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Londres de luto

El 7 de julio un atentado terrorista contra el sistema de transporte londinense dejó más de 50 muertos y unos 700 heridos. En pocos minutos la Cruz Roja Británica estaba manos a la obra. Ambulancias y voluntarios debidamente formados fueron movilizados a los lugares donde tuvieron lugar las cuatro explosiones, socorrieron a cientos de personas afectadas y brindaron ayuda vital a los servicios de emergencia.

La respuesta de la Sociedad Nacional británica la mayor emergencia ocurrida en la capital desde hace muchos años, no terminó allí. En los días y semanas que siguieron a los atentados, la Cruz Roja ha continuado desempeñando un papel preponderante prestando apoyo práctico y reconfortando a los sobrevivientes.

La Sociedad Nacional fue la organización voluntaria directiva en un centro de asistencia familiar establecido por las autoridades británicas tras los ataques y asumió su gestión poco después. Hasta el presente más de 600 personas han recibido apoyo y asesoramiento. La Cruz Roja puso a disposición un servicio de apoyo telefónico, en el que los voluntarios facilitaron información y reconfortaron a más de 1.200 personas que llamaron durante las semanas siguientes a las explosiones.

El alcalde de Londres solicitó a la Cruz Roja Británica que establecieray administrara el fondo benéfico para las víctimas de los atentados de Londres, que recaudó más de 13,8 millones de dólares para las familias de las personas muertas y gravemente heridas. A fines de agosto, se habían otorgado 791.000 dólares a 126 solicitantes y se prevé la asignación de nuevos pagos próximamente.

Las autoridades y los servicios reglamentarios hicieron encomio del compromiso mostrado por los voluntarios y el personal de la Cruz Roja Británica durante todo este período.

Martin Flaherty, director de Operaciones del Servicio de Ambulancias de Londres, escribió más tarde al secretario general de la Cruz Roja Británica, Sir Nicholas Young, para expresar su agradecimiento.

Tras la promulgación, en noviembre de 2004, de la ley de contingencia civil, el Gobierno del Reino Unido debe prever, en su planificación de emergencia, la contribución a las organizaciones voluntarias junto con la de los servicios reglamentarios.

Después de los trágicos acontecimientos del 7 de julio, no se puede pasar por alto la importancia de la labor de organizaciones como la Cruz Roja Británica. Las enseñanzas extraídas de estos atentados fortalecerán la respuesta a las futuras emergencias, dondequiera que ocurran.

 


©David Webb / Cruz Roja Británica


Asistencia de emergencia en Iraq

Más de 800 personas murieron aplastadas o ahogadas en el río Tigris, el 31 de agosto, al cundir el pánico entre los miles de peregrinos que se dirigían en procesión hacia la mezquita de Kazemiya, en el norte de Bagdad. El pánico se apoderó rápidamente de los fieles tras correrse el rumor de que entre la multitud había un terrorista suicida. La mayoría de las víctimas eran mujeres y niños. La Media Luna Roja de Iraq movilizó inmediatamente a 50 voluntarios al lugar del desastre, donde instaló un puesto de primeros auxilios. Puso a disposición ambulancias, vehículos todo terreno y un minibús para evacuar a los muertos y los heridos y distribuyó en camiones botiquines de primeros auxilios y mantas para tres hospitales de la zona. Además, suministró a los hospitales bolsas mortuorias, sábanas y otros artículos médicos.

Tras la escalada de violencia que sobrevino en septiembre en Tal-Afar, localidad situada en el norte de Iraq, las personas han seguido huyendo de su hogar. La Media Luna Roja de Iraq estima que unas 5.000 familias se han refugiado en las ciudades y pueblos aledaños. La Sociedad Nacional ha instalado campamentos en torno a Tal-Afar para albergar a las familias desplazadas y el CICR ha suministrado a la filial de Mosul de la Media Luna Roja 5.000 canastos de alimentos, 1.000 bidones, 1.000 baldes, 1.000 mantas, 100 carpas, 600 cocinas de queroseno y 600 estuches de higiene. Desde el comienzo de la operación militar en Tal-Afar, en julio, el CICR ha proporcionado 180.000 litros de agua potable por día a 900 familias.

 


REUTERS / Thaier Al-Sudani,
cortesíade www.alertnet.org


Libres por fin

El 18 de agosto de 2005, el Frente Polisario liberó a los 404 prisionero marroquíes en su poder. Fueron repatriados a Marruecos, bajo los auspicios del CICR, tras la mediación de Estados Unidos. Esta liberación pone fin a más de 20 años de reclusión, algunos de ellos fueron capturados en 1975. La repatriación es una etapa importante en la resolución de las consecuencias humanitarias del conflicto en el Sahara occidental. Las visitas que efectuaron los delegados del CICR a estos hombres durante todos esos años les permitieron mantenerse en contacto con sus familiares. La principal preocupación de los prisioneros liberados era cómo se les iba a recibir de vuelta en su hogar.

Entretanto, el CICR proseguirá sus esfuerzos para garantizar que se elucide la suerte de todas las personas dadas por desaparecidas en el marco de este conflicto y que las familias que viven en la angustia de no saber lo que ha ocurrido a sus seres queridos reciban por fin alguna información.

 


©Marc Bouvier / CICR


Un emblema adicional

El 13 de septiembre, el Gobierno suizo anunció su intención de convocar una conferencia diplomática antes de finales del año para aprobar otro emblema, además de los de la cruz roja y la media luna roja, intención por la cual se congratula el Movimiento Internacional. La adopción de otro emblema permitirá una solución global y duradera a esta cuestión.

La conferencia diplomática reunirá a los Gobiernos de los 192 Estados Partes en los Convenios de Ginebra para examinar la aprobación de un tercer protocolo adicional a los Convenios, mediante el cual se establezca un emblema protector más. El nuevo signo es un “marco rojo cuadrado sobre fondo blanco, colocado sobre uno de sus vértices” y gozará en todos los aspectos del mismo estatuto que los emblemas de la cruz roja y la media luna roja. Llevará el nombre de cristal rojo.

El nuevo emblema estará desprovisto de toda connotación religiosa, política o de cualquier otra índole. Permitirá que las Sociedades Nacionales que no han podido utilizar los emblemas existentes sean miembros de pleno derecho del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y que éste cumpla el Principio Fundamental de universalidad.

El CICR y la Federación Internacional seguirán utilizando los emblemas existentes. Sin embargo, en circunstancias excepcionales, ellos y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja podrán utilizar el tercer emblema para facilitar su labor.

 

 


Dunant es llevado a la pantalla

La última película sobre Henry Dunant data de hace más de 50 años. Basada en una historia real, Red on the Cross es una ficción de la búsqueda de Dunant que lo llevó a fundar la Cruz Roja. En el filme se relatan los cinco años de esfuerzos de Dunant por convencer a los países del mundo de que permitieran a una organización de socorro cuidar de los heridos caídos en el campo de batalla, sin distinción de banderas. La historia épica es una importante coproducción internacional de Bohemian Films, Télévision Suisse Romande (TSR, Suiza), Dune, France 2, Pale Blue Productions (Austria) y ENTV (Argelia) con el apoyo de la Unión Europea de Difusión. Escrita por Claude-Michel Rome, en colaboración con el director, Dominique Othenin-Girard, esta película para la televisión, de 90 minutos, presenta un elenco internacional en el que figuran Thomas Jouannet en el papel de Henry Dunant, Emilie Dequenne, Jean-François Balmer, Michel Galabru y Tom Novembre. Red on the Cross se producirá también en DVD, en el que se incluirá una historia actualizada del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

 


©David Koskas

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