Volver a la página principal de la revista

Página suiguiente
 


©Till Mayer / Federación Internacional

Hacia la recuperación

La ciudad iraní de Bam va levantando cabeza cinco meses después del devastador terremoto que costó la vida a decenas de miles de personas y destruyó la casi totalidad de los edificios. Todas las personas que habían quedado sin techo se han instalado ahora en viviendas prefabricadas, donación del Gobierno. Sin embargo, sigue latente el temor a un nuevo seísmo.

El Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja desempeña un papel preponderante en la reconstrucción de Bam que va viento en popa.

"Por el momento, el hospital de campaña de la Media Luna Roja es el único centro sanitario que presta atención médica a la población de Bam".



©Mohammed Babikar / Federación Internacional

Nuevo modo de trabajar

"La gestión de los desastres podría significar la diferencia entre la vida y la muerte. Estoy muy contento de formar parte del equipo nacional de respuesta a los desastres", afirma Asif Shahab, voluntario de la Cruz Roja.

La Cruz Roja India ha innovado constituyendo el primer equipo nacional de respuesta a los desastres (ENRD) en Asia meridional. Las características geográficas de la región la hacen eternamente vulnerable a diversas catástrofes como ciclones, sequías, inundaciones, terremotos, incendios naturales, desprendimientos de tierra y aludes.

El objetivo de estos equipos es permitir el rápido despliegue de un grupo de personas con variadas competencias y acortar el tiempo de respuesta proporcionando asistencia técnica pertinente inmediatamente después de ocurrido el desastre. Contará con un administrador de operaciones sobre el terreno que colabora estrechamente con la sede nacional. Lo importante es que las personas que forman parte del equipo estarán a disposición localmente, aumentando la rapidez con que pueden intervenir.

El ENRD está compuesto por 10 colaboradores y voluntarios de la Cruz Roja, provistos de una unidad móvil de respuesta en casos de desastre capaz de funcionar de manera autónoma, que se encargará de recopilar información, evaluar las necesidades y movilizar una asistencia inmediata mediante la elaboración de un plan de acción.

El ENRD brindará también apoyo regional a los equipos de evaluación y coordinación sobre el terreno y a los equipos regionales de respuesta a los desastres, supliendo las deficiencias según haga falta.

Si bien su enfoque estaba antes más orientado a la asistencia, la creación del equipo nacional de respuesta a los desastres es la última etapa puesta en práctica por la Cruz Roja India hacia la adopción de una estrategia de gestión de los desastres más integral.



©Simon Pluess / CICR

Ayuda para Haití

El CICR organizó para el personal médico de varios hospitales en Haití una serie de seminarios centrados en las técnicas de cirugía de guerra, los procedimientos de selección de heridos y las disposiciones básicas del derecho internacional humanitario, particularmente las que confieren protección al personal y a las instalaciones médicas, así como a los pacientes.

El 7 de mayo, se celebró un primer seminario en el Hospital Justiniano, el segundo hospital más grande de la ciudad de Cabo Haitiano. Participaron 42 personas, entre las cuales había médicos, cirujanos, enfermeros e internos. Otro seminario para 50 profesionales de la plantilla médica tuvo lugar el 10 de mayo en el Hospital Universitario de Haití, que es el más grande del país y está ubicado en la capital, Puerto Príncipe.

El cirujano del CICR que organizó los seminarios, doctor Hassan Nasreddine, dijo que éstos ofrecían una oportunidad para intercambiar experiencias con los colegas haitianos y compartir los conocimientos y la práctica especializados del CICR en el ámbito de la cirugía de guerra, y centrar la atención particularmente en el tratamiento de heridas de bala y punzantes.

El mes de abril, dos seminarios similares tuvieron lugar en hospitales de Gonaives y de Puerto Paz. El mes de junio, el CICR y el Ministerio de Salud de Haití celebrarán otros seminarios sobre cirugía de guerra y ética de la profesión médica.

Además, la Federación Internacional apoya a la Cruz Roja de Haití costeando la rehabilitación de la filial de la Cruz Roja de Cité Soleil (Ciudad del Sol), que es la barriada más grande de la capital haitiana, donde viven aproximadamente medio millón de personas. El CICR prestará asistencia técnica para finalizar las obras de construcción. El edificio ofrecerá un lugar seguro donde miembros y voluntarios podrán reunirse y planear cómo abordar algunos de los problemas de su comunidad.

Restablecer la dignidad humana mediante la acción comunitaria será la prioridad de la filial de este abandonado rincón de Puerto Príncipe.



©Federación Internacional

Explosión en Corea del Norte

Era la hora de almuerzo. La escuela de Ryongchon iba quedando vacía y los niños salían camino a casa. Entonces, sobrevino la explosión. Los pequeños fueron derribados por la onda expansiva y los escombros que volaban por todas partes, y algunos sufrieron terribles quemaduras durante la lluvia de fuego que siguió.

De las 161 víctimas mortales que cobró esta explosión ferroviaria en la República Popular Democrática de Corea, 76 eran niños. También lo son más de dos tercios de los 1.300 heridos de mayor gravedad. Tienen el rostro quemado y lacerado. Las lesiones en los ojos son pasmosas.

Ryongchon, ciudad de 27.000 habitantes del norte de la provincia de Pyongan, República Popular Democrática de Corea, fue devastada en abril cuando dos vagones que contenían material explosivo, estallaron e hicieron descarrilar el tren.

La explosión aniquiló la estación y sus alrededores, dañando edificios en un radio de cuatro kilómetros. Casi el 40 por ciento de la ciudad sufrió estragos: 1.850 viviendas destruidas o inhabitables; otras 6.300 parcialmente dañadas; muchos edificios públicos destrozados, y redes de suministro de agua y electricidad paralizadas.

En medio del sufrimiento de esta ciudad en ruinas, no hay dolor más grande que el de las madres que lloran a sus hijos.

Las repercusiones de la explosión se seguirán sintiendo por meses y, en algunos casos, por años, explicó un representante de la Federación Internacional.

Después de la explosión, se distribuyeron miles de juegos de cocina, mantas, bidones de agua, lonas impermeables, pastillas potabilizadoras y botiquines de primeros auxilios, procedentes del centro de socorro de la Cruz Roja en Sinuiju, a cinco kilómetros del lugar de los hechos.

Otra prioridad inmediata para la Cruz Roja fue prestar apoyo a un sistema de salud ya sobrecargado. La Cruz Roja de Corea del Norte y la Organización Mundial de la Salud distribuyeron suministros médicos, como antibióticos, medicamentos básicos y anestésicos.


 
Página suiguiente


Arriba | Contáctenos | Créditos | Revista anteriore | Webmaster | © 2004 | Copyright