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Una prueba temprana (continuado)

 

Después del ultimátum en Phnom Penh, Beaumont y Bugnion regresaron a Ginebra para consultar al CICR y el UNICEF. “El CICR estaba dividido —dice Bugnion—, pero finalmente nos pusimos de acuerdo: no se trataba de una cuestión de derecho internacional humanitario, sino de un problema de respeto de los Principios Fundamentales. Teníamos que guiarnos por el principio de imparcialidad, el cual nos obligaba a continuar con las operaciones transfronterizas, a pesar de los problemas de soberanía del Estado y de las amenazas de expulsión del país.”

Corríamos un riesgo. Pero al final nos dijimos: “Si el gobierno decide expulsarnos, será su decisión pero si decidimos no asistir a personas a las que tenemos acceso será nuestra decisión. Así que asumimos el riesgo.”

De modo que volví a Camboya con la autorización de los dirigentes del CICR para seguir adelante con las operaciones a través de la frontera con Tailandia y la aprobación de un plan de acción para la operación de socorro de mayor envergadura jamás emprendida por el CICR, cuyo presupuesto era de 110 millones de dólares, lo que representaba tres veces y media el presupuesto global del CICR para el año anterior.”

El objetivo era alimentar a 3 millones de personas, volver a equipar  hospitales y dispensarios e importar semillas y aperos para reactivar la agricultura, entre otras cosas. “La contrapartida de todo esto era mantenernos firmes sobre la cuestión del respeto del principio de imparcialidad.”

Beaumont y Bugnion se reunieron con el ministro de Relaciones Exteriores de Camboya quien finalmente aceptó el plan de acción, con la condición de que se siguiera discutiendo sobre las operaciones en la frontera con Tailandia. “En resumen, aceptó separar la cuestión de las operaciones transfronterizas del resto de la operación”, recuerda Bugnion.

“Lo interesante para mí es que frente a este dilema, y en vista de que el derecho internacional humanitario no indicaba claramente qué camino seguir, el CICR resolvió el problema apoyándose en los Principios Fundamentales.”

“Esta experiencia es útil para determinadas situaciones”, observa Bugnion. “Por ejemplo, en casos de guerra civil cuando los gobiernos nos dicen: ‘solo pueden asistir a la población que está bajo nuestro control, no a la que está bajo el control de nuestros adversarios’. Desde este punto de vista, es un precedente importante.”

 

 

 

 




Fotografía: ©ICRC

 

 

 

 

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