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Ayudar a entender

 

La Cruz Roja Británica emprendió una iniciativa con objeto de ayudar a entender a un público ávido de noticias detalladas.

Cuando se trata de difundir una noticia sobre desastres naturales o provocados por el hombre, las organizaciones humanitarias y los profesionales de los medios de comunicación no siempre están en la misma página.

Para los trabajadores humanitarios, la cobertura mediática a menudo parece rimbombante o superficial. Los medios informativos no suelen explicar las causas complejas de una situación y esta falta de información no ayuda a los dirigentes políticos y al público a encontrar soluciones.

Los medios de comunicación, por su parte, a veces consideran que las organizaciones humanitarias buscan su beneficio propio y utilizan llamamientos conmovedores simplistas para recaudar fondos o mejorar su propia imagen, eludiendo la responsabilidad o el debate.

Para colmar estas deficiencias, la Cruz Roja Británica ha encabezado desde 2006 un proyecto, titulado "Información desde las zonas de desastre", lo que ha llevado a medios de comunicación y profesionales de la ayuda humanitaria a estudiar la mejor manera de informar al público sobre las emergencias humanitarias complejas.
Un resultado reciente de ese esfuerzo fue el estudio encargado por la Cruz Roja Británica, cuyas conclusiones, publicadas en octubre de 2011, fueron una novedad para muchos en los medios de comunicación y el sector humanitario. Al público británico le encantan las informaciones con muchos detalles y considera que los medios de comunicación tradicionales no lo satisfacen en ese sentido. De hecho, solo el 4% de los británicos opina que está "muy bien informado" sobre los temas de ayuda de emergencia y, según la encuesta, casi tres de cada cuatro reconocieron que "no están bien informados".

Según los investigadores, las personas desean comprender mejor las emergencias complejas y, en particular, saber las razones por las cuales ciertos desastres, como la inseguridad alimentaria en el Cuerno de África, continúan año tras año sin dar señales de una mejora perceptible.

Grupos temáticos constituidos por profesionales de los medios de comunicación y trabajadores humanitarios encomiaron la labor realizada en esta encuesta, llevada a cabo por una sociedad de investigación privada. "Los periodistas en general opinaban que al público le interesaba mucho más conocer el aspecto dramático de un incidente que sus causas profundas", observa Adrian Thomas, director de comunicaciones de la Cruz Roja Británica.

"Pero entonces, la crisis del Cuerno de África era muy actual y lo que el público nos dijo a través de la encuesta fue que estaba realmente muy interesado en obtener más información general sobre por qué estaba ocurriendo esa situación. También dijeron que querían saber más sobre cómo funcionaba el sistema de asistencia internacional".

La discusión se produjo en un momento en que muchas personas en Gran Bretaña se habían empezado a interrogar seriamente sobre el papel de los medios de comunicación británicos, que estaban en la mirilla debido al ahora tristemente célebre escándalo en el que varios periodistas fueron acusados de espiar ilegalmente los buzones de voz privados de varias personalidades.

Al mismo tiempo, otros grupos de vigilancia de medios también se han sumado al debate sobre cómo éstos cubren la asistencia humanitaria. En diciembre de 2011, el International Broadcasting Trust, una organización no gubernamental del Reino Unido de la que la Cruz Roja Británica es miembro, publicó un informe sobre la hambruna en el este de África (http://www.ibt.org.uk/), en el que se cuestionaba la forma en que tanto los medios de comunicación como los trabajadores humanitarios manejaban la crisis del Cuerno de África.

Según el informe, se criticó a veces la lentitud de la cobertura mediática de la crisis en el este de África y el uso de imágenes de prensa sensacionalista que recordaba al periodismo superficial de mediados de los años ochenta y una tendencia a centrarse en el campamento de refugiados de Dadaab y pasar por alto el contexto más amplio.

En el informe también se subrayaba que otras ONG entrevistadas consideraron que era difícil criticar a los medios de comunicación y tildarlos de superficiales cuando sus propios mensajes eran a menudo demasiado simplistas y no supieron resolver las limitaciones de la asistencia humanitaria frente a la violencia y al caos político en Somalia.

Detrás de los titulares

¿Cómo resolver estas carencias? Para la Cruz Roja Británica, la solución es seguir impulsando la labor de los medios tradicionales y al mismo tiempo fomentar la sed de conocimiento que se manifiesta a través de los medios sociales.

Viene al caso mencionar el programa “Semillas del cambio”, iniciado en septiembre de 2011, con objeto de dialogar directamente con los ciudadanos a través de los medios sociales sobre las causas del hambre y la sequía cíclica, así como sobre los desafíos y las posibilidades para hallar soluciones de largo plazo.

El resultado más visible es un vídeo de tres minutos, “La inseguridad alimentaria, cómo ocurre y qué se puede hacer al respecto”, en el que se explica de manera sencilla pero interesante, las diversas causas de la inseguridad alimentaria (http://www.youtube.com/watch?v=79UGlB1IRh4).

"Ese video se ha difundido y se ha descargado en todo el mundo, esencialmente para decir a la gente que no es simplemente que las cosechas sean malas y la gente pase hambre", señala Thomas. "No es una sola causa la que los medios nos dan a conocer, sino una serie de problemas y estructuras complejos e interrelacionados que se vinculan, por ende, a la crisis. Aparte de buscar soluciones, tratamos también de forjar la resiliencia de las comunidades y reforzar los sistemas alimentarios”.

El poder de los medios sociales es que las personas que ven y luego comparten esos videos por lo general no son tan pasivas como los telespectadores. A menudo forman parte de una comunidad o una red de personas que están motivadas por la curiosidad o la compasión, no solo por la esperanza de vender periódicos o aumentar los ingresos del canal gracias a la publicidad. Además, permite a las personas en el terreno comunicarse directamente con los lectores interesados, sin intermediarios. "Ese tipo de comunicación desde el terreno, procedente directamente de la gente en Francia o el Reino Unido, es muy poderosa".

Información desde casa

Siguiendo su experiencia con la información desde las zonas de desastre, la Cruz Roja Británica está estudiando la forma en que los medios de comunicación cubren la información más cerca de casa, viendo cómo las personas vulnerables en suelo británico están representadas en los medios de comunicación.

"Nos hemos acostumbrado a centrarnos en los problemas que se plantean en las intervenciones internacionales en casos de emergencia, pero por primera vez examinamos los problemas internos y, en particular, la estigmatización de los refugiados y solicitantes de asilo en los medios de comunicación", precisa Thomas. Para ello, la Cruz Roja Británica ha encargado un nuevo estudio a fin de conocer cómo la cobertura mediática sobre los refugiados y los solicitantes de asilo repercute en su vida cotidiana.

"Por otro lado, también estamos organizando una serie de talleres para periodistas ciudadanos, con objeto de obtener sus puntos de vista y ayudar a los propios beneficiarios a relatar sus historias al mundo", señala. "Vamos a tratar de publicar esas historias a través de los medios sociales a fin de ayudar al público británico a entender el panorama general cuando se trata de los que buscan asilo o protección".

 



 

 

 

 

 

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