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Los jóvenes en primera línea

A comienzos de este año, los representantes de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de la Juventud de Medio Oriente y el Norte de África celebraron su primera reunión formal en Damasco, Siria, con el objetivo de potenciar la voz de los jóvenes dentro del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Los participantes provenían de 11 de los 18 países de la región. Pese a la variedad de idiomas, nacionalidades y religiones, estos jóvenes han querido no sólo expresar una opinión unánime sino también que ésta sea escuchada.

Tras analizar sus capacidades y carencias colectivas, los jóvenes participantes establecieron rápidamente que los desastres naturales, los problemas políticos, las guerras y el crecimiento demográfico, sin hablar de sus propias debilidades internas como la falta de apoyo y de motivación, constituyen graves amenazas externas. Sin embargo, comprobaron con satisfacción que hay más potencialidades colectivas que carencias y más oportunidades que peligros. Los jóvenes voluntarios de la región de Medio Oriente y el Norte de África consideran como sus puntos fuertes la experiencia, la cultura común, la semejanza de las necesidades, la diversidad, la voluntad, la estructura y la comunicación y convienen en que ha llegado el momento de hacer algo juntos.

Su intención es trabajar más eficazmente y hacer más para mejorar la vida de las personas vulnerables. La red regional de la juventud recién constituida, cuyo comité de coordinación fue elegido durante la reunión de Damasco, podría ser una de las mayores oportunidades para lograrlo.


©Åsta Ytre /
Federación Internacional


Prioridad a los jóvenes

La reunión regional se organizó tras la participación de jóvenes en la Asamblea General de la Federación Internacional de 2003 y después de que la IV Conferencia de Medio Oriente y el Norte de África, celebrada en Bahrein en 2004, declarara a los jóvenes como una de las cinco prioridades de acción. Esta conferencia puso de relieve la importancia de medidas concretas como el intercambio de experiencias, el trabajo en red y la creación de asociaciones para impulsar la participación de los jóvenes a todos los niveles de las Sociedades Nacionales y de la Federación Internacional.

Teniendo en cuenta lo anterior, la reunión en Damasco acordó: establecer una red regional de jóvenes con un comité de coordinación eficaz; intercambiar información sobre programas que han tenido éxito atendiendo a las prioridades regionales y trazar un plan de acción regional. El objetivo de este plan es obtener resultados en los programas de la Cruz Roja y la Media Luna Roja de la Juventud y sus estructuras, así como mejorar la sensibilización a nivel local y nacional.

Intercambiar experiencias

Como en muchas otras Sociedades Nacionales, los jóvenes voluntarios de la región representan una reserva muy calificada de conocimientos especializados en áreas como la gestión de desastres y la asistencia en la comunidad. Durante la reunión, se dedicó toda una jornada a que las Sociedades Nacionales intercambiaran experiencias dentro de los programas prioritarios de la región, entre ellos los primeros auxilios basados en la comunidad, la preparación para desastres, la seguridad vial y la prevención del VIH/SIDA.

“El intercambio de experiencias fue para los participantes un ejercicio muy valioso”, asegura Darine El Sabej, asesora de juventud de la región encargada de organizar y animar la reunión.

Una de las experiencias compartidas fue el éxito de la Media Luna Roja de Marruecos por lo que respecta a hacer participar a los jóvenes en la respuesta a desastres. Rachid Yakoubi, coordinador de la juventud de la Sociedad Nacional marroquí, explicó que inicialmente sólo el 65 por ciento de los voluntarios capacitados para casos de catástrofe eran jóvenes y que este porcentaje aumentó casi veinte puntos durante el año. Aludió asimismo a los esfuerzos por incorporar a más mujeres en la respuesta a desastres, especialmente porque algunas se sienten más cómodas al recibir ayuda de sus pares. Gracias a estos esfuerzos, la participación de mujeres en la respuesta a desastres pasó del 19 al 37 por ciento.

Por su parte, los jóvenes de la Cruz Roja Libanesa relataron la realización del programa de educación interpares en materia de VIH. Su experiencia servirá a los jóvenes de las Sociedades Nacionales de Jordania, Líbano, Marrueco y Siria que han decidido organizar un curso de formación para formadores en materia de VIH en Medio Oriente.



Jóvenes voluntarios de la Media Luna Roja Marroquí durante un ejercicio de respuesta a desastres.
©Media Luna Roja Marroquí


Un futuro común

La reunión se centró además en la participación de los jóvenes en la Federación Internacional, así como en la comunicación y planificación.

En una región donde se suele descartar a los jóvenes del proceso de toma de decisiones, la elección de un comité de coordinación fue un acontecimiento importante. Darine cuenta que según muchos participantes esta elección fue uno de los momentos más valiosos de la reunión.

La elección suscitó el entusiasmo de los participantes y tras intensos debates y dos vueltas para la votación, quedó elegido el primer comité de coordinación de la juventud. Integrado por jóvenes de Arabia Saudita, Egipto, Irán, Iraq, Líbano y Palestina, así como por un miembro de la Comisión de la Juventud de la Federación Internacional de la región, el comité pondrá en marcha el plan de acción, coordinará la cooperación y comunicación y abogará en favor del desarrollo de la juventud en la región.

Un nuevo modo de actuar

Los participantes aprendieron más sobre diversas herramientas de planificación y procedieron a hacer un análisis de los puntos fuertes, carencias, oportunidades y amenazas en relación con su situación actual antes de elaborar un plan de acción regional. El plan, elaborado de conformidad con la Estrategia 2010, consta de tres partes: adaptar mejor los programas de la juventud, hacer participar a los jóvenes para contribuir al buen funcionamiento de las Sociedades Nacionales y trabajar juntos más eficazmente con todos los posibles asociados. Se definió una acción clara y realista en cada sección del plan. Para alcanzar los objetivos, los jóvenes deberán cooperar con los dirigentes de sus Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, una medida que según Darine será en algunos casos un desafío. “Lo más importante es que la nueva red y su comité de coordinación sean escuchados por los dirigentes en algunas Sociedades Nacionales de la región”, asegura la asesora. “Los jóvenes van a tener un nuevo modo de actuar; es normal establecer redes pero no utilizar comités de coordinación que sesionen periódicamente para sensibilizar sobre temas específicos. Llevará cierto tiempo acostumbrarse pero cabe esperar que los jóvenes progresen en relación con su plan de acción y obtengan resultados concretos. A través de su labor se pondrá de relieve la importancia de la red”.

 

 

Más cooperación

Otro logro de la primera reunión de la juventud de la región de Medio Oriente y el Norte de África, fuera del plan de acción y de la elección de un comité de coordinación, fue el acercamiento que consiguió entre los jóvenes de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, animándolos a actuar juntos y ayudarse mutuamente.

Durante la reunión se forjaron varios nuevos vínculos entre las Sociedades Nacionales y se consolidaron otros. Así se ha fortalecido la relación entre Iraq y Palestina, con el respaldo de la delegación de la Federación Internacional en Ammán, Jordania. Iraq ha comenzado a recibir asistencia de estos dos asociados para establecer una política y una estructura sobre la juventud y el voluntariado y elaborar un plan de acción bienal.

“Muchas Sociedades Nacionales carecen de sección de la juventud”, comenta Darine. “La reunión motivó a los jóvenes para mejorar su situación y les permitió darse cuenta de que era posible hacer algo por ellos mismos”.

Åsta Ytre
Responsable de comunicaciones de la juventud de la Federación Internacional.

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