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Cronología de una tragedia

 

Era otra típica mañana de sábado en el popular centro comercial Westgate de Nairobi hasta que los miembros de un grupo militante somalí lo transformaron en una escena de caos, sangre y miedo. En este artículo, se narra minuto a minuto la labor de los voluntarios y colaboradores de la Cruz Roja de Kenia y se mencionan las enseñanzas y los recuerdos que llevarán con ellos para siempre.

7.00: Sábado 21 de septiembre de 2013. La conductora
de ambulancias y paramédico, Alvina Brauhauser,
llega a la sede de la Cruz Roja de Kenia para iniciar su
turno de fin de semana en el servicio de ambulancias.
Empieza a organizar las 12 ambulancias y los equipos
correspondientes. “Algunos iban a fiestas de bodas y
uno estaba encargado de ir a un concurso de cocina
para niños en el centro comercial Westgate”, recuerda.

8.30: Los paramédicos de la Cruz Roja, Daniel “Buda”
Kamau y Mabel Nakweya, anuncian por radio que se
encuentran en el centro comercial. .

11.00: Nick Thou, coordinador de operaciones en casos
de emergencia, llega temprano para tomar su turno de
mediodía.

11.40: El teléfono de emergencia, que se usa solamente
cuando la radio de la ambulancia no funciona, centellea. La llamada es de Buda, y Alvina lo llama de vuelta inmediatamente. “Empezó a susurrar que había disparos, que no podía encontrar a Mabel y que él se había escondido debajo de un coche”, recuerda Alvina. “Podía oír los disparos y los niños gritando, y me di cuenta por su voz de que estaba desesperado, lo que no es propio de él”.

11.50: La gente que estaba dentro y alrededor del centro comercial empieza a llamar por teléfono para señalar que hay heridos de bala o personas atrapadas en el interior del centro comercial.

12.15: Buda, que sigue en línea con Alvina, confirma que a la gente que participa en el concurso de cocina la están matando a tiros y que se han lanzado granadas.“Me di cuenta de que era una crisis importante así que llamé al secretario general y recibí órdenes directas de desplegar a todos nuestros equipos y ambulancias en el lugar del incidente”, recuerda.

12.20: La Cruz Roja de Kenia emite una “alerta de nivel
5”, que se usa solamente para las situaciones de emergencia más graves. Nick y un equipo de socorristas
salen con rumbo al lugar del incidente.

12.30: El viaje en la ambulancia es tenso y silencioso.
“Nadie hablaba... Estábamos preocupados por Buda y
Mabel y no teníamos idea de con qué nos íbamos a
encontrar”, recuerda Nick.

12.45: Buda, todavía en línea, dice a Alvina que dos
mujeres han sido heridas de bala a pocos metros de
distancia y que desde abajo del coche donde está escondido todavía ve los pies de los hombres armados. Alvina lo tranquiliza diciéndole que va un equipo en camino y le ruega que mantenga la calma. La llamada se corta.

12.45: Philip Ogola, responsable de los medios sociales
de la Cruz Roja de Kenia, está yendo a un partido de
rugby cuando Nick le comunica la noticia de la tragedia
que estaba ocurriendo. Se coloca a un lado de la
carretera y comienza a sacar información de Twitter y
Facebook desde su teléfono móvil.

13.00: Las llamadas de emergencia siguen llegando al
centro de control a medida que los familiares y amigos
acuden a la Cruz Roja para localizar a sus seres queridos.

13.15: En medio de una escena de caos y pánico, la
ambulancia en la que van Nick y el resto del equipo se detiene frente al centro comercial. La gente aterrorizada
sale corriendo del local y se dispersa en todas las direcciones mientras retumban los disparos en el aire.
Nick y su equipo se ven obligados a agacharse detrás de la ambulancia.

13.30: El secretario general, Abbas Gullet, llega al lugar
del incidente y, en medio de los disparos, reúne al personal y a los voluntarios. Se toma la decisión de enviar un pequeño equipo de la Cruz Roja al aparcamiento construido en la azotea, donde había tenido lugar el concurso de cocina. “Nadie había podido llegar al lugar de los hechos hasta ese momento, así que sabíamos que éramos la primera esperanza para las personas heridas”, dice Nick.

13.30: De vuelta en la sede, Philip sigue el incidente a través de los medios sociales. “La gente empezó a tuitear a nuestra cuenta desde el interior del centro comercial; algunos estaban escondidos, algunos estaban atrapados en el techo y otros necesitaban ayuda con urgencia”.

13:50: Abbas, Nick y el equipo de socorristas suben con cautela por la rampa hacia el aparcamiento. “Ya nos habíamos puesto los guantes de goma y dispuesto los botiquines de primeros auxilios”, recuerda Nick, que agregó que el personal de la Cruz Roja de Kenia nunca usa chalecos antibalas. “Subimos lentamente, agachados, porque seguía el tiroteo”. Nick recuerda que luchaba para mantener la calma.

14.00: Philip y el jefe de prensa de la Cruz Roja de Kenia, Peter Outa, llegan al lugar del incidente. “Mi teléfono no paraba de sonar con llamadas de los medios de comunicación, pero como todo el mundo estaba tan ocupado, la única forma de poder conseguir cualquier
información era que yo fuera al lugar”, afirma Peter.

14.00: El equipo logra llegar al aparcamiento. “Cuando
llegamos a la azotea pudimos ver cadáveres... pero también oír a la gente pidiendo auxilio, así que nos pusimos de inmediato a hacer un triaje y a evacuar a la
gente”, relata Nick.

14.05: En aplicación del principio “noticia y acción”, que el personal de la Cruz Roja de Kenia aprendió del Magen David Adom de Israel, Nick y el resto del equipo brindan primeros auxilios a los heridos y comienzan a trasladarlos en las ambulancias que suben y bajan la rampa. Los disparos siguen resonando desde el interior del centro comercial.

14.10: Se encuentra a Buda y Mabel que están sanos y
salvos. La noticia se transmite a la sede.

14.20: El equipo que está en la azotea trabaja con rapidez para tratar y evacuar a los heridos mientras los hombres armados deambulan por el interior del centro comercial. Llegan más agentes de policía y colaboradores de la Cruz Roja. Se descubre una granada sin estallar en la pared trasera del aparcamiento. “La rodeamos con carritos de la compra y continuamos atendiendo a los heridos”, explica Nick.

14.30: Philip y Peter, ambos con formación de socorristas,
llegan al aparcamiento y comienzan a prestar asistencia a los heridos. “Ayudé a aplicar reanimación cardiopulmonar a una mujer que había recibido un disparo”, explica Philip. “No se salvó y su teléfono móvil sonó apenas unos segundos después de que muriera. Respondí: era su marido”.

14.40: Como la mayoría de los heridos han sido evacuados la etapa siguiente es ocuparse de los cadáveres. Un residente local ofrece su camioneta y Nick y el equipo empiezan a colocar los cuerpos en la parte trasera del vehículo.

15.00: Una vez despejada la azotea, Abbas, Nick y el
resto del equipo, junto con las Fuerzas Especiales de
Kenia, deciden penetrar al edificio por una salida de
emergencia, situada en el cuarto piso. “Bajamos sigilosamente hasta el tercer piso porque todavía se escuchaban tiroteos”, recuerda Nick. El equipo se divide y trata de localizar a las personas heridas o que se habían escondido en las tiendas, y las acompaña hasta un lugar seguro.

15.00: Mientras tanto, Peter y Philip vuelven a bajar la rampa hasta la fachada del edificio para ayudar a los que seguían escapando.

15.15: Los miembros del equipo tranquilizan a la gente para que salga sin temor y la acompañan hasta las salidas. Varias personas, entre ellas oficiales de policía, han sufrido heridas de bala y necesitan asistencia inmediata. “La prioridad es detener la hemorragia con almohadillas o torniquetes, y colocar a las personas en las camillas para llevarlas a las ambulancias”, dice Nick. Un joven muere mientras Nick trata de socorrerlo.

16.30: Todas las víctimas y los cadáveres están ahora fuera del edificio, los miembros del equipo salen y se unen a los voluntarios que están afuera esperando para acompañar a los últimos supervivientes a un lugar seguro. Agotado y entumecido, Nick se une a sus colegas del centro de atención de la Cruz Roja, instalado en un edificio al otro lado de la calle.

17.00: Mabel vuelve a la sede. “Solo la abracé y se puso a llorar”, recuerda Alvina.

Jessica Sallabank
Escritora independiente radicada en Londres y ex portavoz de la Federación Internacional para los medios de comunicación.


Paramédicos y una ambulancia de la Cruz Roja de Kenia, durante el
tiroteo en el centro comercial Westgate en Nairobi.
Fotografía: Sayyid Azim/Associated Press

 

 

 

 

 


Los miembros del personal de la Cruz Roja, entre ellos el secretario
general Abbas Gullet (derecha), fueron los primeros en atender a los
heridos en los alrededores del centro comercial.
Fotografía: ©Noor Khamis/Reuters

 

 

 

 

 

 

 

 


Varias personas fueron muertas a tiros en el estacionamiento del centro comercial. Los voluntarios y el personal de los servicios de emergencia de la Cruz Roja de Kenia, junto con algunos transeúntes, hicieron lo que pudieron para asistir a los heridos en los primeros minutos de la tragedia.
Fotografía: ©REUTERS/Goran Tomasevic

 

 

 

 

 

 

 


En la primera hora, la Cruz Roja de Kenia envió al lugar del incidente 12 ambulancias equipadas con material avanzado de reanimación.
Fotografía: ©Cruz Roja de Kenia.

 

 

 

 

 

 

 

 


En las primeras horas de la tragedia, la Cruz Roja de Kenia
instaló una tienda de campaña en un parque cercano, donde
comenzaron a recoger sangre donada por miles de personas
que se habían congregado en la zona y que deseaban ayudar.
Fotografía: ©Riccardo Gangale/
Federación Internacional

El posWestgate

Para la Cruz Roja de Kenia, los acontecimientos imprevistos e impactantes del centro comercial Westgate han dejado una huella imborrable en todas las personas desplegadas en el lugar del incidente ese día. He aquí algunas de las enseñanzas que dejó la experiencia.

Para Nick Tú, coordinador de operaciones de emergencia de la Cruz Roja de Kenia, la comunicación resultó ser muy valiosa. “La comunicación fue fundamental”, afirma, y explica que además de proporcionar información al público y entre colegas, la comunicación clara y tranquila también fue fundamental para mantener el control de la situación y evitar el pánico. “Al prestar primeros auxilios, siempre es primordial presentarse, mantener la calma y tranquilizar a la persona diciéndole que la ayuda está en camino.”

La clave del éxito de cualquier intervención en casos de emergencia es la preparación, por lo tanto, los equipos de socorro deberían tener cursos de actualización, sobre todo en materia de estabilización de personas , gestión de crisis y triaje, y formación médica de urgencia, dice.

Ahora bien, lo que sucede después de una crisis importante también es fundamental. Muchos colaboradores y voluntarios que intervinieron en el incidente de Westgate sufrieron un choque y estrés postraumático. Algunos todavía evitan los lugares concurridos y se sobresaltan al oír ruidos fuertes. Otros enfrentan enormes dificultades para volver a trabajar. “El ataque de Westgate tomó de sorpresa a todo el equipo”, dice Alvina Brauhauser. “Por eso, los miembros de nuestros equipos médicos de emergencia y nuestros voluntarios han recibido un apoyo psicosocial, que les ha ayudado enormemente”.

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