Volver a la página principal de la revista

Protección jurídica para las víctimas de los desastres

por Nick Cater

Los ingentes esfuerzos para recopilar normas nacionales e internacionales relativas a la intervención en casos de desastre y estudiar cómo mejorarlas marcarán un importante hito en la Conferencia Internacionalde diciembre.

DESPUÉS de muchos meses de investigaciones y estudios sobre el terreno emprendidos en todo el mundo en el marco de su proyecto de derecho internacional de las intervenciones en casos de desastre (DIICD), la Federación Internacional espera que sus conclusiones provisionales y sus propuestas de acción para el futuro reciban la aprobación de los gobiernos y de todos los componentes del Movimiento.

Para preservar la vida y proteger la dignidad humana es esencial una intervención internacional rápida y eficaz en casos de desastre; sin embargo, el proyecto puso de relieve cómo las cuestiones jurídicas entorpecen o bloquean con demasiada frecuencia la asistencia, impidiendo llegar a las personas necesitadas. La Conferencia Internacional examinará cinco propuestas de acción (véase recuadro), desde la sensibilización con miras a mejorar las normas sobre desastres hasta la elaboración de un manual para ayudar a los gobiernos y otras entidades a manejar el aspecto jurídico de las catástrofes.

Si bien en los informes del proyecto se corrobora la existencia del DIICD, es indispensable establecer instrumentos jurídicos exhaustivos con principios internacionalmente aceptados para asistir a los millones de personas afectadas por desastres naturales y de índole tecnológica. Los elementos del DIICD están diseminados en centenares de tratados, resoluciones y directrices, desde convenciones mundiales sobre aranceles o accidentes nucleares hasta decisiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y otros órganos intergubernamentales, así como en una amplia gama de normas regionales y leyes nacionales.


Operación de rescate tras el terremoto de Argelia, a comienzos de este año.
©Christopher Black / Federación Internacional

 

En el marco del proyecto se comprobaron muchas lagunas y deficiencias jurídicas, entre ellas las más importantes son:

• l La falta de acceso sistemático a las personas afectadas por desastres.
• l El retraso y la ineficiencia en la intervención en casos de desastre.
• l Las deficiencias en el uso de las normas de calidad y de asunción de responsabilidad.

l La falta de coordinación nacional e internacional..
Los estudios realizados en 15 países, desde Costa Rica hasta Zimbabwe, constituyen una parte esencial del proyecto cuyo objetivo fue conocer las principales dificultades que experimentan los trabajadores humanitarios, determinar qué leyes, normas y políticas ya se utilizaban y evaluar el efecto de la existencia o ausencia de instrumentos jurídicos.

Los países afectados por desastres a menudo conocen mal la utilidad potencial de las normas internacionales, y aunque tienen un mejor conocimiento de las políticas nacionales, su burocracia, inflexibilidad y falta de leyes pueden obstaculizar las operaciones de socorro. Las normas existentes tienden a ser anticuadas y no contemplan acuerdos negociados previamente entre los Estados ni leyes nacionales específicas relacionadas con las situaciones de desastre o emergencia.

Hay pruebas contundentes que permiten relacionar la aplicación de normas adecuadas y una mejor intervención en casos de desastre. En América Central, donde suelen ocurrir desastres transfronterizos, los acuerdos internacionales y la armonización de las normas de gestión de desastres permiten agilizar la entrega de los socorros y tener un impacto positivo en la eficiencia general, y en Vietnam, donde las inundaciones son frecuentes, se han elaborado leyes, sistemas y estrategias nacionales bien definidos. En otras regiones, la situación es menos adelantada y la respuesta a la iniciativa de la Federación Internacional es rotunda y positiva.

El mejoramiento del DIICD y de su aplicación, especialmente si se realiza en amplia consulta, incluyendo la participación de los sobrevivientes de los desastres, podría ayudar en muchos aspectos: esclarecer las responsabilidades de los socorristas, solucionar problemas operacionales, ayudar a los Estados a coordinar mejor la asistencia humanitaria y fortalecer la capacidad de las Sociedades Nacionales. Las normas internacionales podrían servir para elaborar pautas tipo a fin de integrarlas a las leyes nacionales y ofrecer un marco para las organizaciones humanitarias y los Estados con objeto de que examinen todas las cuestiones que contribuyen o ponen trabas al socorro. Resulta también evidente que un manual escrito en lenguaje sencillo podría ayudar a las personas a responder a los desastres.

Algunos expertos consideran necesario pulir el ámbito de aplicación del DIICD para concentrarse en el socorro, y darle así un lugar único y útil junto con las normas que abarcan temas afines, tales como la mitigación, la rehabilitación y el desarrollo, o los Convenios de Ginebra relativos a los conflictos que forman parte del derecho internacional humanitario.

El trabajo realizado en el ámbito del DIICD ha realzado el papel singular de la Federación Internacional y de las Sociedades Nacionales como nexo entre las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales. Este papel ha sido de particular utilidad a la hora de tener en cuenta las necesidades de la comunidad en el análisis más amplio sobre la eficacia del derecho internacional.

La importancia del DIICD y el papel del Movimiento se han dado a conocer a distintos públicos a nivel nacional, regional y mundial, como la Asamblea General de las Naciones Unidas y su Consejo Económico y Social. Kofi Annan, secretario general de las Naciones Unidas destacó la labor del proyecto en su informe “Fortalecimiento de la Coordinación de la Asistencia de Emergencia de las Naciones Unidas”.

Para aumentar el creciente interés, en la Conferencia Internacional se presentarán un CD-ROM de cientos de instrumentos jurídicos y un libro en el que se exploran las múltiples facetas del DIICD, tales como la gestión del riesgo, las personas desplazadas y la asunción de responsabilidad humanitaria. Para ahondar en el tema visite el sitio http://www.ifrc.org/what/disasters/idrl.

La coordinadora del proyecto, Victoria Bannon observó: “Estamos al principio de un largo camino, pero el duro trabajo realizado hasta ahora muestra que estamos en la buena dirección. Mejorar las normas y otros instrumentos que rigen la intervención internacional en casos de desastres no es sólo un ejercicio académico. Si no hacemos nada en ese sentido ponemos en peligro la vida de las personas, por consiguiente no tenemos otra alternativa si queremos lograr el objetivo último de ‘proteger la dignidad humana’”.

 


Nick Cater
Periodista independiente y consultor en cuestiones de asistencia.

 

Definición del DIICD

El DIICD es un conjunto de normas, principios y otros instrumentos aplicables al acceso, la facilitación, la coordinación, la calidad y la asunción de responsabilidad de las actividades de intervención internacional en casos de desastres que no están relacionados con conflictos y que incluyen la preparación para desastres inminentes y la conducción de actividades de rescate y asistencia humanitaria.

 

Y ¿después qué? Cinco propuestas de debate sobre el DIICD para la Conferencia Internacional:

• u Para influir en las tareas prácticas relacionadas con los desastres, el concepto del DIICD debe figurar entre los primeros lugares del orden del día internacional para lograr una mejor comprensión y un mayor apoyo.
• u Es necesario proseguir las investigaciones para determinar y comparar una gama más amplia de los instrumentos jurídicos relacionados con desastres que ya existen en el plano nacional, regional e internacional.

• u Para desarrollar y mejorar el DIICD a nivel mundial habría que aplicar ampliamente principios y normas útiles estipulados en múltiples ejemplos de “derecho blando”, tales como las resoluciones de las Naciones Unidas

• u Un manual práctico, además de los aspectos de formación y apoyo, contribuiría a que todos los que actúan en zonas de desastres comprendan mejor y utilicen eficazmente las normas existentes.

• u La sensibilización es una tarea indispensable para que un sistema jurídico más eficaz permita mejorar y favorecer el acceso, la coordinación, la calidad y la asunción de la responsabilidad de las intervenciones en casos de desastre en favor de millones de personas afectadas por año.

 

El DIIDC en acción

En el terremoto ocurrido en Argelia en 2003, se demostró cómo el “derecho blando” puede mejorar la intervención en situación de catástrofe.

Dada la preocupación suscitada por la calidad de la respuesta a los terremotos en los años noventa, el Grupo Consultivo Internacional de Búsqueda y Rescate (INSARAG), que trabaja con muchos equipos en el mundo entero, expresó el deseo de crear una convención mundial completa, pero resultó ser una tarea demasiado compleja. Ahora bien, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó a fines de 2002 la Resolución 57/150 por la que se establecen normas y procedimientos en la materia.

Un equipo de evaluación y coordinación de desastres de las Naciones Unidas, dirigido por Thomas Peter de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, trabajó en Argelia.

“Este proceso que culminó con la aprobación de la resolución de las Naciones Unidas implicó que, en muchos países, las cuestiones de concientización y comprensión de los problemas que entrañan las operaciones de búsqueda y salvamento se elevaran del nivel de los profesionales al del ministerio de Relaciones Exteriores. Esto contribuyó a estar mejor preparados para conectarse con el sistema de coordinación instalado en Argelia, lo que facilitó el trabajo de los argelinos en la coordinación de la asistencia internacional”, explicó Peter.

En una reciente reunión de expertos sobre las enseñanzas extraídas del terremoto de Argelia se indicó que la aprobación de la Resolución 57/150 de la Asamblea General de las Naciones Unidas fue un momento culminante para la asistencia internacional en las operaciones de búsqueda y salvamento en zonas urbanas. La resolución ya ha dado muestras de su eficacia en varias situaciones y debería considerarse como un documento estratégico fundamental para la futura labor de INSARAG”.



Arriba | Contáctenos | Créditos | Revista anteriore | Webmaster | © 2003 | Copyright