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Competir por una causa

Un mutilado por mina corre un histórico maratón

Chris Moon conoce el problema de las minas desde todos los ángulos, ya que primero fue oficial de ejército y luego desminador en Camboya y Mozambique. Hace dos años, en una zona supuestamente segura de este último país, fue herido por una mina que, tal vez por estar enterrada a mucha profundidad, no fue captada por el detector de metales y explotó a su paso, arrancándole la pierna y la mano derechas. Hoy, Chris Moon corre para recaudar fondos destinados a las víctimas de las minas y ha participado en maratones organizados en Londres, Nueva York, Mozambique y Phnom Penh. Tiene 34 años y su hazaña más reciente ha sido el “Maratón de la arena” en el Gran Sahara, uno de los territorios más inhóspitos del planeta. Chris corrió durante seis días el equivalente de un maratón diario y terminó 283.o de un total de 355 competidores, con un tiempo de 47 horas, 46 minutos y 30 segundos. Su presencia en esta carrera (es la primera persona amputada que participa) permitió recaudar 80.000 libras esterlinas que fueron donadas al CICR, por conducto de la Cruz Roja Británica, para el programa ortopédico que apoya en Vietnam.

Además de participar en campañas de recaudación de fondos, Chris Moon se esfuerza por mejorar la condición de las víctimas de las minas en todo el mundo. Personalmente, no se considera tal: “A diferencia de los habitantes de las zonas infestadas por minas, yo me encontraba allí por decisión propia. También he tenido la suerte de recibir una excelente atención médica y un gran apoyo moral. Quiero que la gente piense en otros que están tratando de superar la discapacidad física que han sufrido sin contar con esa asistencia y ese apoyo. Muchas personas amputadas esperan años o toda una vida para recibir un miembro artificial”.


Kenia: Metal viviente

Se trata de un conjunto de esculturas metálicas que “cantan” sobre los efectos destructivos de las minas. Frente a ellas hay ocho sillas vacías y un cartel que dice: “Por favor, no sentarse”. Esta obra forma parte de las 25 esculturas metálicas de Kioko Mwitiki, destacado artista keniano, que se exponen en apoyo a la campaña mundial para la prohibición de las minas terrestres.

“La idea del grupo y las sillas vacías representa las muchas voces que se han levantado para reclamar la prohibición de las minas terrestres y que nadie ha escuchado”, explica Kioko Mwitiki cuando se le interroga sobre el significado de las esculturas.

Apoyada por la delegación zonal del CICR en Nairobi, la exposición de dos semanas y media de duración titulada “Metal viviente” fue visitada por mucha gente, en particular personal de las misiones diplomáticas, grupos de escolares y estudiantes, y simpatizantes. El tema de la exposición le valió al artista una invitación para las celebraciones del Movimiento Panafricano, que tuvieron lugar en Kampala, Uganda, a fines de mayo.

Si bien en Kenia no existe este problema, la campaña de sensibilización despertó gran interés en el país. A fines de 1996, uno de los grupos musicales más importantes de Kenia grabó un disco, “Juguetes de muerte”, en el que hace un llamamiento a favor de la prohibición total de las minas terrestres y el Club de la Cruz Roja de una de las universidades prepara una obra de teatro con el mismo mensaje. Además, una serie de personas y ONG han creado la Coalición keniana contra las minas terrestres, que se ocupa de difundir la campaña en el país.

Emmanuel Nyabera


Apoyo real a la lucha contra las minas terrestres

Antes de que Diana, princesa de Gales, visitara Angola en enero cumpliendo una misión de la Cruz Roja Británica, pocos de sus conciudadanos conocían los estragos que provocan estas armas. La inmensa atención que los medios de comunicación prestan a las actividades de la princesa permitió que la opinión pública tomara conciencia de la dimensión del problema.

Diana visitó hospitales, centros de rehabilitación y otras dependencias donde comprobó la magnitud de la destrucción provocada en este país por el empleo de minas a lo largo de 20 años de guerra civil. En una primera alocución pronunciada en Luanda, la princesa se refirió a las tragedias humanas que causan estas armas y preconizó la prohibición de la fabricación, transferencia, venta y utilización de las mismas.

En mayo, el nuevo gobierno británico anunció que apoyaría el proceso iniciado en la reunión de Ottawa, dispuso la prohibición total del comercio de estas armas por Gran Bretaña y prometió destruir sus reservas antes del año 2005.


Un puente de solidaridad

Supera los abismos

La Sociedad Nacional del Estado insular de Palau, en medio del océano Pacífico, tenía apenas cuatro meses de fundada cuando hubo de emprender su primera operación de socorro. El puente que unía Koror y Babelthaup, las principales islas del país, se desplomó, dejando a los 12.000 habitantes de Koror sin agua potable porque en la estructura del puente también reposaban las tuberías de suministro desde Babelthaup, ya que Koror carece de recursos hídricos naturales.

Tras declarar el estado de emergencia, el gobierno pidió a la Cruz Roja que se encargara del suministro de agua a los hogares. El plan de la Sociedad Nacional consistía en extraer el agua de un pozo en la isla de Babelthaup y transportarla por barco en pequeños contenedores. En Koror, se utilizarían camiones para distribuir una ración diaria de 10 litros por habitante. Pero había que abastecer 3.000 hogares, y la Cruz Roja carecía de medios para procurarse todo lo que necesitaba: seis bombas portátiles, 3.000 bidones plegables y 6.000 recipientes con tapa.

Japón y los EE.UU. respondieron inmediatamente al llamamiento de la Federación. La Cruz Roja Japonesa envió por avión las
bombas y los bidones. En Honolulu, Hawai, la Cruz Roja Norteamericana compró 6.000 recipientes, que mandó en un avión de la Fuerza Aérea. Mientras tanto, en Palau, los preparativos avanzaban con rigurosa precisión.

Jerry Talbot, director del Departamento para Asia y el Pacífico de la Federación, comenta entusiasmado: “Ha sido una excelente oportunidad para que la Sociedad Nacional demuestre en la práctica lo que puede aportar al país y realce su imagen pública”.

John Sparrow


La estación de todos los peligros

Epidemia de meningitis...

En el África subsahariana, cada año, desde comienzos de noviembre hasta mediados de abril, la meningitis de origen bacteriano alcanza proporciones epidémicas. Las bacterias se propagan por el aire y una vez que han penetrado en el sistema circulatorio de una persona pueden provocar la muerte en cuestión de días. El tratamiento ha de suministrarse en los tres primeros días para que sea eficaz. Según un informe de la Federación, 80 por ciento de las víctimas de las epidemias son niños de 5 a 15 años.

Tal como ocurre con muchas enfermedades, la epidemia de meningitis africana se ha propagado y se han detectado cepas de estas bacterias en Arabia Saudí, Nepal, Pakistán y el Reino Unido. En África, la epidemia de meningitis aqueja a más personas y provoca más muertes cada año. La situación nunca había sido tan grave como el año pasado y es muy probable que en 1997 empeore.

El objetivo primordial de los programas de las Sociedades Nacionales y la Federación es invertir la tendencia de esta epidemia.


Juntos de nuevo

Padre coreano se reúne con sus hijas

En enero, tras diez años de separación, Choe Ki-Son se reunió en Seúl con sus hijas Ki My Phuong y Ki My Huong, de 24 y 23 años, respectivamente.
En 1968, el señor Choe fue enviado a Vietnam del Sur por la empresa donde trabajaba. Poco después de la unificación del país en 1975, fue acusado de obstaculizar los proyectos revolucionarios de las autoridades y encarcelado. Recuperó la libertad en abril de 1987, en parte gracias a gestiones del CICR y de la Cruz Roja de la República de Corea, y regresó a su país, pero sin sus hijas vietnamitas, con quienes perdió el contacto.

Al cabo de años de indagaciones, en 1993 logró ubicarlas, pero la reunificación familiar resultó imposible. Este año, el Consejo Nacional de la Pequeña Industria de Corea recomendó incluir a las jóvenes en un programa conjunto de pasantías en empresas industriales y se encargó de hacer los trámites necesarios para invitarlas a Corea.


 
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