Volver a la página
principal de la revista

 

Desde Sídney con amor

Al mismo tiempo que el Movimiento conmemoraba el 150 aniversario de las primeras Sociedades Nacionales, se celebraban sus reuniones estatutarias en Sídney (Australia), en las antípodas de las viejas ciudades de Europa, donde, en 1863, se inició el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

El encuentro fue , en muchos aspectos, un reflejo del gran alcance del Movimiento, no solo en el ámbito geográfico, cultural y técnico, sino también en lo que atañe a las complejas crisis y problemas humanitarios que le toca encarar en el siglo XXI. Organizada por la Cruz Roja Australiana, una Sociedad Nacional a la vanguardia de la tecnología y experta en medios de comunicación, que despliega operaciones nacionales e internacionales sólidas, la reunión brindó a los más de 1.000 delegados participantes la oportunidad de conocer las cuestiones que están en juego en Australia y en la región.


En un día lluvioso en Sídney, durante las reuniones estatutarias de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en noviembre de 2013, los dirigentes, los voluntarios y los simpatizantes de todo el mundo se cubrieron con ponchos impermeables rojos poniendo color en las escalinatas de la Ópera de Sídney, una de las estructuras históricas más emblemáticas de Australia.
Fotografía: ©Louise M. Cooper/Cruz Roja Australiana

“En nombre de los gadigal, les doy la bienvenida”, dijo el anciano aborigen Allen Madden a los delegados, dando así inicio a la gran ceremonia de inauguración. Los gadigal eran el pueblo originario que habitaba en la zona que rodea Sídney, explicaba Madden, mientras continuaba la ceremonia de bienvenida con el ritmo del diyiridú y el ritual de utilizar el humo de ciertas plantas con objeto de purificar o preparar un espacio para actividades o reuniones importantes.

Mientras tanto, la numerosa representación de las naciones insulares del Pacífico no dejaba olvidar que el cambio climático —un gran problema humanitario para los años venideros— afectará directamente al futuro de muchas culturas de esa región. El efecto del cambio climático en la severidad de las tormentas se puso claramente de manifiesto con la llegada del tifón Haiyan a Filipinas justo cuando se dirigían hacia Sídney los delegados de las Sociedades Nacionales de todo el mundo.

La respuesta al tifón se convirtió en un tema definitorio de la conferencia y muchos de los asuntos tratados en los talleres —la diplomacia humanitaria, la coordinación en el Movimiento, la comunicación con los beneficiarios, los llamamientos de fondos— fueron ejemplificados en tiempo real ya que hubo equipos del CICR y de la Federación Internacional, así como de numerosas Sociedades Nacionales, que organizaron operaciones de socorro, dieron conferencias de prensa e hicieron llamamientos.

Del mismo modo, el actual conflicto en Siria, donde la Media Luna Roja Árabe Siria desempeña un papel humanitario primordial (con el apoyo de la Federación Internacional y del CICR) fue otro de los temas cardinales de las conferencias de prensa y los llamamientos públicos para la protección y el apoyo a los esfuerzos humanitarios.

Las reuniones fueron también la ocasión para abordar algunos asuntos internos espinosos, como la cooperación entre la Federación Internacional, las Sociedades Nacionales y el CICR, así como futuras cuestiones externas esenciales, desde el armamento automatizado hasta las armas nucleares o la pérdida de respeto hacia los trabajadores humanitarios en muchos contextos.

El Movimiento también dio la bienvenida a dos nuevas Sociedades Nacionales (Chipre y Sudán del Sur) que tienen admisión oficial en la Federación Internacional. Además, en las reuniones de Sídney fue la primera vez que la Cumbre Mundial de la Juventud se celebra justo antes de la Asamblea General, una decisión deliberada de los organizadores para integrar la energía y el impulso de los jóvenes en el proceso de toma de decisiones, según Ashanta Osborne Moses, presidenta de la Comisión de la Juventud de la Federación Internacional. “Nosotros estamos logrando solo una pequeña parte de lo que somos capaces de hacer, porque no se ha incorporado totalmente a nuestros jóvenes al proceso de toma de decisiones”, aseguró.

El aporte hecho para el desarrollo Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y la continuación de su cumplimiento fue otro de los temas abordados. Dado que las promesas esenciales hechas para 2015 como parte de los ODM de las Naciones Unidas, (erradicar la pobreza extrema, lograr el acceso universal al agua potable y mejorar la salud) no podrán cumplirse antes del plazo fijado para el próximo año, ¿cómo puede el Movimiento ayudar a cambiar las cosas?

Amina Mohammed, Asesora Especial de las Naciones Unidas sobre la Planificación del Desarrollo después de 2015, propuso a las Sociedades Nacionales que ayudaran a establecer la agenda. “Queremos una agenda en la que nos reconozcamos todos, en la que veamos el aporte que hemos hecho después de 2015”, dijo a la concurrencia. “Lo que no queremos es una agenda traída desde Nueva York y pasar luego los próximos cinco años tratando de ponerla en práctica”.

Muchos dirigentes de las Sociedades Nacionales, como Anselme Katiyunguruza, secretario general de la Cruz Roja de Burundi, respondieron diciendo que crear y mantener redes de voluntarios locales es un paso crucial. “Para alcanzar metas de desarrollo importantes, tenemos que transformar a las personas vulnerables en personas a las que se ha dotado de medios para ayudar a los demás”, señaló.

Malcolm Lucard
Redactor jefe de Cruz Roja Media Luna Roja

 



 

 

 

 

 

 

 

 

 


Voices from Sídney

En las reuniones celebradas en Sídney, se destacaron muchos oradores que abordaron con vehemencia temas que van a ocupar el Movimiento en los próximos años. He aquí algunos de ellos.


Fotografía: ©Cruz Roja Australiana



Charlotte Nordström
Fotografía: ©Cruz Roja Australiana

Armas nucleares

Charlotte Nordström, coordinadora voluntaria de la Cruz Roja Noruega

Extracto de su declaración ante el Consejo de Delegados en apoyo de la resolución para la eliminación de las armas nucleares. Crecí después de la guerra fría, por lo tanto, me resulta difícil entender los argumentos que defienden la existencia de las armas nucleares. Pero la extensión del sufrimiento humano que causan nunca ha sido más clara. Por esa razón, hace exactamente un año, los jóvenes de la Cruz Roja en Noruega salieron a las calles para recoger el apoyo a nuestra causa y lo hicimos con gran éxito.

Creo que podemos contribuir a salir del punto muerto que ha persistido por mucho tiempo en las discusiones sobre el desarme nuclear. La prevención es la única opción viable. No vamos a vivir bajo la amenaza que podría destruir toda vida en nuestro planeta, y no vamos a dejar esta labor a los demás.


Objetivos humanitarios

Fiona Terry, escritora y trabajadora humanitaria

En su intervención en el Foro Humanitario, una plataforma para debatir cuestiones humanitarias antes de la apertura de las reuniones estatutarias, en relación con el aumento de ataques contra los trabajadores humanitarios.

Hace veintiún años me subí a un avión de carga en Melbourne que iba rumbo a Somalia. Aterricé en el epicentro de una hambruna. Lo que vimos allí era inimaginable y no estaba preparada en absoluto. Tuvimos que hacer cosas horribles, como decidir quién tendría acceso a los centros de alimentación, porque no teníamos suficientes alimentos para todos. Y la razón por la cual no teníamos suficientes alimentos fue que las milicias armadas nos robaron los suministros humanitarios. Ante esta situación, hicimos lo que pudimos. Nos dimos cuenta de que la única forma que había para aportar víveres, dado que por día morían unas 200 personas, era contratar unas camionetas con ametralladoras montadas en la parte trasera, de modo que podíamos así proteger los alimentos y proporcionar cierta seguridad.

El dilema ético que esto generó —pagar por la seguridad armada para protegernos y entregar la ayuda humanitaria por encima del cañón de un arma— fue inimaginable. Había trabajado en el norte de Irak y nunca ocurrió nada por el estilo. Y, honestamente, pensamos que nunca podría haber una situación tan difícil como la que enfrentamos en 1992 y 1993 en Somalia. Pero estábamos equivocados. Después de dos décadas he vuelto a Somalia y ni siquiera me atrevo a regresar adonde fuimos con aquellos vehículos hace 20 años.

Sí, como comunidad humanitaria nos hemos vuelto mucho más reacios al riesgo. No creo que la gente pueda hacer hoy lo que hicimos entonces. Pero al mismo tiempo, no éramos el blanco de ataques como trabajadores humanitarios. Podíamos quedarnos atrapados en el fuego cruzado, pero no nos mataban ni nos secuestraban por lo que representábamos. Esa es la realidad hoy en día.


Fiona Terry
Fotografía: ©Cruz Roja Australiana


 

Inclusión

Lucy Yaneth Murillo, voluntaria y líder, Cruz Roja Colombiana

Murillo quedó parapléjica tras un accidente de avión hace tres años. Voluntaria antes y después de su accidente, dice que el Movimiento tiene que ver a las personas con discapacidad no solo como beneficiarios, sino como voluntarios, empleados y futuros líderes.

Cuando tienes un accidente que limita tu capacidad física te parece que las organizaciones como la Cruz Roja no son las mejores para ofrecerse como voluntario por el tipo de trabajo que implica. Y la discriminación viene de todas partes, incluso de los otros voluntarios. Así que es necesario que las personas con discapacidad hallen la manera de salvar vidas desde una perspectiva diferente. También es necesario que el Movimiento dé una prioridad absoluta a la inclusión de las personas con discapacidad.


Espíritu emprendedor

Ben Huh, empresario de Internet y director ejecutivo de la red Cheezburger

Huh se define a sí mismo como un empresario de Internet que desarrolla plataformas que “ayudan a personas a hacer reír a otras personas”. A nivel macro, nos estamos alejando de un mundo definido por las jerarquías y acercándonos a un mundo de redes. Y no es que las jerarquías desaparezcan o sean malas, sino que el progreso futuro reside más en la aceptación de las redes de pares. Ya no se trata de estructuras de poder que dicen: “tienes que hacer esto y esto otro”, sino de la organización de personas, cuyos métodos de hacer negocios van a ser mucho más rentables y eficaces a largo plazo.


Ben Huh
Fotografía: ©Cruz Roja Australiana



Juliana Rotich
Fotografía: ©Cruz Roja Australiana

Silos y programas informáticos abiertos

Juliana Rotich
Directora ejecutiva de Ushahidi, que crea programas informáticos de código abierto para su uso en situaciones de crisis en todo el mundo. Lo que hay que pensar a nivel local y mundial es: ¿estamos trabajando en silos? ¿Cuáles son los sistemas y procesos para derribar esos silos de modo que la apertura pueda ser un principio rector? Porque así es como podemos volver a los principios de unidad y universalidad. Nos estamos enterando de que los sistemas cerrados no les dan el efecto y la amplitud deseados, y no son el tipo de invitación a la participación y la comunidad que se obtiene con el sistema de código abierto.


La antorcha humanitaria

Abdulrahman Attar
Presidente de la Media Luna Roja Árabe Siria, al recibir el Premio de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja por la Paz y la Humanidad en nombre de su Sociedad Nacional y de sus voluntarios. Permítanme que les cuente lo que una mujer voluntaria de la Media Luna Roja Árabe Siria contestó cuando le preguntaron lo que significaba el voluntariado para ella: “Mi universidad cerró sus puertas y dejé de enseñar. Perdí mi trabajo y mi casa. Pero quería ayudar a mi pueblo y mi patria. Lo único que me quedaba era el alma y sólo deseaba dársela a la Media Luna Roja Árabe Siria y al Movimiento Internacional, en los que realmente creo”. Estos son los principios de los voluntarios de la Sociedad Nacional siria. Quizás nosotros, el Movimiento Internacional, no podemos resolver los problemas del mundo, pero sí ofrecer soluciones si mantenemos encendida la antorcha humanitaria.


Abdulrahman Attar
Fotografía: ©Cruz Roja Australiana



Fotografía: ©Cruz Roja Australiana

 

¿Un legado duradero?

Cheryl Kernot, directora del Centre for Social Impact de Australia
Cheryl Kernot invitó al Movimiento y a las organizaciones humanitarias más grandes a participar en pequeñas organizaciones de base innovadoras y empresas sociales y establecer asociaciones con ellas. Un gran número de jóvenes opina que las grandes instituciones y los gobiernos han fracasado en el objetivo de satisfacer las difíciles necesidades sociales. Ese fracaso es una llamada de atención para hacer las cosas de manera diferente. Me gustaría preguntarles: ¿La forma en que ustedes están estructurados, la forma en que están gobernados les ayuda a cumplir su misión? ¿Cuán rápido pueden adaptarse al cambio cultural que reside en los conocimientos de los jóvenes y el hecho de que la revolución de la tecnología de la información nos ha unido más que nunca con nuestros hermanos y hermanas de todo el mundo? Para mí, [se trata de] la capacidad de promover la colaboración y asociación entre los sectores, ya que la pregunta es ¿cuál será el legado de la asistencia humanitaria? ¿Se trata de un corto plazo, de una solución rápida, de un cambio al ámbito siguiente de necesidad? ¿O se trata de dejar un legado duradero de empoderamiento, autonomía económica, etc.?

Arriba

Contáctenos

Créditos

Webmaster

©2014 

Copyright