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Magen David Adom de Israel

por Barbara Geary

Con un presupuesto de operaciones de 47 millones de dÓlares, 800 colaboradores remunerados y mÁs de 5.000 voluntarios, la Sociedad Magen David Adom de Israel brinda asistencia a multitud de gente, tanto en Israel como en los asentamientos israelÍes en la orilla occidental del JordÁn y en la franja de Gaza.

“Me encanta”, responde escueta y categóricamente Marion Kopelman, que forma parte del personal paramédico, cuando se le pide una opinión sobre su trabajo. A bordo de un vehículo de cuidados intensivos de la estación de primeros auxilios de Petach Tikva, Marion regresa de una intervención de urgencia que permitió salvar a una mujer en estado de coma diabético.

Marion trabaja para Magen David Adom, equivalente israelí de una Sociedad Nacional. Fundada en 1930, la institución recibió en 1950 del parlamento israelí el mandato de funcionar de conformidad con los Convenios de Ginebra. En tal calidad, Magen David Adom (MDA) presta servicios de ambulancia y cuidados intensivos, transfusión sanguínea y formación sanitaria en todo Israel. También participa en actividades internacionales dentro y fuera del Movimiento.

 
 

Intervenciones de urgencia

Los primeros auxilios son la columna vertebral de las actividades de MDA, que tras años de obrar en condiciones de conflicto ha adquirido óptimas competencias en la materia. La Sociedad dispone de 500 ambulancias, 47 unidades móviles de cuidados intensivos, 20 unidades de primeros auxilios de campaña y 19 vehículos de transfusión sanguínea. A lo largo de todo el país, los 43 centros de primeros auxilios funcionan las 24 horas del día.

MDA también se ocupa del banco de sangre del país, y subviene prácticamente a todas las necesidades, tanto militares como civiles, de productos sanguíneos. En 1994, se recolectaron 220.000 de las 270.000 unidades de sangre que se necesitaban y la inauguración de un nuevo laboratorio de fragmentación está prevista para mediados de 1995.

La formación en primeros auxilios es otra de las especialidades de MDA. Todos los años, la institución forma a unos 50.000 israelies. Desde diciembre de 1987, cuando se inició la intifada en los territorios ocupados por Israel, MDA ha cooperado con la Sociedad de la Media Luna Roja de Palestina y ha ofrecido sus cursos de formación a los miembros y al personal de los hospitales de dicha Sociedad, así como a las organizaciones caritativas de la orilla occidental y la franja de Gaza. A la fecha, unos 1.200 palestinos han participado en los cursos que duran tres semanas; aproximadamente un 90% procedía de la orilla occidental, y el resto, de la franja de Gaza.

Relaciones internacionales

Magen David Adom cuenta con una excepcional red de apoyo en todo el mundo. Desde sus primeros días, los grupos denominados “Amigos de MDA” recaudan fondos para asegurar el desarrollo de la organización y se reúnen una vez por año. En la actualidad, hay 16 “Sociedades de Amigos de MDA” repartidas en los cinco continentes. Por su parte, la Sociedad se ha hecho un deber de asistir a instituciones de otros países, especialmente en situaciones de emergencia, tales como las catástrofes naturales. En 1994, MDA envió suministros médicos a los refugiados de Ruanda en el Zaire y a los damnificados por las crecidas en Djibouti.

MDA aún no ha sido reconocida oficialmente por el Movimiento pues uno de los requisitos es la utilización de uno de los dos emblemas recogidos en los Convenios de Ginebra, la cruz roja o la media luna roja. Magen David Adom, como su nombre lo indica, utiliza una estrella de David roja. Dan Arnon, Director de Asuntos Internacionales dice: “El propósito y la importancia del emblema residen a la vez en su función de protección y de distintivo. No debemos ni podemos renunciar a que se reconozca nuestro emblema, que desde siempre ha formado parte de nuestra historia, tanto en los momentos más aciagos y dolorosos como en su renacimiento.”

Ofra Harari de 17 años, voluntaria en la estación de primeros auxilios de Petach Tikva, habla con un entusiasmo casi palpable de su compromiso con MDA: “En MDA tenemos la impresión de estar haciendo cosas que cuentan de verdad. No nos pagan ni recibimos una recompensa particular por nuestra labor, pero eso no tiene ninguna importancia, pues nos basta el sentimiento que experimentamos cuando hemos prestado asistencia a nuestros semejantes; saber que nos necesitan compensa todo lo demás.”

 

Barbara Geary



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