de la filial de la Cruz Roja en Makem, Kadiatu Dainkey, ayudó a un muchacho a testimoniar ante la Comisión. Los rebeldes lo habían apuñalado en el estómago. La herida cicatrizó mal y le tuvieron que hacer una intervención quirúrgica.

Dada la trágica historia de la ciudad, Kadiatu había esperado que su filial recibiera una asistencia especial para realizar programas que ayudaran a las comunidades afectadas por la guerra a sobrellevar el trauma y a reintegrarse. Pero comprueba con frustración que no fue así. “Tenemos necesidades bastante diferentes de las de otras ciudades, que han estado trabajando durante un período más largo. Nosotros no tenemos nada, tenemos que empezar de cero”.

La filial de Makem, así como toda la Cruz Roja de Sierra Leona, tiene ante sí una ingente tarea. Ayudar al país a superar las secuelas de 10 años de conflicto no será nada fácil. Si a esto sumamos una pobreza extrema y la escasez de recursos internos, los obstáculos que enfrenta la Sociedad Nacional parecen insalvables.

La comunidad internacional está prestando apoyo en el proceso de recuperación. Pero en un momento determinado la ayuda se va a acabar y el país deberá mantenerse por sí mismo, y también la Cruz Roja. Ante esta eventualidad, muchas filiales de la Cruz Roja han decidido trazar proyectos generadores de ingresos.

Recaudar fondos localmente

En Kenema, en el sur del país, el presidente de la filial, Sandy Moijueh, dice que si tuviera ingresos propios, daría preferencia a la lucha contra la fiebre tifoidea. “La gente ha comenzado a morir de esta enfermedad y no sabe cómo se contrae. En Kenema, es urgente hacer algo para evitar nuevas infecciones”.

Antes de la guerra, en Kenema, para reunir fondos se solía alquilar un local para hacer bailes. Como muchos edificios fueron destruidos durante la guerra, el precio de los alquileres subió tanto que la filial ya no obtenía ningún beneficio con ese sistema.

En Kambia, ciudad situada al noreste de Freetown, el responsable de programas, Steven E B Koroma, tiene otra motivación para recaudar fondos. Su objetivo es fortalecer la filial para que esté en condiciones de intervenir en casos de desastre como inundaciones, incendios forestales, epidemias y huracanes.

Kambia obtiene dinero de proyectos tales como plantaciones de palmas para la fabricación de aceite y un hospedaje. Otra fuente de ingresos es la cotización de los miembros, jefes y otros dirigentes, que oscila entre medio dólar y un dólar y medio estadounidense. Como muchas filiales, Kambia no obliga a las personas a pagar las cotizaciones si no pueden.


Rosemarie North /
Federación Internacional


Satisfacer las necesidades de las personas más vulnerables y garantizar la supervivencia económica de la Sociedad Nacional son las principales tareas que aguardan a la Cruz Roja de Sierra Leona.

Aprender de la experiencia

Algunos proyectos generadores de ingresos no funcionan. Cerca de Makeni, se instaló un redil con un rebaño de cabras y ovejas flacas. El objetivo era que las personas mutiladas durante la guerra criaran ganado para poder venderlo. Pero la inversión no dio sus frutos. Algunas cabras murieron por comer plástico; otras están enfermas, y los veterinarios son un lujo.

No es fácil colectar fondos localmente. Más del 80 por ciento de los sierraleoneses viven en la extrema pobreza, incapaces de costearse rubros elementales como lo son el agua potable, una alimentación adecuada, la asistencia de salud o la educación. Es el último de los 173 países en el Índice de Desarrollo Humano del Programa de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas. El ingreso per cápita es inferior a medio dólar estadounidense por día.

Así pues, la Cruz Roja de Sierra Leona cuenta con los donantes extranjeros para la mayor parte de sus ingresos. Se agradece su generosidad, pero la sociedad muestra el deseo saludable de mantenerse por su propia cuenta y recaudar su propio dinero. Una de las dificultades es que se necesitan miembros para poder obtener ingresos. Miles de personas, incluidos los miembros, fueron desplazadas por el conflicto. Para complicar las cosas, la población no confiaba en la Cruz Roja. No podían entender que la organización prestara asistencia a todos los bandos durante el conflicto.

A pesar de la destrucción de la guerra, hoy sólo dos distritos no tienen filiales activas.

Uno de ellos es Pujehun en el este del país. Una vez que la filial posea su propio local, podrá obtener el estatuto de filial, explican el presidente, Emmanuel J Kallon, y el coordinador, John S Koroma, desde una oficina que pagaron ellos de su bolsillo. Los jefes locales han donado un gran parcela de tierra. Y la Cruz Roja de Sierra Leona ha proporcionado fondos adicionales para construir un edificio que se terminará este año.

Iniciativas locales para recaudar dinero

A pesar de que Pujehun desearía ser más fuerte, tiene 600 miembros repartidos en cinco grupos. El problema es lograr de ellos un compromiso, comenta Emmanuel. “Hacemos realmente todo lo posible por alentar a la gente a interesarse y participar”.

Por su ubicación geográfica cerca de la frontera con Liberia en el este de Sierra Leona, Pujehun fue una de las primeras zonas en ser tomada por los rebeldes en la guerra. Desde que se declaró la paz el año pasado, ha vuelto un gran número de personas desplazadas desde otras partes del país. Viven allí muchas personas mutiladas y traumatizadas por la guerra. Y la paz es inestable. Cerca de la frontera con Liberia, se pueden escuchar los disparos. Sin duda queda muchísimo por hacer. Emmanuel lamenta que muchas organizaciones internacionales cesaron sus actividades casi inmediatamente después de terminados los combates.

Una vez que sea una filial, Pujehun espera iniciar proyectos, por ejemplo, de alfabetización para jóvenes que nunca han tenido la oportunidad de ir a la escuela, establecimiento de dispensarios, agua y saneamiento, prevención de incendios en las viviendas de madera y rehabilitación de las personas afectadas por la guerra.

Bo, una de las filiales más fuertes, ha recaudado dinero y se ha forjado una buena imagen gracias a los contratos obtenidos de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales. Por ejemplo, distribuye alimentos suplementarios del Programa Mundial de Alimentos a través del dispensario de la filial, traslada pacientes dados de alta del hospital, dirige un proyecto de cultivo de arroz para el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y organiza el entierro de personas que fallecen en los campamentos de refugiados vecinos.

En una reunión con las Sociedades Nacionales participantes que proveen de fondos, el presidente de la Cruz Roja de Sierra Leona, el doctor Jalloh, indicó que siguen necesitando ayuda exterior. “El Gobierno de Sierra Leona se topa con no pocas dificultades para satisfacer las necesidades humanitarias del país y requiere apoyo. A muchos de nosotros nos inquieta la situación. Se ha restaurado la paz en este país y tarde o temprano tendremos que mantenernos por nosotros mismos con escasísimos recursos”.

 

Rosemarie North
Enviada a Sierra Leona por la Federación Internacional.


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