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La neutralidad radical

 

Los críticos del principio de neutralidad en la acción humanitaria a veces crean un nexo desafortunado entre neutralidad y pasividad, una posición carente de sentido crítico o de poca firmeza destinada a apaciguar y no a confrontar. Esos críticos deberían leer el artículo sobre los voluntarios de la Media Luna Roja Árabe Siria, escrito por la periodista del New York Times, Anne Barnard.

Anne Barnard relata en un artículo de fondo, publicado el 3 de junio de 2013, las rondas diarias de un grupo de voluntarios de la filial de Damasco de la Media Luna Roja Árabe Siria en un mundo fuertemente dividido por líneas partidistas, en el que la labor de rescate que realizan día y noche se nutre de neutralidad e imparcialidad.

“Su misión, según dicen los voluntarios, es prestar ayuda a las personas necesitadas, sin considerar su credo político”, escribe. “En el conflicto polarizado de Siria, eso equivale a una postura radical. En todo el país, los voluntarios han pagado un precio muy alto”.

Incluso ir a trabajar es una opción peligrosa. Piensen en la trágica muerte de Abdo Darwish, un conductor de la filial de Al-Hassakeh que recibió un disparo cuando se dirigía al trabajo el 14 de mayo. Darwish llevaba el uniforme de la Media Luna Roja Árabe Siria, en el que se indicaba claramente su afiliación al Movimiento, cuando fue asesinado por francotiradores.

Tras el recrudecimiento de la violencia en todo el país, los ataques contra los trabajadores de salud y el personal de socorro han ido en aumento. El conflicto en Siria se ha cobrado la vida de al menos 20 voluntarios de la Media Luna Roja Árabe Siria. Los bienes de la Sociedad Nacional (incluso vehículos y locales que enarbolan claramente su emblema) también han sido objeto de ataques. El bombardeo de la filial de la Media Luna Roja en Homs, el 15 de mayo, es un ejemplo.

En respuesta, la Media Luna Roja Árabe Siria, el CICR y la Federación Internacional han pedido reiteradamente a las partes en conflicto que respeten a los voluntarios y al resto del personal del Movimiento, así como los emblemas colocados en locales, vehículos y ropa.

Correr riesgos

En un conflicto que ya ha cobrado más de 93.000 vidas, según una estimación facilitada en julio por las Naciones Unidas, simples actos de la vida cotidiana pueden ser muy peligrosos. Para los que habitualmente intervienen en la tarea de salvar a los demás, el peligro es aún mayor. “Es simple. Hay que salir a la calle para hacer el turno”, dice Raed Altawil, voluntario desde hace 19 años y coordinador de los servicios de emergencia de la filial de Damasco.

Además de las balas y las bombas, está el peligro de la detención arbitraria. Según la Media Luna Roja Árabe Siria, muchos voluntarios han sido detenidos mientras cumplían su labor humanitaria. El mismo Altawil fue detenido en noviembre de 2012 y pasó 69 días en un centro de detención, durante los cuales, cuenta, fue víctima de malos tratos y perdió mucho peso.

Mientras tanto, varios casos similares también han captado la atención de los grupos de derechos humanos y medios de comunicación. El presidente de la Sociedad Nacional siria Abdul Rahman Attar ha denunciado los asesinatos y detenciones de voluntarios durante las visitas de la prensa extranjera, los donantes y los dignatarios.

Debido a estos peligros Altawil, de 36 años, ha recomendado al Movimiento que mejore los sistemas de seguimiento, apoyo, protección y defensa de los voluntarios y sus familias que son detenidos o trabajan en situaciones de conflicto.
 
“Los voluntarios están en primera línea, ya que son del lugar y por eso saben cómo operar y ayudar a la gente”, dice Altawil. “Pero por lo mismo corren mayor peligro. [Las partes en conflicto] saben que si matan o arrestan a un lugareño, ello no traerá mayores consecuencias”.

Afortunadamente, dice, los equipos de emergencia de la Media Luna Roja Árabe Siria se han forjado una sólida reputación y han fortalecido sus competencias, lo que les permite seguir prestando servicios incluso después de la pérdida o la detención de un colega. “Tenemos una buena reputación. Si la gente ve a un voluntario de la Media Luna Roja, sabe que le ayudará”.

Casi dos años de guerra han consolidado el compromiso de los voluntarios con los Principios Fundamentales y les han permitido mejorar la eficiencia de la labor que realiza la Sociedad Nacional para prestar ayuda a las personas más vulnerables de Siria. ¿Qué hay de los peligros? “Es el precio que se debe pagar para ayudar a la gente”, dice. “Creemos en esta labor. Claro que es más seguro quedarse en casa y cerrar la puerta”.

“Cuando ayudas a la gente, puedes ver los resultados”, añade. “Cuando se elabora un buen programa y se brinda asistencia a la gente, le das la posibilidad de tener un mejor pasar. En algunas zonas de Siria, eso es muy cierto porque no hay absolutamente nada y la población necesita realmente lo que le ofreces”.

 


Hamza Sabano, de 20 años, socorrista de emergencia de la Media Luna Roja Árabe Siria, examina el escenario de un atentado suicida en el centro de Damasco, en abril de 2013.
Fotografía: ©Andrea Bruce/NOOR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Los trabajadores de emergencia de la Media Luna Roja Árabe Siria celebran la liberación de los compañeros de trabajo que fueron detenidos por las fuerzas de seguridad sirias.
Fotografía: ©Andrea Bruce/NOOR

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